Rafa Benítez se jugará su futuro en el Celta en enero con Claudio Giráldez "preparado"
El equipo vigués se va al parón en descenso tras una nefasta primera mitad en Villarreal.

El Celta se ha ido al parón internacional en puestos de descenso tras caer este miércoles ante el Villarreal (3-2). El conjunto vigués firmó una primera mitad horrible en la que recibió dos goles, y nada más volver de vestuarios encajó el tercero. Bien es cierto que el equipo reaccionó y a punto estuvo de lograr el empate, pero finalmente se fue de vació de Castelló. En las primeras 18 jornadas de Liga, los de Rafa Benítez apenas suman 13 puntos y dos victorias, números claros de descenso a Segunda División.
En la entidad non son ajenos al mal desempeño del equipo y desde las oficinas muestran mucha preocupación. En el pasado ya quedan la oleada de decisiones arbitrales perjudiciales que lastraron al club semanas atrás, aunque frente al Villarreal volvieron a sufrir nuevos errores por parte del colegiado. El Celta se había vuelto un equipo más sólido a costa de perder buen juego, pero en La Cerámica dieron varios pasos hacia atrás.
Algunas voces del club apuntan a la necesidad de dar ya un golpe sobre la mesa cuando se está a punto de alcanzar el ecuador de temporada. Son conscientes de que todavía queda mucha competición por delante pero ven necesario encadenar dos o tres resultados positivos que les permitan dar un pequeño salto en la clasificación. Y enero será un mes decisivo para tomar decisiones.
Ahora mismo, Rafa Benítez no está en el alambre. El técnico madrileño se sentará en el banquillo ante el Betis y también ante el Amorebieta, y solo dos derrotas podrían impedir que lo hiciese en Mallorca. Pero su crédito ya no va mucho más allá. El Celta afronta un primer mes de 2024 decisivo en sus aspiraciones. Más allá de lo que pueda hacer en el torneo copero, que ahora mismo no es una prioridad aunque tampoco van a entregarlo, es la competición doméstica donde deben impulsarse.
En enero, el conjunto celeste recibe al Betis el día 3 y visita Mallorca el 13. Posteriormente, dos encuentros en Balaídos ante Real Sociedad y Girona. En Vigo se quieren dar ese margen para ver una reacción y no tener que tomar decisiones drásticas que impliquen el fracaso del proyecto del centenario, además de una costosa indemnización para Benítez.
"El segundo tiempo no tiene nada que ver con el primero, es difícil de explicar"@rafabenitezweb, al micro de @_cristinabea 🎙️#LALIGAenDAZN ⚽️ pic.twitter.com/yQfFoL81f6
— DAZN España (@DAZN_ES) December 20, 2023
Si el madrileño no es capaz de levantar el vuelo de su equipo, desde A Sede saben que no tendrán más remedio que cesarlo. Están contentos con su labor en el club (también los jugadores), no solo la deportiva, pero entienden que el puesto del entrenador debe ir acompañado de resultados. Para ayudarle, ya están trabajando en el mercado para intentar cerrar cuanto antes la llegada de dos jugadores. Podrían ser incluso más si hay alguna salida.
En el caso de que Benítez no acabe la temporada en el Celta, el míster del filial, Claudio Giráldez, ha ganado mucho peso en las últimas semanas como posible alternativa al banquillo del primer equipo. No hay unanimidad en su posible elección, pero tal y como avanzó Relevo hace unas semanas, a diferencia de lo que ocurrió hace algo más de un año con el cese de Coudet, ahora sí lo ven apto. "Está preparado, eso seguro", apuntan fuentes del club. Eso no quiere decir que vaya a ser el elegido, pero sí que estará en la terna.
En A Sede todavía confían en que su actual técnico sea capaz de sumar los puntos suficientes en enero como para salir del descenso y encarar el tramo final de temporada desde otra posición, pero asumen que a lo mejor llega la hora de tomar decisiones para evitar bajar a Segunda. Los cuatro próximos partidos ligueros serán esenciales, así como el duelo ante el Amorebieta en Copa. Benítez no tiene un ultimátum, pero sí menos crédito que hace unas semanas.