FÚTBOL

Raúl Navas no fichó por el Betis por una entrevista inoportuna en la radio: "Igual a mi padre le ahorré algún quebradero de cabeza"

El actual defensa del Recreativo de Huelva repasa toda su carrera y el momento en el que se truncó su fichaje por los verdiblancos.

Raúl Navas, en su etapa en la Real Sociedad. /JUANTXO LUSA
Raúl Navas, en su etapa en la Real Sociedad. JUANTXO LUSA
Manolo Nieto

Manolo Nieto

Las cuestiones relacionadas con los despachos dentro del mundo del fútbol darían para largas sagas de la literatura relacionada con el balompié. Eso sí, serían más thriller que novelas románticas (aunque alguna hubiera) y Raúl Navas (Sevilla, 1988), jugador del Recreativo de Huelva, podría aportar algunos capítulos más que interesantes. El ex jugador del Real Valladolid, Eibar, Real Sociedad, Osasuna, Cartagena, Las Palmas y Mirandés, las ha vividos de todos los colores. El jugador cuenta a Relevo cómo intereses ajenos a él le impedían fichar por el Real Madrid Castilla, cómo ha tenido que acudir a la sede de LaLiga para pagar su cláusula de rescisión y cómo se truncó su fichaje por el Real Betis después de una entrevista donde había confesado su sevillismo.

El de San Jerónimo estaba en conversaciones con el cuadro verdiblanco, y en una charla con Radio Marca confesó que "le corría sangre roja por sus venas". Alexis Trujillo, secretario técnico del conjunto verdiblanco durante la temporada 2014-2015, paralizó la operación que se encontraba muy avanzada, pero en la que nada estaba firmado. La Real Sociedad se benefició de la situación y se llevó al jugador. Ahora está centrado en su proyecto con el Recreativo de Huelva, un histórico del fútbol español que según el central "tiene un potencial tremendo".

Juegas en el filial del Sevilla, Real Valladolid y Celta de Vigo. Después Eibar, Real Sociedad, Osasuna, Cartagena... Son muchísimos equipos.

Eso habla de la edad que tengo, sobre todo (risas). Al final son experiencias, son cosas vividas y al final habla de que ya tengo una experiencia, tengo un recorrido y que se acerca al final. Bueno, he disfrutado mucho de los recorridos y seguiré disfrutando hasta el último minuto.

Todavía te queda por disfrutar y te queda trabajo por hacer. En el Recre, con una situación en la que seguro estás convencido de darle la vuelta.

Claro, claro. Al final es una situación complicada porque ya no es solo lo deportivo, sino lo que vive el club. Y bueno, al final creemos todos en que vamos a revertir la situación. Sobre todo porque hay mimbres. Hay buen grupo, buen equipo. Creo que el grupo cree en el entrador y en el trabajo que se está haciendo. Y yo creo que vamos a seguir hacia adelante porque lo hemos encontrado en nueve jornadas, quizás quítales tres jornadas que no hemos estado a la altura, pero las demás hemos podido sacar más puntos de los que tenemos.

Raúl Navas, con el Recre.  ABC
Raúl Navas, con el Recre. ABC

Además, tú ves que en el Recre hay un potencial para más, para que sea un club que crezca mucho más.

Sí, sí. Al final creo que tanto el club como la ciudad creo que llaman a que la entidad poco a poco vaya asentando bases, vaya creando una base de club potente, una solidez para crecer. Si se empiezan a hacer las cosas bien como se están haciendo ahora desde los cimientos, pues creo que va a ser a corto plazo un club en el que se puede creer.

En Eibar, dos ascensos. Esa época fue bonita, ¿no?

Sí. El comienzo no fue muy fácil… Creo que poca gente... Yo estuve a punto de dejar el fútbol dos días antes de firmar en Eibar. A mí me llamaron el 29 de agosto, me llamó mi representante Luis Raudona y que íbamos a Eibar. Yo le dije que no iba porque ya lo conocía, conocía cómo se vivía en Eibar, estuve un fin de semana y le dije que dejaba el fútbol, que seguía entrenándome con mis amigos en el San José y dejaba el fútbol. Pero él se personó en mi casa, me convenció para que probase y hasta el día de hoy. Gracias a él soy hoy en día el Raúl Navas que ha jugado en Primera División, por ejemplo.

