RAYO VALLECANO - ALAVÉS

Los días de 2001 en los que un Rayo-Alavés fue un cuarto de final europeo: "Fue una derrota dura"

Vallecanos y vitorianos se enfrentaron en los cuartos de final de la Copa de la UEFA de la temporada 2000-01.

Gerhard Poschner y Jordi Cruyff, en el choque de cuartos en Vallecas./EFE.
Gerhard Poschner y Jordi Cruyff, en el choque de cuartos en Vallecas. EFE.
Adrián Delgado

Adrián Delgado

Alavés y Rayo Vallecano se enfrentan esta jornada el sábado (16:15 horas). Ambos clubes están acostumbrados a luchar por la permanencia. Sin embargo, hubo una temporada en la que los dos equipos jugaron en Europa y se enfrentaron. Alavés y Rayo se vieron las caras en los cuartos de final de la Copa de la UEFA en la temporada 2000-01, una campaña especial para los dos clubes.

Para hablar de esta eliminatoria y el paso de ambos equipos por Europa, Relevo ha podido hablar con Pablo Sanz, exjugador del Rayo Vallecano y actual ayudante de Julen Lopetegui, y Cosmin Contra, exjugador del Alavés y entrenador del Damac en Arabia Saudí.

El camino hasta los cuartos

El conjunto vitoriano consiguió la clasificación para la Copa de la UEFA después de quedar en sexta posición, la mejor clasificación en la historia del club, en la temporada anterior. Sin embargo, la clasificación del Rayo fue distinta. Los vallecanos, dirigidos por Juande Ramos, quedaron novenos y, pese a ser la mejor clasificación histórica del club hasta el momento, luego superada en la 2012-13, ese puesto no daba la clasificación para Europa.

Los vallecanos recibieron la invitación por fair play, al ser uno de los equipos con menos amarillas. Pablo Sanz recuerda como se enteraron de la invitación de la UEFA: "Estábamos de vacaciones. Yo estaba en la playa con mi familia cuando recibo la llamada de Víctor de la Cruz, que llamó a toda la plantilla, diciendo que hemos sido invitados a jugar la UEFA". Sin embargo, los vallecanos tuvieron que pasar una fase previa, en la que tuvieron suerte en el sorteo con el Constellació de Andorra, al que derrotaron por un contundente 0-10 en la ida, y 6-0 en la vuelta.

A partir de aquí, ambos clubes entraron en las rondas eliminatorias de la Copa de la UEFA. El Alavés eliminó al Gaziantenpspor (4-3) en primera ronda, Lillestrom (5-3) en segunda ronda y al Rosenborg (4-2) en tercera. Por su parte, el Rayo hizo lo propio con Molde (2-1), Viborg (2-2, clasificación por el valor doble de los goles fuera de casa) y Lokomotiv de Moscú (2-0), en ese orden. En octavos de final vino el punto de inflexión para ambos, el Alavés se veía las caras ante el Inter, mientras que el Rayo lo hacía ante el Girondins de Burdeos.

El Alavés se enfrentaba a un Inter en el que estaban nombres como Zanetti, Recoba o Vieri. En la ida en Mendizorroza empataron a 3, tras reponerse de un 1-3 para, en el Giusseppe Meazza, ganar por 0-2. Para Cosmin Contra este fue el momento clave: "Íbamos partido a partido, eliminar al Inter fue el momento clave, donde supimos que podíamos hacer historia. Eran favoritos para ganar la competición, esa eliminatoria nos dio mucha confianza, aunque ya de antes no teníamos miedo a nadie".

Por su parte, el Rayo Vallecano se enfrentaba a un Girondins de Burdeos que dos años antes había ganado la Ligue 1, y que un año antes había jugado la Liga de Campeones. En la ida, el Rayo ya sorprendió con una contundente victoria por 4-1 que dejaba casi sentenciada la eliminatoria pero, además, ganaron en Burdeos por 1-2. Este también fue el momento clave para el Rayo según Pablo Sanz: "Íbamos partido a partido, estábamos en Europa y no teníamos presión, la presión era para el rival siempre. Pero, después de pasar ante el Girondins, empezamos a pensar que podíamos hacer algo grande".

