Las tres veces que Darder le dijo 'no' al Barça: la pesadilla de La Masia, la oferta del Espanyol y la llamada de Xavi
El mallorquinista, autor del penalti decisivo que metió a su equipo en la final de Copa, pudo irse al club azulgrana este verano.

Sergi Darder jugará este viernes con la camiseta del Mallorca en Montjuïc, pero bien pudo vestir de azulgrana, un sacrilegio para los aficionados del Espanyol que le idolatraron sin fisuras hasta este verano, cuando el capitán, hastiado del rumbo de su equipo con otro descenso, decidió que debía abandonar la disciplina perica sí o sí ("me he involucrado demasiado en este club, he antepuesto las cosas del colectivo a las individuales, y no he sido capaz de conseguir la salvación", dijo en el último partido de Liga).
Un serial del verano en las oficinas de Cornellà-El Prat que se contaminó por el desenlace: un Darder que declaró que el Mallorca era el "club de su vida" y un Espanyol que percibió ocho millones más dos en variables por desprenderse de un futbolista que iba camino de dejar una huella imborrable en la historia perica.
Pero el final del culebrón se pudo resolver en junio, por la vía rápida, con la llamada de Xavi Hernández a Darder para convencerle de que fuera al Barcelona. El mallorquín, uno de los mejores pagados de la plantilla, renovado en 2022, tenía en su contrato la misma cláusula que llevó a Joselu Mato al Real Madrid. Si un equipo le igualaba el salario, Darder podía irse cedido una temporada. Pero Darder dijo que no. No podía irse al eterno rival y frenó que avanzara la negociación. El Espanyol quería una venta, con tal de ingresar, reducir deuda y tener liquidez. Xavi, en un Barça que apenas podía invertir, veía en Darder un complemento ideal para el mediocampo. Ese centrocampista que le ha ido pidiendo a Deco desde junio y no ha llegado todavía.
Moments per a la història.
— Real Mallorca (@RCD_Mallorca) February 28, 2024
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La advertencia de Toribio: «Lo peor eran las novatadas...»
No era la primera vez que Darder le decía que no al Barcelona. De infantil, cuando aún jugaba en el Manacor tras formarse en el Artà, tuvo una propuesta para entrenarse en La Masia tres días con tal de que los técnicos lo vieran en la dinámica del grupo para decidir si lo fichaban. El mediocentro apenas duró dos. En la primera vez que salía de su casa, no se adaptó y lo pasó mal, especialmente por las bromas y el comportamiento de algunos compañeros de la residencia.
Algo que ya explicó en su día en Relevo Dani Toribio, que también militó varias temporadas en La Masia: "Lo peor eran las novatadas. Te tiraban las bolsas de basura en la cama. Hasta que dije se acabó el show y ardió Troya. O te rebelas o te comen, y más en el Barça donde pasan millones de jugadores. Se lio, pero fue un punto final. La gente que era polémica no se dedica al fútbol, siempre dura poco". Darder llamó a su padre para que fuera a por él.
El Espanyol se anticipó pero el Barça hizo un segundo intento
Aquel Darder regresó a Mallorca y siguió jugando hasta que tanto Villarreal como Espanyol llamaron a su puerta una temporada después. El jugador finalmente se decantó por el club perico, donde jugaba Miquel Mas, un mallorquín que también estaba en la residencia y con quien Darder compartiría habitación. Cuando el jugador ya se había comprometido, regresó el Barça, que lo quiso captar para unos torneos, pero de nuevo Darder le dijo que no, que él ya había firmado.
El resto es historia. Darder creció en el Espanyol hasta que Ramon Planes y Mauricio Pochettino aprobaron su salida en un desaguisado en el fútbol base perico. Lo rescató el Málaga de José Manuel Casanova, dio el salto a la Champions con el Olympique de Lyon y se convirtió en un clásico con clase del Espanyol durante 245 partidos oficiales. Y en el Mallorca, aunque no se ha adaptado y está jugando de suplente, se ha clasificado para su primera final de Copa. Y este viernes visita Montjuïc y amenaza a ese Barça al que, hasta en tres ocasiones, le dijo que no.