Esa historia no la sabía. ¿Qué es lo que pasa para que quieras dejar el fútbol?

Fue porque el año anterior, el año del Celta B, yo estoy en el Valladolid y rescindo el contrato para firmar en el Real Madrid Castilla y por una serie de circunstancias finalmente no firmo allí. No lo voy a decir aquí, yo sé cuáles son, pero no lo voy a decir aquí.

Me lo pones muy difícil porque te lo tengo que preguntar.

No te lo voy a decir porque… fue por intereses personales de unos agentes, no te voy a decir el nombre. Yo firmé con el Celta B un 30 de junio. El año siguiente rescindo y me quedo sin equipo. Gracias a la Asociación Deportiva San José me entreno en pretemporada y también estoy en sesiones AFE. Es verdad que estoy con varios amigos entrenándome y estoy a gusto. Y me llaman el 29 de agosto, me llama el representante y le digo que otra vez firmar el día 30, ya son dos años consecutivos, como que esto no está para mí. Pero gracias a él me convence y al día siguiente estoy en Eibar. Y bueno, la historia cambia porque al final empiezo a disfrutar otra vez del fútbol y son dos ascensos seguidos y me hacen estar en la élite del fútbol.

Raúl Navas, en su presentación con Osasuna.  ABC Sevilla
Raúl Navas, en su presentación con Osasuna. ABC Sevilla

¿Cómo se le puede perder desencanto a fútbol por cuestiones que son ajenas a ti e intereses personales?

Claro, como te comento, yo ahora me rodeo de gente que sé que no va por sus intereses. O sea, antes me rodeaba de personas que yo pensaba que miraban por mí, pero miraban más por ellos que por mí. Pero al final el fútbol, como tú sabes, mueve mucho dinero y cada uno va a lo suyo y da igual que te hagan daño o que no te hagan daño. Al final cada uno mira por lo suyo y le da igual los sentimientos, le da igual lo que cada uno sienta y al final es un interés particular.

Y a partir de ahí, la Real Sociedad, tres temporadas y juegas en Europa League, ¿lo que te cambia la vida?

Sí. En la Real Sociedad el primer año lo paso en blanco porque me opero de pubis y estoy 15 meses parado, pero luego son tres años maravillosos. Al final juego Europa League, tengo un grato recuerdo de allí, tengo muchos amigos todavía con los que sigo manteniendo relación y es verdad que a mí me coge una transición en la Real Sociedad, en un cambio de generación, entre Alberto de la Bella, Aguirretxe, Bergara… a los Merinos, Oyarzabal, Elustondo, etc. Al final vivo ese ciclo y la verdad que es muy bonito porque te llevas muchos amigos y con los que sigo manteniendo mucha relación.

Tú estás en ese equipo que pone la base de esta Real Sociedad que al final se irá para arriba y está siendo el equipo que es. Tú estabas en esa construcción de ese equipo.

Sí, la verdad que yo me encuentro en los dos ciclos de Imanol Alguacil. Me encuentro en el primer ciclo que él decide no continuar porque no se ve todavía con mimbres para asumir el primer equipo durante toda la temporada y después en el segundo ciclo también estoy ahí. Se decide cambiar de generación y cambiar un poco a gente más joven y salimos de ahí a Osasuna.

Y en Osasuna también hay épocas buenas y épocas malas, como en todo.

A Osasuna voy porque me llama Jagoba, que estuvo en la Real Sociedad, me conoce. Es verdad que ni yo doy lo que yo era y… no te voy a decir él, sino que hay dos centrales que lo hacen muy bien tanto en el ascenso como en Primera División que son David García y Aridane. David García ya sabemos lo que es, es internacional y Aridane sigue manteniéndose ahí en el Rayo Vallecano. Al final son cosas del fútbol que pasan y ya está.

Has estado con dos entrenadores que están triunfando.

