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La rareza de unos días tranquilos en Can Barça: "No es normal, alguna cosa gorda vendrá"

La soledad que ha acompañado la Ciudad Deportiva y las oficinas del Camp Nou tras el fichaje de Flick es sorprendente.

La rareza de unos días tranquilos en Can Barça: «No es normal, alguna cosa gorda vendrá»
Alex Pintanel

Alex Pintanel

Fue el 29 de mayo cuando el Barça anunció oficialmente el fichaje de Hansi Flick como sustituto de Xavi Hernández en el banquillo azulgrana. El día antes fue intenso y movido por las calles de Barcelona. Un ajetreo inhumano que hizo recordar lo que es el Barça. Desde la llegada del alemán al Hotel Majestic, en una furgoneta negra con los cristales tintados que le acompañó durante todo el día, hasta la comida, que tenía que ser en el Botafumeiro, pero que cambió de escenario al enterarse la prensa del restaurante, y finalizando con la cena en un reservado del restaurante Torre Melina, situado en el Grand Meliá, a poco más de dos kilómetros del Camp Nou. 24 horas 'non stop' de un club que no duerme, no descansa y está activo todo el día.

Ese fue el último 'show' vivido en la Ciudad Condal en un club en el que se televisa cada movimiento. Lejos quedan las dificultades de Xavi para aparcar en plena calle el día de la famosa cena en casa de Laporta o los problemas de Bojan para abrir el portal del presidente ante más de 30 periodistas grabando la escena.

Desde aquellas 24 horas frenéticas de seguimiento a Hansi Flick antes de estampar su firma con el Barça hasta 2026, coincidiendo con el final de mandato de Joan Laporta, en la Ciudad Deportiva Joan Gamper y las oficinas del Camp Nou, donde tiene el presidente su despacho, se ha instalado en el club una insólita tranquilidad, poco habitual y recordada en los últimos tiempos. "No es normal, alguna cosa gorda vendrá", bromea sonriendo uno de los tiktokers habituales que hay en la puerta de Joan Despí, que controla todos los movimientos de entradas y salidas. "La semana pasada Flick y nada más", reconoce.

Flick prepara la temporada en la ciudad deportiva. FCB

Desconexión a la espera de la semana grande

El director deportivo, Deco, regresó a Barcelona hace unas semanas después de haber estado de vacaciones para acompañar a Flick en su adaptación y sus primeros días en su nueva casa. También aprovechó Joan Laporta para tomarse unos días de asueto en la Costa Brava antes de acudir el domingo al palco del Johan Cruyff para ver el Barça Atlètic - Córdoba.

Todo ello, antes de una última semana de junio, que se prevé intensa con el cierre del ejercicio económico. En estos próximos días el club debe cerrar el nuevo acuerdo con Nike, que le situará con uno de los mejores contratos de esponsorización de camisetas a nivel europeo, y también resolver el impago de una parte de la venta de Barça Studios. Todo ello es fundamental para regresar a la norma 1:1.

Laporta ya avisó el pasado miércoles en la reunión ordinaria anual con los miembros del Senado de este paso hacia adelante. "Después de mucho esfuerzo y decisiones valiente puedo decir con orgullo que después de tres años el club dará resultados positivos. Empezamos a ver brotes verdes. El resultado ordinario del club será positivo", reconoció. El máximo mandatario azulgrana confirmó que se habían aumentado los ingresos y reducido la masa salarial deportiva en 180 millones de euros.

Una vez se resuelva todo este entuerto, el mes de julio será taquicárdico. De esta manera se dejarán atrás unos días de extraña tranquilidad antes de desatarse la locura, porque así es el Barça. El primer equipo volverá a los entrenamientos en el estreno de Flick a mediados de julio, y en los despachos de la Ciudad Deportiva y las oficinas del Camp Nou se seguirá perfilando con más claridad, una vez se sepa el margen de 'fair play' del que dispondrá el club para fichar, el nuevo Barça que se avecina. Por lo pronto, bendita y extraña tranquilidad en Barcelona.