SEVILLA - REAL MADRID

Sergio Ramos se reencuentra con Luka Modric: un "te echaré de menos", el vídeo del Pizjuán y tuit del Sevilla poco habitual

El club de Nervión apela al cariño entre camero y croata en la previa de un partido siempre caliente: "Rivales dentro del campo, amigos fuera".

Luka Modric abraza a Sergio Ramos durante la final de la Champions del 2017. /AFP
Luka Modric abraza a Sergio Ramos durante la final de la Champions del 2017. AFP
Manuel Amor

Manuel Amor

Ha jugado más de 1.000 partidos en su carrera, pero el de este sábado (18:30, Sánchez-Pizjuán) no será uno más para Sergio Ramos. El camero, santo y seña en la historia reciente del Real Madrid, se reencuentra con el equipo de Ancelotti poco más de un mes de certificar su regreso al Sevilla. Mendilibar le condenó al banquillo en sus últimos encuentros como entrenador, pero ahora tiene garantizada su titularidad -al menos para este choque- en la revolución que planea el uruguayo Diego Alonso.

El duelo se presenta como una cita especial para él por múltiples factores: tratar de remontar el vuelo del Sevilla, verse las caras con los blancos por primera vez desde su salida en 2021... y jugar en contra de varios excompañeros con los que ganó infinidad de títulos y a los que le une una relación muy cercana. Uno de ellos, si no el que más, es Luka Modric, su escudero inseparable durante su etapa en Valdebebas y con el que levantó 22 trofeos.

Su amistad ha seguido siendo igual de estrecha desde que separaron sus caminos profesionales. "Hermano, se me hace muy difícil despedirme de ti. Desde el primer día que llegué a Madrid has sido una persona especial para mí. Hemos sufrido y hemos disfrutado, hemos perdido pero, sobre todo, hemos ganado. Has sido un ejemplo como compañero y capitán. Te voy a echar mucho de menos", escribió el croata cuando Ramos agotó su contrato con el Madrid. Esa relación casi fraternal ha despertado un gesto poco habitual del Sevilla en redes sociales: una ilustración en la que ambos estrechan manos y que invita a no llevar la rivalidad más allá del terreno de juego.

"Rivales dentro del campo, amigos fuera", expresa la publicación de la entidad nervionense a escasas horas de un partido que suele deparar un ambiente hostil para el conjunto de Chamartín. El Pizjuán espera un lleno y el Sevilla, en un gesto que no ha encontrado la aceptación de muchos de sus seguidores a través de X (antes Twitter) e Instagram, ha tratado de rebajar el clima de tensión propio de un encuentro tan importante. Su cartel del choque también ha llamado la atención: lo protagoniza Ramos, quitándole un balón a Bellingham, y remarca los 14 títulos de campeón de Europa del Real Madrid.

«Hermanos» casi desde el primer día

A nadie se le escapa que Ramos y Modric cimentaron una profunda conexión desde que el croata aterrizó en el club blanco en 2012. El andaluz arropó a Luka desde el primer momento y el croata, después de inicios difíciles en el Bernabéu, siempre agradeció el apoyo que le mostró el capitán. "Lukita y yo nos entendemos con mirarnos", llegó a decir el internacional español durante los años dorados de una dupla que quedará para la posteridad del madridismo.

Del pie del de Zadar, y de la cabeza del camero, surgió el gol que allanó el camino hacia la conquista de la deseada Décima. La escena, con Modric al saque y Ramos en el área, se repitió durante infinidad de saques de esquina. Aquello se trasladaba fuera del campo: salían juntos con sus familias, compartían las vacaciones, Sergio se llevó a Luka a su finca de Sevilla y Modric lo invitó a Croacia... Eran uña y carne.

Volvieron a parecerlo este verano, cuando ambos rechazaron ofertas astronómicas de Arabia Saudí, como si el destino hubiese querido que se volviesen a juntar en un campo de fútbol por penúltima vez. Las paredes de la Ciudad Deportiva todavía cuentan que los dos eran un ejemplo: siempre los últimos en irse, con permiso de Cristiano, por apurar al máximo las sesiones de gimnasio, de recuperación con los fisios e incluso la sauna. Cuando Ramos regresó a LaLiga, Modric también quiso mandarle un mensaje que difundió el Sevilla en el Pizjuán: "¡Hola, hermano! Sólo quiero felicitarte por tu vuelta a casa, porque sé cuánto querías volver. Mereces estar en casa. Nos vemos pronto". El momento ha llegado... y los del Pizjuán han querido recordarlo con deportividad.