Los riesgos de este Barcelona en 2024: no poder inscribir, un aval difícil de explicar, denuncia de un socio o venta de parte del club
La situación financiera del Barça sigue dependiendo de los 40 millones de 'repalanca' que faltan... y de los 60 que pueden faltar en junio de 2024 y otros 60 en junio de 2025.

Vitor Roque viajando "a medio inscribir", jugadores que no saben si van a poder estarlo la temporada que viene, un aval personal de 18,5 millones de euros que depositaron tanto Laporta como algunos miembros de su directiva en LaLiga, y que todavía no han podido reingresar... ¿qué está pasando en el Barcelona? Es verdad que están trabajando mucho en paliar estos problemas, pero ¿va a ser suficiente?
¿Cómo es posible que hayan podido inscribir a Roque y que afronten el mercado de fichajes con alguna que otra ambición? La situación económica del club sigue pendiente de 40 millones de la famosa 'repalanca'... que nadie pone. Ni los pusieron Socios y Roures en un principio, no tampoco el fondo Libero ni ningún misterioso inversor chipriota anónimo.
Las cuentas son malas ahora... pero mucho peores a 15 de junio de 2024. Tenían que poner 60 millones el 15 de junio de 2023 (entraron 20, faltan 40...), pero otros 60 en 2024, y otros 60 en 2025. Es decir: que sea real el valor por el que vendieron Barça Studios. Porque, de no ser así, inscribir o no a Vitor Roque va a ser el menor de los problemas de Laporta y su equipo. La huida hacia adelante tiene soluciones, y tampoco demasiado complicadas, pero ninguna agradable. Vamos a ver qué riesgos tiene por delante el club azulgrana en su peor sección de los últimos años: la de cuadrar las cuentas.
Inscripciones en riesgo a 30 de junio
¿Qué es esto de que haya jugadores en riesgo de quedarse sin ficha la próxima temporada, a pesar de estar inscritos durante esta? Por ejemplo: Iñigo Martínez. O el propio Vitor Roque.
Pues es muy fácil: LaLiga obliga a justificar que puedes inscribir a un futbolista no sólo en la temporada en curso, sino también durante la siguiente. Como forma de previsión para que no se "apueste todo" a hacer una campaña fantástica y que luego, si las cosas no salen según lo previsto (que te eliminen de Champions y de Europa League, por ejemplo), se produzcan impagos de jugadores.
Todos los clubes que están excedidos en su tope salarial tienen que inscribir a sus jugadores justificando que al año que viene lo podrán mantener también. ¿Y qué ha pasado? Pues que hay algunos que no podían, y el Barcelona era uno de ellos. Hay más, algunos pendientes de una ampliación de capital, o de otros ingresos que tienen muy cerca de concretarse. El Barcelona sigue a la espera de 40 millones de la repalanca que no aparecen.
¿Qué hizo LaLiga con estos clubes (y con alguno más)? Pues mira: me pides un permiso especial para inscribir en esta temporada, que es la que me puedes justificar, pero queda claro que a 30 de junio tienes que volver a poder inscribirlo o, si no, queda inmediatamente libre. Y, lo que es más importante: esto te lo tiene que firmar el jugador. Que acepta estas condiciones. Que sabes que corres el riesgo de quedarte sin inscribir la temporada que viene.
Es, más o menos, lo que han hecho Iñigo Martínez y Vitor Roque. A ver qué pasa con ellos al final de la temporada. Habiendo firmado eso, los agentes de los jugadores seguro que se han asegurado indemnizaciones suficientes como para que el Barça no tenga más remedio que encontrar una solución para inscribirlos normalmente. Esta es una de las causas que explicaría por qué fue tan irregular la (no) presentación e inscripción del delantero brasileño. Aceptar estas condiciones.
Ahora mismo, tal y como están las cosas, a 1 de julio tanto él como Iñigo Martínez no estarían inscritos y no podrían jugar... y el Barcelona tendría que indemnizarles. Y aquí es donde aparece el siguiente posible riesgo del club para 2024.
Los avales que han puesto, en teoría, de su bolsillo
Joan Laporta y algunos miembros de su equipo tuvieron que presentar avales personales por valor de más 18 millones de euros para poder concretar la inscripción de todos sus jugadores antes de arrancar LaLiga. Es muy llamativo que Laporta lo pasase tan mal nada más ganar las elecciones a la presidencia del Barça en 2021 para presentar los avales (tuvieron que ayudarle) y ahora pueda alegremente afrontar una cantidad así con su patrimonio personal. En tan pocos años. Pero bueno, eso es otro tema que tendrá su propia explicación.
