Rubén Baraja tiene un seguro en su contrato del que no dispusieron Gattuso, Bordalás ni Gracia
El Valencia 'blindó' el contrato de su entrenador para que no hubiera dudas de su continuidad al término del primer año.

El Valencia Club de Fútbol vivió la peor situación de su historia reciente la temporada pasada cuando se quedó a punto de descender, por ello la gesta que obró Rubén Baraja salvando al equipo no fue solo valorada de forma tremendamente positiva por los aficionados, sino también por la propia directiva che. No es de extrañar que tan pronto como lo consiguiera, el club iniciara las conversaciones para renovarle el contrato y que, viendo lo que ya había demostrado El Pipo, decidieran darle un seguro de vida del que no dispusieron sus predecesores.
Y es que a lo largo de los últimos años en los contratos de los entrenadores, el Valencia CF ha procurado cubrirse las espaldas por si las cosas no salían. Dicho de otra forma, tanto Gattuso, como Bordalás como Javi Gracia, que firmaron los tres dos campañas, tenían al término de su primer año de contrato una cláusula mediante la cual o bien ellos o bien el club podía cortar el vínculo por una cantidad económica relativamente baja. Nada que ver con si hubiera un despido o dimisión en otro momento, que sí sería más caro.
Esta cláusula fue utilizada por el propio Valencia para despedir a José Bordalás al término de la primera campaña al frente. Bordalás tenía un muy buen contrato en el club che y haberle despedido sin esa cláusula le habría supuesto un gasto millonario a la entidad.
Sin embargo, Rubén Baraja no tiene en su contrato la mencionada cláusula. Dicho de otra forma, el Valencia renovó a su entrenador dos temporadas sin ningún tipo de matiz o de prevención por si las cosas no salían, con el objetivo de dejar a las claras tanto a él como al equipo, que 'El Pipo' es la apuesta con la que se pretende conseguir cierta estabilidad, dentro de lo inestable que habitúa a ser el gobierno del club por parte de Peter Lim.
Baraja tiene un seguro que sus predecesores no tuvieron porque también es cierto que antes de ganarse el contrato del que actualmente disfruta, demostró que podía hacer las cosas bien en la entidad che. Todo sea dicho, el contrato es bidireccional, de la misma forma que el Valencia no puede despedir a Rubén por una cantidad más baja al término de la primera campaña, él tampoco puede dimitir con las facilidades que sí hubieran tenido Gracia, Bordalás o Gattuso al término de su primer año. En cualquier caso, ese es un supuesto que ni Baraja ni el propio club se plantean y afortunadamente, hay un seguro detrás para ambos que les permite que su vínculo sea más fuerte.