FC BARCELONA

Dimite Eduard Romeu, vicepresidente económico del Barça: "Sólo salía del club para ducharme"

El ya ex directivo ha justificado que no puede compaginar el trabajo en el club con su labor profesional.

Eduard Romeu durante una rueda de prensa./AGENCIAS
Eduard Romeu durante una rueda de prensa. AGENCIAS
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Eduard Romeu, el que fuera hasta hoy vicepresidente económico del FC Barcelona, ha dimitido de sus cargos esta mañana. El directivo se une a una lista de marchas que no deja de crecer. Y lo hace en un momento delicadísimo para el club. De momento, Laporta no ha anunciado sucesor alguno. El área económica y de finanzas asumirá las funciones de Romeu.

El Barça ha anunciado que el vicepresidente del Área Económica "ha presentado su renuncia al presidente Joan Laporta aduciendo incompatibilidad con la plena dedicación de su labor profesional". El comunicado reza que el presidente la ha aceptado y ha agradecido su trabajo al frente del área. Fue uno de los encargados de llevar a cabo del "plan de viabilidad" y de "conseguir dar la vuelta a la situación financiera de la institución".

No hay semana tranquila en Can Barça. Ni siquiera el pase a los cuartos de final de la Champions League tras eliminar al Nápoles -y a pocos días de visitar el Metropolitano- es suficiente como para calmar las aguas. A finales de febrero dimitió Maribel Meléndez, Directora Corporativa del club. Era una pieza básica en la financiación del Espai Barça. Le sustituyó Manel del Río. Ahora cae otro directivo.

"Me enfadaba cuando perdíamos porque había muchos euros en juego"

El martes, Eduard Romeu sufrió en la tribuna de Montjuïc. El Barça se jugaba mucho más que el pase a los cuartos de final de la Champions. "A veces me enfadaba mucho cuando perdíamos partidos porque había muchos euros en juego. En nuestra situación, fue así. El de Nápoles era como una final. Hubo momentos de sufrimiento y de joya al final", contó Romeu. De hecho, una de esas derrotas por las que el Barça dejó de ingresar dinero fue la de Hamburgo. Esto llevó al club a organizar un amistoso en Dallas a finales de año, cuando los jugadores debían estar de vacaciones.

El miércoles fue hasta casa de Laporta para comunicarle su decisión. "Hablamos poco", reconoció. Tampoco hizo falta, no había marcha atrás y el presidente del respetó. "Llegó un momento en que salía del club solo para ducharme", comentó Romeu. , evidenciando que no podía compaginar su cargo en Can Barça -sin retribución económica- con sus labores profesionales. "A final de mes había que pagar facturas, la hipoteca...", señaló.

Eduard Romeu, considerado como un pilar dentro para la directiva, tuvo como encargo paliar las pérdidas "crónicas". "Estos más de 200 millones de euros ordinarios que el Barça venía perdiendo durante las últimas siete temporadas se paliaban con ventas o palancas -que nos han dado un tiempo precioso- Tenía que compaginarse con todas las dificultades que nos hemos encontrado", apuntó. Y dejó un mensaje claro: "el enemigo está fuera".

La decisión llega a mitad de proyecto del Espai Barça, con la promesa de abrir el Camp Nou -parcialmente- en noviembre de este año, coincidiendo con el 125 aniversario del club. Y todavía con el Palau Blaugrana por reformar. También en la antesala de tener que decidir si el club continuará con Nike o no. El lunes se celebrará una reunión de la junta en la que se debatirá sobre el tema. En ella no estará el ya ex vicepresidente económico.

La relación de Romeu con Laporta era buena. Entró de la mano del avalador José Elías, que le permitió dedicarse íntegramente al club. Dejó la empresa en la que fue su mano derecha, Audax, y ahora, según Sport, inicia un nuevo proyecto con una consultora médica. En palabras de Laporta, Romeu ha sido "clave en la recuperación económica".

Romeu prevé "un futuro esplendoroso a medio o largo plazo". Sin un sucesor designado, el departamento financiero que abandona deberá seguir trabajando para cuadrar el presupuesto. No entraron a las arcas del club las cifras pactadas con Líbero, Orpheus -Roures- o Socios. Además de las previsiones demasiado 'optimistas' con Montjuïc que no se están cumpliendo. "Esto requiere que hay que estirar la cuerda sin llegar a romperla. Todavía falta un punto final hasta llegar al momento de esplendor. Estoy seguro que continuaremos con la misma hoja de ruta", cerró Romeu.