GIRONA FC

El sueño del Girona nació de un error de cálculo: "¡Míster, te has equivocado!"

Míchel insiste en que el objetivo es alcanzar los 53 puntos, pero el récord del club está en 51.

Míchel, en Montilivi, antes de empezar el partido contra el Real Madrid./AFP
Míchel, en Montilivi, antes de empezar el partido contra el Real Madrid. AFP
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Si hay algo que unió a Míchel y al Girona es que los momentos de euforia siempre les retrotrajeron al pasado, a los momentos que dejaron cicatriz. Al entrenador, porque no pudo disfrutar de sus dos ascensos a Primera con Huesca y Rayo. A los gironins, porque tienen tatuado que el camino a las puertas del cielo estuvo marcado por las promociones perdidas. Su comunión, más de dos años después de la llegada de Míchel, es difícilmente mejorable. Por primera vez en su historia, el Girona logró ser líder de LaLiga. Por lo menos, durante unas horas.

"¡Esto ya no nos lo quita nadie!", celebraban desde La Vinya, en el PGA Golf donde entrena el equipo, cuando el equipo se despertó líder de LaLiga. El club, en principio, podrá comenzar a utilizar parte de las instalaciones el próximo mes de marzo. En su casa actual, sin embargo, el ambiente es difícilmente mejorable. Varios jugadores de la plantilla viven dentro de las instalaciones y se desplazan entre su casa, los campos de entrenamiento y el comedor en carritos de golf. Es el contexto ideal para aislarse del ruido exterior.

Antes de empezar la temporada, Míchel les dijo a sus jugadores que era el año de hacer "historia, pero de verdad". Cuentan quienes conocen al entrenador vallecano que es un genio a la hora de inventarse retos para mantener motivados y enchufados a sus jugadores: no haber ganado nunca en una cancha como visitante, no haber vencido durante varios partidos seguidos, las porterías a cero… El primer objetivo es la permanencia. A partir de ahí, licencia para soñar.

Los 52 puntos que se convirtieron en 53

El Girona vive su cuarta temporada en Primera División. Pero Míchel piensa en grande. El récord de puntos lo tiene el Girona de Pablo Machín, con 51. Empeñado en trascender, y de hacerlo con su sello, Míchel instaló como objetivo alcanzar los 53 puntos en Liga. Lo comentó en una rueda de prensa y cuando las cámaras y los micrófonos se apagaron, desde el club le dijeron: "¡Míster, te has equivocado!". Efectivamente, con 52 le valdría para mejorar la marca de los de Machín. Pero ya nadie movió el 53 de Montilivi. De aquel error nació el sueño de los gironins.

La columna vertebral del proyecto se mantiene intacta. Míchel en la pizarra y Quique Cárcel en la parcela deportiva, aguantan los embistes de los grandes de Europa, que ya ven el Girona como un lugar de crecimiento para todos los jugadores. Entre los casos más recientes, Oriol Romeu, Roro Riquelme o Álex Baena. Más arriba, la supervisión de Delfí Geli y Pere Guardiola, figuras también clave.

"Hace diez años no se veía una camiseta del Girona, ahora los niños se la ponen para ir al colegio", explicaba a Relevo el presidente Delfí Geli. El club comenzó a escalar hacia la élite antes de que llegara Míchel, pero ha sido con el vallecano con quien se han afianzado en Primera. También él, nombrado mejor entrenador del mes de septiembre. Con 22 puntos, al Girona le hacen falta menos del doble para lograr la salvación matemática. Aun así, el año pasado se quedaron a dos goles de entrar en Europa. Los 53 puntos que esperan en el horizonte son un objetivo más que goloso.