VALENCIA

El Valencia gana tiempo, pero todavía duele la derrota en Cádiz

Baraja tendrá a su equipo los próximos 10 días fuera de descenso. Si nada cambia, la directiva tiene previsto viajar a Singapur.

Baraja al término del partido animando a los suyos. /LaLiga.
Baraja al término del partido animando a los suyos. LaLiga.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Al término del partido frente al Villarreal, en el Valencia CF cogían algo de oxígeno. No tanto por el punto conseguido, sino porque el equipo se mantenía una jornada más fuera de los puestos de peligro y vivirá el parón de 10 días sin fútbol (este fin de semana es la final de Copa), en permanencia. Los che salieron a ganar, pero al acabar tanto en el vestuario como en el la directiva asumieron que el punto logrado era positivo.

Ya no solo por cómo se desarrolló el partido -empezaron por debajo los de Baraja-, sino por la indudable calidad superior que tiene hoy por hoy el rival autonómico. El Valencia acabó el partido con 3 juveniles sobre el verde que entraron como recambios, mientras que en el Villarreal estaban Capoue, Trigueros y Gerard Moreno. Por mucho nivel que exhibieran tanto Guerra como Diego López e incluso Alberto Marí, la diferencia fue abismal.

De ahí que en las entrañas de Mestalla, al término del partido, en el Valencia siguieran sin respiración asistida. Una jornada más. Quedan 5. Mentalmente, para Rubén Baraja es importante poder trabajar durante el parón con el equipo en puestos de permanencia: "Evidentemente es bueno, sí, es una de las razones por las que hay que valorar el punto", dijo al término del partido. De hecho, así se lo hizo saber en el vestuario a sus jugadores, tratándo de hacerles ver que seguían sumando puntos.

Sin embargo, la realidad es tozuda: el Valencia no está en descenso pero los 34 puntos que tiene son los mismos que los del Getafe, que marca el descenso justo detrás y solo gracias al golaverage.

Precisamente esta situación es la que genera malestar en la entidad, por una sencilla razón: la derrota en Cádiz. Esos 0 puntos sumados y ese +3 de un rival directo todavía escuece tanto en las altas esferas che, como en la plantilla. Rubén Baraja sigue firme en su apuesta de fiarlo todo a una carrera a fondo y no a golpes de efecto concretos, de ahí que en Cádiz dosificara a un mermado Almeida y no quisiera arriesgar con Cavani ni Gayà. Sin embargo, de haber puntuado al menos en Cádiz, hoy los del Turia estarían dos puestos por delante de su ubicación actual (17º).

El club afronta ahora 10 días sin fútbol en los que si nada cambia, la directiva viajará a Singapur a reunirse con Peter Lim. Diversas voces autorizadas en el club tienen claro que la salvación pasa por puntuar en Vigo, pues el partido posterior será el Real Madrid. Mientras, el equipo seguirá bajo el mando de un Rubén Baraja que tiene que seguir convenciendo a los suyos de no dejar de empujar y dejar atrás el sabor agridulce de Cádiz y Villarreal. Al club le va la vida en ello.