El casting de Monchi, un quebradero de cabeza
El director deportivo se ha encontrado con diferentes impedimentos cuando ha contactado con posibles candidatos.

Lopetegui y Monchi se han movido en el alambre en las últimas semanas. El respaldo del director general deportivo ha sido fundamental para que el vasco siguiera en el banquillo sevillista, pese a las voces discrepantes dentro de la entidad. Se sentía Monchi en deuda con el técnico que clasificó al equipo en tres ocasiones seguidas para la Liga de Campeones, pero también el mercado lo empujaba a esa decisión. Tras la derrota con el City, que provocó el primer gran cisma en Nervión, el consejo le pidió al de San Fernando que tantease el mercado de entrenadores y eso se ha convertido en todo un quebradero de cabeza.
Diferentes circunstancias y explicaciones se han ido sucediendo, pero Monchi no ha encontrado un candidato ideal en los diferentes acercamientos que ha ido teniendo. Ni siquiera Jorge Sampaoli, el mejor colocado en este momento, ha dado facilidades al Sevilla para su contratación, al entender que no era la hora adecuada para aceptar la propuesta.
Mauricio Pochettino, Marcelo Gallardo, Rafa Benítez, Marcelino García Toral... La libreta de Monchi ha tenido entrenadores de diferentes perfiles, pero todos coincidían en el difícil momento del Sevilla, con una plantilla que genera dudas y una temporada especial. La cercanía del Mundial, con un parón que se prolongará hasta enero cuando se abre de nuevo el mercado, provoca que estos técnicos de primer nivel apunten a ese horizonte como el mejor momento para aceptar una propuesta.
Las exigencias económicas de Pochettino, y las condiciones de su acuerdo de rescisión con el PSG, lo han convertido en una opción casi imposible, pese a que su perfil sí entraba de lleno en lo que pretendía el Sevilla. Diferente es el caso de Benítez, un técnico de un perfil similar al de Lopetegui, pero que tampoco veía el escenario actual del Sevilla como el idóneo.
Dudas también han existido con Marcelino, con el que no se ha llegado a tener una conversación directa. El asturiano, sin equipo desde su salida del Athletic Club, aguarda una propuesta que colme sus pretensiones, ya sea de un club o de una selección nacional. Además, las características de la plantilla sevillista, que no parece propicia para jugar con transiciones rápidas, también generaba dudas dentro de la entidad de Nervión.
Problemas contractuales dificultaban la opción de Marcelo Gallardo, un entrenador muy bien considerado por Monchi, pero que tiene contrato con River Plate hasta el mes de diciembre, además de unos altos emolumentos.
También Marco Rose apareció en los planes del director deportivo sevillista, pero el alemán llegó a un acuerdo con el Leipzig, lo que lo descartó pronto de las conversaciones en Nervión.
Todas estas circunstancias han ido apareciendo en el camino y provocaron que Monchi blindase su confianza en Lopetegui, a la espera de que éste pudiera revertir el rumbo de la temporada. La derrota ante el Atlético ha dejado al vasco con el crédito bajo mínimos y a Monchi buscando un sustituto, con Sampaoli como mejor colocado si el de San Fernando es capaz de seducirlo de nuevo.