Ya no solo Jagoba o Alguacil. Hay muchos entrenadores vascos que lo están haciendo muy bien. Xabi Alonso, Unai Emery, Lopetegui... Estamos viendo que el entrenador vasco, no sé por lo que es, por carácter, la forma de ser de ellos que son muy disciplinados, pero que están dejando muy buenos resultados en los equipos que están haciendo. De Imanol Alguacil no me sorprende para nada porque una persona tan intensa como él creo que no la vas a conocer nunca. Es muy, muy intenso, le gusta tener mucho control del entrenamiento y saber a lo que va y con eso morir. Jagoba, bueno, una manera diferente de ver fútbol, de los entrenamientos. Igual no entrena igual, pero sus equipos dan muy buenos resultados y a la vista está que ahora con el Mallorca lo está llevando muy bien.

Sí que te quería preguntar por una situación. Tú pudiste ir al Betis, pero no se dio. Y tú querías ir a tu ciudad. Y tras una entrevista donde decías que te habías criado en la cantera del Sevilla y que tú de pequeño eras del Sevilla, que sentías más de ese equipo, no se da el fichaje con todo apalabrado. ¿Cómo llevaste esa situación?

Sí, bueno, no es que lo lleve mal ni bien. Por una circunstancia no se da.

¿Te arrepientes de esas declaraciones?

No, porque no creo que no dije nada malo, sabiendo yo del equipo que soy. Al final el interés de cada persona está donde está su trabajo. Sí que después a lo mejor analizándolo en frío, conociendo la ciudad de Sevilla, conociendo lo que es Sevilla, pues la verdad que igual si hubiese venido… Sobre todo, por el tema familiar, que le digan a mi padre, ¿por qué tu hijo no ha metido la pierna de esta manera? Igual me ahorré algún que otro quebradero de cabeza, sobre todo a mi familia, sobre todo a mi padre, que tenía un carácter muy fuerte.

¿Estaba todo hecho?

No había nada firmado. Hombre, me jodió, me jodió, porque al final me hubiese gustado estar en mi casa, defender los colores que, bueno, como tú sabes y la mayoría sabe yo no soy del Betis, soy del Sevilla. Pero hubiese defendido los colores como el que más, hubiese sido un bético más porque al final es el pan de mi casa. Hubiera sido el club que me da de comer y al final es el club de muchísimos amigos míos. Yo nunca he sido anti nada. No hubiese tenido ningún inconveniente en defender las 13 barras.

Muchas veces la gente no ve esa profesionalidad de los futbolistas.

Es verdad que el aficionado de a pie muere por cada club. Yo se lo digo a muchos amigos míos. Dejad de ser acérrimos a un club porque aquí… como no se mueva dinero dentro del club la gente no mueve un dedo.

Oye, ¿cómo fue lo del Cartagena? Pagar tu cláusula de rescisión. Yo nunca he estado con un futbolista que haya pagado su cláusula de rescisión.

Además, tuve que ir yo a Madrid a pagarla. Nosotros pusimos una cláusula de rescisión… creo que eran 15.000 euros. Me llamó a Las Palmas y claro, me ofrecía... También hubo una confusión. Ahí tengo yo la culpa y tiene la culpa también el director deportivo del Cartagena. Yo tenía un año en Cartagena y mí me daban dos años en Las Palmas. Es verdad que me daban más dinero en Las Palmas, pero yo le dije al Cartagena que me diesen los dos años en Cartagena y lo mismo que Las Palmas. O sea, a la misma cantidad que Las Palmas. La cantidad era poca, eran creo que 20.000 euros más por temporada. No era mucho más y el director deportivo me dijo que sí y yo le dije que vale, que mañana firmamos todo. Pero al día siguiente me llama mi agente y me dice que no, que eso no era así, que el director deportivo se pensó que era la cantidad por la que estaba en Cartagena. Y claro, me llamó Pepe Mel, ya me convenció un poco y decidí irme a Las Palmas. Entonces el lunes tuve que ir a Madrid, reunirme con Luis Gil, que en paz descanse, y firmar. Firmé estatuto de los dos clubes y contrato, si no firme más de 100 hojas no firmé ninguna. Tú tienes que ir a firmar todos los estatutos, tanto del club con el que vas a firmar, como el del club del que te vas. Más el contrato que vas a firmar en el otro, es un disparate. Un follón.

¿Y cómo te fue en Las Palmas?

