La redención de Paul Akouokou tras el embrollo de enero
El costamarfileño quiere recuperar la confianza de Pellegrini tras cumplir como central en el día clave. Acaba contrato en 2024 y el club tiene que decidir si renovarlo o traspasarlo.

El fútbol cambia en un instante y a eso se agarra Paul Akouokou para ganarse una vida extra en el Betis. Improvisado central ante el Athletic, su buen partido en una posición desconocida para él y en un día clave para el equipo le ha hecho recobrar confianza, después de un agitado mercado invernal que acabó en un embrollo que no sentó bien a los dirigentes béticos. Precisamente, el club tendrá ahora que tomar la palabra sobre el futuro del costamarfileño, que finaliza su contrato en 2024 y tiene incógnitas por resolver.
"Este partido me ha dado confianza. Estoy más cómodo de centrocampista, pero quiero ser polivalente. Donde el míster me quiera poner... Quiero jugar. Estoy siempre para darlo todo en el campo", reconoció Paul en los medios oficiales del Betis, donde también incidió en esa madurez que ha ido alcanzando en su fútbol: "Ahora estoy más calmado. Me ha pasado muchas veces, que tenía amarilla. Yo no pensaba en meter gol, lo primero que pensaba era en las amarillas, que no me las echasen rápido. Ahora estoy con la cabeza más tranquila".
Pero la temporada ha sido un tobogán para Paul. Tras un inicio de temporada entrando en los planes de Manuel Pellegrini, todo se torció en el mes de enero. Con una propuesta de renovación encima de la mesa, a Paul le surgieron dudas sobre sus opciones de continuidad en el equipo bético, a la vez que al Betis también le llegaron propuestas de compra por el centrocampista. El lío llegó en el último día de mercado, cuando Paul no se presentó al entrenamiento aduciendo unas molestias en un oído, pero sin ser revisado por los doctores. Este asunto no sentó nada bien al entrenador bético, que luego sí perdonó al futbolista tras escuchar sus disculpas, pero la posibilidad de renovar quedó en suspenso.
La mala fortuna de Paul continuaría días después, cuando una apendicitis lo obligó a pasar de urgencia por el quirófano y a estar de nuevo varias semanas fuera del equipo. No sería hasta el 12 de marzo, en el duelo ante el Villarreal, cuando el centrocampista volvería a tener minutos, en un partido en el que cuajó una buena actuación y ayudó a sumar un punto en un campo complicado. Pero ni ese partido le sirvió para ganar continuidad y apenas acumularía minutos en dos de los siete siguientes partidos del campeonato.
Así se llegó al duelo en San Mamés. Con Édgar sancionado y Luiz Felipe y Víctor Ruiz lesionados, Pellegrini apostó por Paul como central junto a Pezzella. El costamarfileño cumplió a la perfección e incluso fue elegido MVP del partido, lo que abre nuevas expectativas de cara al futuro. Con un año más de contrato, tanto el jugador como sus agentes aguardan noticias del Betis. La posibilidad de retomar esa renovación sería del agrado de Paul, aunque el club también valora la posibilidad de buscar un ingreso extra con un traspaso. "Jugar en el Villamarín, para chicos como yo que han soñado con jugar en un gran equipo como el Betis. Estoy muy feliz aquí", admitió el costamarfileño, que se redimió en San Mamés de un año convulso y que ahora tiene por delante un escenario distinto.