Samuel Lino, una apuesta con premio 'gordo'
El Atlético de Madrid rechazó en verano la salida del brasileño en varias ocasiones, y el tiempo ha terminado dando la razón al club.

"Samuel se queda con nosotros", fue la frase que salió de las oficinas del Cívitas Metropolitano este verano cuando numerosos clubes españoles y extranjeros pidieron al Atlético de Madrid la cesión de Samuel Lino. En realidad, nadie es intransferible entre los jugadores que visten la camiseta rojiblanca, y Samuel Lino tampoco lo era en aquel momento. Pero el club sólo se plantearía su salida si llegara una oferta muy importante. Mucho dinero.
Muchos lo quisieron, ninguno lo consiguió. Valencia, Betis, Sevilla, Osasuna, Sporting club de Portugal, Oporto, Braga, e incluso un par de clubes ingleses le querían fichar a toda costa. Todos tocaron a la puerta del brasileño, recibiendo un 'no' rotundo por parte de todos en los despachos del Metropolitano. Pero quien merece un gran crédito en todo esto es el director deportivo italiano Andrea Berta, que después de sacarlo de la nada, cuando muy poca gente lo conocía, fue él quien con mano firme decidió retenerlo en agosto. Berta entendía que era el jugador adecuado para el futuro del Atlético, porque llegó el momento de apostar fuerte por él sobre todo después de la marcha de Carrasco a Arabia.
Lino se ha convertido ahora en titular, en un jugador joven con un importante proyecto de crecimiento, con el objetivo de llegar a ser grande. La paradoja, casi una ironía del destino, es que en estos momentos es el jugador más 'Cholista' que hay en actitudes, pero también es el último -y quizás el único, durante el verano- en tener una gran relación con el menos vinculado al Cholo de todos, es decir, João Félix.
Samuel Lino y João Félix han hablado a menudo este verano y hay buen feeling entre los dos. En el campo, durante los entrenamientos, y fuera. Uno se ha quedado, para ganarse el puesto, y el otro hace tiempo que no lo tiene. Presente, futuro y pasado del Atlético, en dos nombres.
Hay que recordar cuando el Atlético compró a Samuel Lino en enero de 2022 al Gil Vicente portugués. Que levante la mano quien ya le conocía. Prácticamente nadie. Pero ya había quien llevaba meses trabajando en él, como el director deportivo del club madrileño, Andrea Berta, que gracias a su intuición y scouting decidió apostar fuerte por él, muy por delante de la competencia. ¿Por cuánto? Sólo 6,5 millones de euros. Hoy Lino ya vale 30. Y tiene una cláusula de unos 100 millones.
El detalle que podemos desvelar es el siguiente: el Atlético cerró la operación de Lino con la luz apagada, en pleno invierno, y en febrero de ese mismo año, unas semanas después de que el chico ya hubiera pasado el reconocimiento médico en Madrid con gran sigilo, llegó el Borussia Dortmund y puso 15 millones en la matrícula del Gil Vicente, que ya es el doble de lo que había pagado el Atlético. Una ganga, en definitiva. La compra adecuada en el momento adecuado, para el futuro del club, que ahora disfruta de él como titular en la banda izquierda.