A lo que vamos: si el dinero que falta de la 'repalanca'... y los 60 millones más que tienen que presentar a 15 de junio no aparecen, ese aval, salido del patrimonio personal de la directiva azulgrana, van a seguir retenido. Es decir: sigue en vigor. Están pudiendo jugar gracias a él.
En realidad este punto, siendo grave, tiene la misma solución que siempre: conseguir buenos resultados en Champions, lograr nuevos ingresos de patrocinios y, sobre todo, vender jugadores (ya pagados, es decir, que dejen beneficios en caja).
Pueden solucionarlo fácilmente, siempre que no terminen sancionados sin competiciones europeas (que eso es otra guerra con UEFA que hay que ver cómo acaba), y que tengan terminado el Camp Nou a tiempo y empiecen a poder ingresar mucho más gracias a las obras de remodelación. El problema de verdad puede venirle a la junta de Laporta por otro frente...
Riesgo de una denuncia de cualquier socio
A ver, la jugada de la palanca de Socios y Orpheus media (Roures) ya fue muy sospechosa. Cuando, presuntamente, dejaron de pagar (unos y otros aseguran estar al corriente de pago y que no tenían ninguna deuda), llegó el club con la 'repalanca' diciendo que Libero Capital les pagaba lo que necesitaban... pero sólo ingresando 20 millones iniciales. Los 40 que faltaban, y que en teoría iban a llegar antes del 30 de agosto, no aparecieron. Y tampoco antes del 31 de diciembre. Todo mal.
¿Por qué puede ser un problema todavía mayor? Pues porque siendo una jugada muy dudosa en el aspecto financiero, LaLiga no tiene más remedio que creerse el informe del auditor que presenta el Barcelona porque no es ni Hacienda, ni la Policía, para investigar si hay alguna operación encubierta detrás de todo este entramado.
De hecho, si el Barcelona llega con el acuerdo de Libero a LaLiga, con una auditoría legal (presuntamente) independiente y con toda la documentación en regla, no puede negarse a aceptarla aunque tenga muchísimas dudas de su veracidad. Si la documentación está en regla, no les corresponde el papel de investigadores, ni de jueces... Y aquí está el riesgo.
Con que cualquiera de los socios del club (en el caso del Barcelona, socio equivale a dueño) denunciase esta operación, entonces sí entrarían a investigar instituciones que sí que tienen la capacidad legal de preguntar, requerir documentación y hasta de interrogar judicialmente. Si, por ejemplo, a Jaume Roures le pregunta un juez si detrás de su "compra" de Barça Studios había algún acuerdo secreto posterior de venta, y él tiene que responder bajo juramento, y se termina por llegar a la conclusión de que toda esta operación fue una forma de salvar la situación financiera puntual del club... entonces el problema no va a ser ya de inscribir a fulano o no, sino que tendría repercusiones legales graves.
¿Y eso por qué? Pues porque si todo esto fuera real, supondría que el Barcelona se habría aprovechado de una operación ficticia, generando beneficios ficticios y comprando jugadores con ellos, hay que ver hasta qué punto sabiendo, o no, que no les iban a pagar las cantidades que firmaron por Barça Studios. Y eso, de confirmarse así, sería un delito.
Posibles soluciones
Es muy difícil pensar que vaya a llegar la sangre al río. El Barcelona tiene patrimonio de sobra para vender y conseguir esos 160 millones (+40) que están en el aire. Vender activos, conseguir resultados deportivos, rentabilizar el nuevo estadio, no volverse locos con fichajes y salarios... Siguen estando a tiempo de solucionarlo.
Pero las cosas pueden salir mal. Una sanción sin jugar en Europa, una auditoría seria para ver qué pasó de verdad con la repalanca y todos los "beneficios" que nacieron de esa operación incierta, malos resultados y debilidad en el mercado de fichajes... Son la combinación de riesgos que preocupan a los aficionados al Barcelona ahora mismo.
Y aquí un posible spoiler, que no es información pero sí lógica ante una posible situación de colapso financiero: no tendrían más que vender, por ejemplo, el 25% del club, recibirían una cantidad astronómica por ellos (quizá de Qatar), liquidar todas las deudas y empezar de nuevo manteniendo de forma más o menos convincente la gestión del mismo dentro de unos parámetros "anti jeque" que lo hicieran socialmente aceptable.
Son los riesgos del Barcelona para 2024 que, ojo, se solucionarían rapidísimo encontrando una solución al acuerdo fantasma de la palanca de Barça Studios y su posterior repalanca. Son, repetimos: 40 millones ya, 60 el 15 de junio de 2024 y otros 60 en la misma fecha de 2024. Sigue siendo factible.