El trabajo de Valentín Barco para convencer a García Pimienta: yoga, fuerza... y mismo preparador personal que Acuña
El argentino se machaca en su tiempo lejos de la Ciudad Deportiva del Sevilla para mejorar su físico..

Todo aquel que conoce a Valentín Barco desde su etapa en Boca Juniors coincide en lo mismo: tiene un potencial enorme. Con apenas 20 años, vive ahora en el Sevilla su segunda aventura en el fútbol europeo, en la cual su mentalidad comienza a cambiar a pasos agigantados. Madurar es complicado, hacerlo en el mundo del fútbol -que va diez velocidades por delante-, más. Nada más recalar en Nervión, el argentino fue titular e, incluso, el encargado de lanzar las faltas. Pero esa no ha sido la realidad -aunque acumule tres titularidades, aún no se ha ganado el sitio-.
La gran competitividad con Adrià Pedrosa, quien le ganó la partida para disputar el derbi, y las cualidades que requiere García Pimienta para la demarcación de lateral zurdo han hecho que Valentín Barco dé un paso al frente. La primera decisión que tomó, junto a su fisio Ezequiel Castro, fue acudir al preparador físico por excelencia de los argentinos que han pasado por el Sevilla: Fran Silva. "Me contactó porque estaba buscando complementar su entrenamiento del club con uno complementario que se adaptara a sus necesidades y objetivos individuales", cuenta a Relevo desde las instalaciones de TrainPro Center, ubicado en Dos Hermanas (Sevilla).
Allí han acudido jugadores como Diego Carlos, Lamela, Montoya... y su principal 'cliente', Marcos Acuña. 'El huevo', ahora en River Plate, consolidó su gran físico de la mano de Fran Silva, algo que no dejó pasar el propio Barco. El ex del Sevilla es uno de sus grandes referentes en su posición. Fue su sustituto en Nervión... y también sueña con serlo en la Selección argentina. Para ello, su nuevo preparador físico cuenta que tienen un plan con objetivos a corto, medio y largo plazo: "Hemos creído necesario un aumento de masa muscular, de niveles de fuerza-potencia y velocidad, para así, poder soportar los duros duelos con jugadores de mayor tamaño".
Sin embargo, la involucración de Valentín Barco no ha quedado sólo ahí. Antes de contactar con Fran Silva, lo hizo con un nutricionista de nivel internacional y comenzó a dar sesiones de yoga, algo que no es muy habitual de ver en los futbolistas actualmente. "Va a ir siendo cada vez más normal. Está bien para ayudar a mejorar ciertos malos hábitos posturales que tenemos todos. Los jugadores sobre todo sufren de anteversión pélvica, la cual te inclina hacia delante la cadera. Esto exige en demasía a los músculos posteriores a la hora de esprintar y correr, algo que explica que los isquiotibiales tengan una tasa mayor de lesiones en el mundo del fútbol".
Con ese claro objetivo en mente, de mejorar y adaptarse a todo lo que le pide García Pimienta, trabaja incansablemente Barco. Suele hacerlo con Fran Silva unas cuatro o cinco veces a la semana, algo que está dejando entrever ya los primeros cambios: "Ya se nota un aumento de musculatura, mejor desarrollo de la tasa de la fuerza... y se lo ve muy motivado. Es una persona muy predispuesta a aprender. Es joven, pero demuestra madurez y seriedad".
Y es que aquella perla que se dio a conocer en Boca Juniors y emigró en enero de 2024 al Brighton, ve cómo está ante una oportunidad de oro. Un técnico que no duda en apostar por el talento joven -la mejor prueba es José Ángel Carmona, amo y señor del lateral diestro-, un fútbol que le beneficia y un sistema que le deja sacar a la luz sus mayores virtudes. Sin embargo, sus actuaciones no han terminado de convencer a todos, que apuntan, sobre todo, a su necesidad de ganar físico. Y no ha hecho caso omiso. Trabaja por y para ello.