Al final fue bien, lo que pasa es que los objetivos no se estaban cumpliendo y, bueno, estábamos a bastantes del playoff y bueno, se decidió prescindir de él y llegó García Pimienta. Al principio, como sabéis, los cambios muchas veces vienen bien, nos vinieron bien y a partir de ahí, que la figura de Richi Serrés, el psicólogo, pues hizo hincapié en nosotros. Nos sacaban nueve puntos los equipos de playoff y nos acabamos metiendo, pero al final el Tenerife nos eliminó.

Ahora que has dicho nombrado al psicólogo, ¿es importante su figura en un mundo como el del fútbol?

Sí, yo creo que sí, cada vez más, porque al final la parte psicológica es muy importante para la vida, al final si no está bien de la cabeza, lo demás no te funciona y creo que en el fútbol son muchas cosas las que debes tener en mente y que vaya bien. Un chaval de 18 años, que tiene que lidiar con las cámaras, que tiene que lidiar con un sueldo elevado, que tiene que saber encajar lo bueno y lo malo y creo que al final en una plantilla de 25 personas son muchas mentes y muchas mentes que tienes que llevar al mismo embudo, digamos.

¿Con qué momentos de tu carrera te quedas?

Los ascensos con el Eibar, sobre todo. En particular el de segunda B a Segunda. Después, bueno, al final, el debut en Primera, que fue en el Camp Nou, con el Valladolid. Tampoco soy un tío de tener especiales recuerdos.

Pues es raro porque al final has jugado mucho y en muchos equipos.

Soy una persona que igual dentro de dos semanas no se acuerda. Es verdad que me preguntan los compañeros, esta acción, o aquella, y digo yo pues no me acuerdo. ¿Cómo fue el gol? No me acuerdo. Soy bastante olvidadizo en esas cosas, pero bueno. Las situaciones más especiales, como he dicho, el ascenso con Eibar y después el debut en el Camp Nou con el Valladolid. Es verdad que con la Real me llevo también muchos recuerdos bonitos. Pero quizás donde mejores recuerdos me llevo es de Pamplona, de Osasuna. El día a día en allí era maravilloso y la verdad que tengo un grato recuerdo.

¿Qué es lo que le hace especial?

Yo creo que es que allí la gente vive el fútbol de manera especial. Allí el niño de dos años te llega con la camiseta de Osasuna y no hay otra camiseta. El abuelo de 90 años, igual. Y después vivir un partido en ese estadio es bastante bonito porque al final todo el mundo aprieta, todo el mundo anima y después en la calle no hay esa presión que puede haber en lugares como Sevilla, Barcelona a lo mejor. La gente te deja libertad en la calle, eres una persona más.

Sin tus problemas con las lesiones ¿qué hubiese sido de Raúl? ¿No te da esa sensación de que hubieses crecido mucho?

No lo he pensado nunca, la verdad. Nunca lo he pensado, al final... ¿Para qué lo voy a pensar si al final ya no puedo volver al pasado? Pues sí que es verdad que podría haber sido de diferente manera. O como te dije antes, si a lo mejor hubiese firmado en el Madrid Castilla. Igual hubiese sido de diferente manera, pero ni me he parado a pensarlo.

¿El futbolista más competitivo con el que tú has compartido vestuario es Canales?

Sin duda alguna Canales era uno de los más disciplinados y competitivos, seguramente. Al final una cosa lleva a la otra. Pero es verdad que después no te podría decir... Juan Villar, también. Juan Villar era un vinagre. No le gustaba perder a nada. Al final ahora mismo no se me viene mucho a la cabeza.

¿El mejor jugador al que te has enfrentado es Messi, Cristiano...?

Al final Messi siempre ha sido el mejor. Pero sí que es verdad que de los que más me ha costado cubrir han sido Negredo y Amrabat. Desde el Málaga era tocapelotas que flipas. Prefiero la gente técnica que los tocapelotas. Por ejemplo, a Negredo le tiraban un melón y es que no lo veía llegar. Es que tenía una espalda de dos metros y decía, ¿dónde está el balón? Es que no lo veo. Y a Amrabat le pasaba lo mismo. Messi sabías que se iba a ir de ti, y dices, bueno, voy a intentar que no se vaya mucho (risa). Al final es un orgullo haberme enfrentado a dos de los mejores jugadores de todos los tiempos y de todos los compañeros con los que he estado.