Jon Uriarte saca adelante las cuentas con el "reto" de las renovaciones
Los socios compromisarios volvieron a apoyar por segundo consecutivo a la Junta con una propuesta que prevé un aumento de gasto en plantilla por renovaciones como la de Nico Williams.

El Athletic ha vividouna larga Asamblea General Ordinaria de más de ocho horas, que empezó la tarde del martes y finalizó a las 3.31 del miércoles. Un cónclave con crispación por momentos en algunas de las intervenciones de los socios compromisarios, pero en la que Jon Uriarte ha vuelto a salir vencedor consiguiendo junto a su Junta Directiva sacar adelante los ocho puntos del día. Los dueños de la entidad han vuelto a depositar su apoyo aprobando las cuentas de la pasada temporada, la gestión y el presupuesto de la presente campaña, además de diferentes reglamentos.
Un nuevo espaldarazo para el máximo dirigente, que por segundo año consecutivo ha mantenido un amplio apoyo tras poco más de 12 meses de gestión en los que defienden haber conseguido que "el plan de acción empiece a dar sus frutos para ser sostenibles y competitivos". "Estamos muy contentos por haber sacado todos los puntos y órdenes del día adelante, lo que refleja que seguimos teniendo el apoyo de la mayoría de la masa social", valoró el presidente tras la Asamblea.
La tranquilidad en las votaciones no fue tanta en el devenir del acto, que comenzó sin discurso presidencial y sí con una larga exposición de 45 minutos de Uriarte y del Director General del Club, Jon Berasategui. El primer punto trataba sobre la gestión de la temporada pasada, pero en él se mezclaron análisis pasados con planes futuros, abriendo el espectro y llevando a que en el apartado de participación de los socios se alargase sobremanera este punto, votado sobre las 22.00.
Finalmente, 349 socios de los 801 compromisarios que acudieron aprobaron la gestión, con 252 noes, 30 votos en blanco y un sorprendente dato de abstención de 170. Esto último se mantuvo durante todo el cónclave, agudizado en el tramo final ya en plena madrugada, significando un claro tirón de orejas por la organización y que responde a que la mayoría de los compromisarios abandonaron el Palacio Euskaduna. En la última votación, la abstención ascendió hasta 624, lo que significa un 76%. "Hay que ser autocríticos y tenemos que reflexionar, aunque las causas pueden ser varias. Víspera de festivo, que la Asamblea ha durado una salvajada, el modelo de voto punto por punto...", analizó Uriarte.
Más tranquilidad hubo en las votaciones de las cuentas y en los presupuestos. En lo que se refiere a la pasada temporada, tuvo un respaldo mayoritario con 387 votos a favor, y apenas 140 en contra. Unos números que reflejaban unos gastos que se redujeron hasta los 123,85 millones de euros (unos tres menos que el curso anterior), y sobre todo con un aumento de ingresos de diez millones por la explotación del estadio y los ingresos derivados de patrocinios. Así, sacaron pecho por haber conseguido reducir el déficit estructural y por haber hecho uso 'únicamente' de un total de 21,5 millones de euros de la provisión.
Presupuesto ambicioso
Llama la atención el presupuesto presentado, que también fue aprobado con facilidad con 324 votos a favor, 152 en contra y 23 blancos. En esta previsión para la próxima temporada se amplía el gasto en 10 millones, por otros 9 millones de ingresos, aunque el descenso en las amortizaciones permite una mejora de 5 millones respecto al cierre contable de la pasada temporada. "Es un presupuesto de inversión en plantilla deportiva y estructura de equipo de trabajo del club. Es algo buscado y deseado. El Athletic está dispuesto a invertir en talento", defendió Guillermo Ruiz-Longarte, tesorero de la Junta Directiva.
El club aprobó un presupuesto con una subida de 10 millones en gastos, entre los que destacan 6 millones de aumento en costo de plantilla por la previsión de renovaciones claves
En él se incluye un aumento de 6 millones en costo de la plantilla, algo que sorprendía en un principio por la salida de Iñigo Martínez, el futbolista que más gasto generaba al club, además del descenso salarial de Raúl García. "De cara a esta temporada, nos hemos fijado el completar todas las renovaciones objetivo en las condiciones presupuestadas. Es un reto", dijo Jon Uriarte. Preguntado por ello en la rueda de prensa posterior no quiso dar demasiados detalles, pero reconoció que al hablar de reto, se asume "cierto grado de complejidad", aunque dijo tener "confianza" en poder "conseguir que todos los jugadores objetivo sigan más temporadas".
sobre un presupuesto de 133,6 millones de gasto y 128,7 de ingresos. Así, el déficit será de 16,6 millones, que volverá a solventarse con la conocido como 'hucha', el superávit que el club acumuló durante años por la venta de varios jugadores.
"Queremos tener la mejor plantilla ajustada al mercado. El objetivo es obvio: atraer y fidelizar al futbolista de élite, con un proyecto y un modelo único en el fútbol de élite. Para eso necesitábamos optimizar la estructura salarial de acuerdo al rendimiento deportivo y al momento profesional que se encuentre cada persona", explicó el presidente rojiblanco.
"De cara a esta temporada, nos hemos fijado el completar todas las renovaciones objetivo en las condiciones presupuestadas. Es un reto"
Presidente del Athletic"Somos optimistas porque los resultados refrendan que estamos en el camino correcto. Pero todavía no estamos en una buena situación, nos queda mucho trabajo por recorrer", valoró Uriarte, quien se puso como objetivo "generar un aprecio por el club fuera del territorio de Bizkaia". "Queremos posicionarnos como único club made in Euskal Herria, que desarrolla a sus futbolistas con unos valores y como un lugar ideal para que esos futbolistas puedan alcanzar el fútbol de élite".
Críticas de compromisarios
En el primer punto del día se generó la mayor crispación y las mayores críticas hacia la gestión, con acusaciones de "falta de transparencia" e incluso de "mentirosos" por no aclarar operaciones deportivas como el fichaje de Ander Herrera, la salida de Iñigo Martínez o el no fichaje de Laporte. En este último punto, Uriarte insistió en que "de no aparecer el Al Nassr, Laporte sería jugador del Athletic". También recibieron críticas por diferentes iniciativas llevadas a cabo para potenciar la asistencia a San Mamés, como premiar a quienes acuden cada fin de semana y beneficiándoles en futuros sorteos para hipotéticas finales de Copa.