El Valencia se juega la vida en Elche: "Es una final, el partido de la década"
En el club no esconden que no ganar en Elche sería matador para el vestuario, pese a que matemáticamente quedarían opciones.

El partido del Elche es una final para el Valencia Club de Fútbol. No lo es en términos reales como otras finales que sí ha disputado el conjunto che en la presente década. Tampoco lo es en términos clasificatorios, pues de no ganar el equipo todavía tendría opciones matemáticas de salvarse y 24 puntos por jugarse. Sin embargo, en el club tienen asumido que la cita en Elche es "una final, el partido más importante de la década, como mínimo".
Así de contundentes son en la entidad del Turia para definir la cita del próximo domingo a las 14:00 horas. Las razones son sencillas: una nueva derrota o no sumar el +3 ante el colista de la liga sería un golpe matador para el vestuario. El equipo de Baraja ha sumado solo un punto de los últimos 9 y está en una dinámica peligrosísima y sin tiempo de reacción prácticamente. En la entidad consideran que romper esa mala racha y sumar por fin un triunfo daría la moral suficiente al equipo para afrontar una semana en la que posteriormente llegarán Valladolid y Cádiz... Pero que una derrota sería matadora.
Matadora porque el Valencia afrontaría sus dos finales ante vallisoletanos y gaditanos con la moral por los suelos, y no ganar ningún partido en las tres jornadas consecutivas que llegan sí que dejaría al equipo virtualmente descendido. Además, la moral en el vestuario está baja. Lo que arrancó siendo un inicio refrescante con Baraja es ahora un mar de dudas para los jugadores, tanto a la hora de exhibirse en el verde individualmente como a nivel colectivo.
Así que el Martínez Valero, con un Elche ya descendido, vivirá el que para importantes personas en el club es "el partido de la década". En los últimos diez años el Valencia ha jugado finales de Copa, eliminatorias de Champions, semifinales de Europa League, jornadas vitales por la cuarta plaza... Pero nunca un partido que pudiera afectarle tanto en términos deportivos y económicos.
Porque Relevo ya desveló que un descenso sería un destrozo económico para el Valencia, pese a que recibiría una ayuda histórica por parte de LaLiga de casi 40 millones de euros. Y en el club son conscientes de esta realidad, de los cambios que ello conllevaría y la posible reestructuración que se sufriría empezando por la primera plantilla y acabando por el último de los jardineros.
Vestuario muy tocado, pero no hundido
Mientras que en el club tienen la percepción mencionada, la plantilla che da una elevada trascendencia al partido, pero creen que todavía tienen puntos para poder salvar la situación. Entre los jugadores existe la percepción de que no han sido inferiores ni al Rayo Vallecano, ni al Almería ni al Sevilla, pese a no haber ganado ni un partido de los tres y confían en que en Elche cambie esa tendencia.
Pero como es obvio, la confianza está tocada. Muy tocada. La pérdida de confianza de los futbolistas es alta, pero hasta el momento la implicación de todos está a la altura de las circunstancias. Un equilibrio que se sostiene pero que es muy fino, pues no hay que olvidar que en dos meses hasta seis jugadores abandonarán el club (Lato, Ilaix, Nico, Kluivert, Lino y está por ver Cenk).