Una eliminatoria decantada en la ida

Tras eliminar a dos grandes de Europa, el bombo dejó un Rayo-Alavés en cuartos, algo que no gustó en Vallecas: "No nos gustó enfrentarnos a un equipo español, nos hubiera gustado que fuese un equipo extranjero, nos frustró que fuese un equipo español porque nos conocíamos muy bien", confesó a este medio Pablo Sanz.

El Alavés puso muy de cara la eliminatoria en la ida, con una victoria por 3-0 en Mendizorroza. Tras un partido disputado, dos goles en el 78 y en el 80 dejaron muy difícil la eliminatoria para los vallecanos. En la vuelta, un gol de Jordi Cruyff en el minuto 8 dejaba al Rayo con una tarea muy complicada, ya que tenía que anotar cinco goles para pasar a la siguiente eliminatoria, y el encuentro finalizó con 2-1.

Para Cosmin Contra, la eliminatoria fue muy disputada: "El Rayo tenía un equipazo, no fue nada fácil a pesar del marcador, la clave fue que estuvimos más acertados que ellos, pero sufrimos para pasar". Pablo Sanz comenta que "fue muy difícil en el partido de vuelta, en ese intento de remontada, teníamos en la cabeza la idea de remontar, pero el gol de Jordi nos hizo mucho daño. Una vez nos marcaron, teníamos que marcar cinco por el valor doble de los goles, y era muy complicado. Fue una derrota dura porque estábamos haciendo una gran temporada".

El 2-1 de Vallecas fue la única derrota del Alavés en Europa en los 90 minutos de esa temporada, ya que la otra derrota que sufrieron los vitorianos fue en la final ante el Liverpool por 4-5, en un encuentro de locura, en la prórroga tras un partido que finalizó con 4-4 en los 90 minutos.

Orgullo y grandes recuerdos en Europa

Pese a la derrota en la final, aquel paso por Europa y aquella final del Alavés en la Copa de la UEFA hizo enorgullecerse al club y a la ciudad. Según confiesa Cosmin Contra "fue un año donde salió todo, el mejor año del Alavés. Disfrutamos mucho y llegamos tan lejos por méritos propios. Ningún aficionado del Alavés se esperaba llegar tan lejos, y el recibimiento después de perder la final con más de 50.000 personas en la plaza gritando tu nombre, se te pone la piel de gallina. Ojalá algún día pueda volver a Vitoria y entrenar al Alavés".

Para el Rayo, esa temporada también ha quedado marcada en la retina, Pablo Sanz guarda "un gran recuerdo de esa temporada y de mi etapa en el Rayo. Llego en Segunda y ascendemos con Juande Ramos. Jugar en Europa con un club como el Rayo es algo que le cuento muchas veces a mis hijos, fue algo muy especial para mí. Además, en un club como el Rayo en el que la afición es muy cercana con los jugadores, nosotros conocíamos hasta a gente de las peñas que, durante esa temporada, viajaron por toda Europa".

Un año viajando por Europa da para muchas anécdotas. Pablo Sanz recuerda el viaje a Moscú: "El viaje a Moscú fue una experiencia increíble, que un club como el Rayo esté ahí… Vinieron gente de las peñas, no muchas porque está muy lejos, pero sí que fue gente a apoyarnos, y también las familias. Jugamos a menos 18 grados (el encuentro fue el 23 de noviembre), el agua de las botellas se congelaba y en el vestuario hicimos fuego con algodones y cosas que teníamos para entrar en calor".

Por su parte, Cosmin Contra ha querido resaltar el grupo y su indumentaria para la final: "Éramos una banda, íbamos todos a una, no había estrellas y se creó un grupo increíble. Cada uno vestía como quería, incluso en los viajes fuera, y para la final nos quisieron mandar un sastre para hacernos trajes a medida. Nosotros dijimos que no, a la final teníamos que ir igual que habíamos ido durante toda la temporada, vestidos de calle".

Desde entonces, el Alavés ha disputado competición europea una solo vez, en la 2002-03, donde cayó en segunda ronda ante el Besiktas, mientras que el Rayo no ha vuelto a jugar en Europa.