Resolviendo las dudas con Jules Koundé: por qué el Barça debe afianzarlo como su lateral a futuro
El francés ha expresado públicamente que prefiere jugar de central y a Xavi le gusta Foyth, pero la temporada de Koundé ha sido de notable alto como lateral.

"Todo el mundo sabe que soy central, aunque no me incomoda jugar de lateral". Hay una diferencia abismal entre el "juego de central" y el "soy central". El segundo es un estado implícito, una seguridad. "Soy humano". Jules Koundé ha sido el defensa más utilizado por Xavi Hernández esta temporada con 3.321 minutos, y en la gran mayoría de ellos lo ha hecho como el lateral diestro titular. Aunque al francés no le termine de convencer esta posición, Xavi deberá trabajar para que se convierta en su nuevo hogar.
Los números en LaLiga en los partidos en los que Koundé, Araujo, Christensen y Balde han sido titulares hablan por sí solos: nueve victorias en nueve partidos, solo cuatro goles encajados (0,4 por partido) y menos de diez disparos recibidos. Cifras que hablan del potencial y rendimiento defensivo de esta línea, solo superada, en la última década del FC Barcelona, por la de Alves, Piqué, Puyol y Abidal en el curso 10/11. No es poca cosa.
Lo que funciona no se toca. Una máxima que no solo aplica al fútbol y que es la pieza angular de muchas de las buenas (y malas) decisiones en este deporte. Jules Koundé aterrizó en julio como uno de los centrales más prometedores del continente, con tres años a altísimo nivel en Sevilla. "Es un líder, en pocos entrenamientos se hizo notar y marcó diferencias", cuentan fuentes del club. Pero, como ya hiciese en Sevilla de forma esporádica, el Barça le llevó a jugar de lateral. Aunque con matices.
Los secretos de Koundé
Si hay algo que no se debe romper en el fútbol son las parejas. Tan importante es que un futbolista juegue muy bien de central como que lo haga cerca de un jugador concreto. Araujo y Christensen han encontrado la complementariedad. Con Kounde, el Barça alinea a sus tres mejores defensores y le abre el carril a Alejandro Balde (ocho goles producidos) para que explote todas sus virtudes. Con Dembélé o Raphinha ocupando el sector diestro, el Barça no necesita estrictamente a un lateral largo, sino a una pieza que potencie lo que tiene alrededor. Y Kounde lo es.

Una de las bazas de Koundé es su capacidad para, estando hundido, trazar líneas de pase. No es un jugador especialmente creativo ni regateador, pero sí muy intuitivo y con buen pie. Es capaz de trazar paredes y filtrar dentro, algo que es indispensable para un lateral al que se le demanden ciertas cosas. En este caso, Koundé aglutina algunas de las virtudes que se le piden.

De entre todos los defensas, solo Eric Garcia ha sido más importante a la hora de hacer progresar al equipo. Las "deep progressions" son todos los pases o conducciones que terminan en el último tercio: Koundé es el segundo, con 6,9 por encuentro. Además, pese a ser un lateral de corte defensivo, ha sumado solo una asistencia menos que Alejandro Balde (6), demostrando que tiene capacidad llegadora, más sorpresiva y eficiente que constante. Pero el Barça, por cómo tiene confeccionada la plantilla, tampoco le pide esto.
Básicamente, el contar con Koundé de lateral implica que Xavi tenga a su disposición una línea defensiva con tres de los mejores centrales de LaLiga, algo que refuerza muchísimo tanto la transición defensiva (minimizando espacios y cortando jugadas) y la defensa del área. Es un atajo hacia la victoria y una ventaja competitiva que le permite al técnico ser más valiente sabiendo que existe ese sostén.
De entre todos los defensas del FC Barcelona, el que ha parado un porcentaje más elevado de regates ha sido Jules Koundé con un 78%, tres puntos más que un muro como Ronald Araujo. Solo el uruguayo logra ser menos regateado por partido que él, (0,34 veces), pese a jugar de lateral, algo que te deja expuesto ante los extremos rivales.


Ha sido el defensa titular del FC Barcelona con más intercepciones (1,79) y la navaja suiza del equipo en distintos escenarios, permitiendo a Xavi hacer salida con tres centrales impulsando a Balde, o lanzarlo más arriba para que permita al extremo pisar zonas interiores. Koundé puede que se sienta central, pero está jugando a gran nivel de lateral y Xavi debe convencerle, como en su día hizo Pep con Mascherano o Abidal. Pequeñas victorias indidividuales que supusieron enormes triumfos colectivos.
Que la opinión pública haya dudado con Koundé se debe en gran medida a su forma de jugar: relajada, como si estuviese por encima del partido. Esto le ha llevado a cometer errores de bulto en momentos puntuales y a desconectarse, dando la sensación de estar por debajo del resto de compañeros de la zaga.
Pesa el hecho de llegar como el gran fichaje en la defensa y el haber coincidido con la explosión de Alejandro Balde y el rendimiento excepcional de Christensen; siempre se valora por comparación, y cada caso es distinto. Pero analizando fríamente su temporada, poniendo en juego todas las variables, y entendiendo que ha tenido que jugar fuera de posición y en muchos partidos sin la zaga al completo, su año de debut es más que notable y al FC Barcelona le conviene canalizar ese enorme talento defensivo e interpretativo en la zona que más dudas tiene.