REAL MADRID - VILLARREAL

Baena se reencuentra con Valverde tras el puñetazo: "Se darán un abrazo y a jugar"

Uruguayo y español se vuelven a ver las caras después de la polémica del pasado abril. Álex no ha hablado desde entonces.

Valverde y Banea pugnan por un balón. /AFP.
Valverde y Banea pugnan por un balón. AFP.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Álex Baena y Fede Valverde se vuelven a ver las caras seis meses después de protagonizar una de las polémicas de la temporada pasada. El uruguayo arreó un puñetazo al español a la salida del túnel de vestuarios. A las pocas horas, el entorno del futbolista filtró que Baena había faltado el respeto a su hijo no nato y a su mujer, que padecía problemas en el embarazo. Álex, tal y como informó este medio, negó dichas acusaciones, nunca se pudo probar quién tuvo la razón y lo único que quedó factual es que el internacional español recibió un puñetazo en la cara.

Más de medio año después habrá reencuentro en el Santiago Bernabéu. Durante este periodo ha habido tiempo a que el propio Fede Valverde admitiera públicamente los hechos y señalara lo siguiente: "¿Debería haber reaccionado así? Tal vez no. Tal vez debería haber ido a casa y comer una hamburguesa con mi hijo: comer unos nuggets de pollo y ver dibujos animados. Pero soy un ser humano y, a veces, tienes que defenderte a ti mismo y a tu familia. Honestamente puedo decir que no me arrepiento de nada, porque me hizo crecer aún más fuerte como persona", explicó en The Players Tribune.

Álex Baena, sin embargo, no ha dicho palabra desde que todo ello sucediera. El jugador nunca negó a su entorno cercano que increpara al uruguayo al grito de 'llorón' pero hasta el día de hoy sostiene que jamás insultó a su hijo. De hecho, estaba tan convencido de ello que presentó una denuncia ante la Justicia, aunque ésta ha terminado siendo archivada.

Baena no ha hablado en todo este tiempo porque se siente maltratado. El futbolista, que fue la víctima de la agresión, ha sido etiquetado en muchas ocasiones como culpable, de ahí que haya preferido no revolver más la situación, pero se mantiene firme y cree que se ha sido injusto con él. Más cuando las cámaras de seguridad del Bernabéu recogieron el momento de la agresión y Fede nunca la negó. Sin embargo, la acusación de Valverde nunca se ha podido demostrar como verídica.

El caso es que aquello afectó a ambos jugadores. Álex tiene un carácter duro en el terreno de juego, eso es algo que ni él ni el propio Villarreal ha escondido nunca. Pero fuera del mismo es una persona introvertida, que es definida por sus entrenadores como "un tipo excepcional, se lo merece todo. Es verdad que en el campo tenemos que mejorar su carácter", dijo Pacheta. "Es un chico encantador, no puedo tener una mala palabra hacia él", dijo Marcelino. "Es muy bueno y además receptivo a escuchar", aseguró por su parte Setién.

Un cara a cara que nunca llegó: «Se darán un abrazo y a jugar»

Después de aquel episodio, se produjo una situación llamativa. Las agencias de representación de Valverde (Wasserman) y Baena (Stellar) trataron de juntar a ambos futbolistas para evitar que la cosa fuera a mayores. De hecho, tal y como avanzó este medio, Baena no quería denunciar a Valverde y meterse en camisa de once varas. Lo único que pidió el español fue que el madridista dejara claro públicamente que él nunca se metió con su hijo, pero se negó. Real Madrid y Villarreal también trataron de calmar las aguas, pero Valverde estaba cerrado a cambiar su versión y Baena sostenía que lo que le dijo fue ''llorón'' por dejarse caer en un choque.

Marcelino sobre la polémica Valverde-Baena. Relevo.

Así que el reencuentro se dará este domingo con los cuchillos todavía clavados. Marcelino quiso quitar hierro al asunto de una manera peculiar en una entrevista en Relevo: "Lo que pasa en el campo se queda en el campo. Álex me parece un tío encantador, la relación que tengo con él me parece magnífica. Álex jugará y demostrará su capacidad, que es alta, Valverde jugará y a partir de aquí seguro que se dan un abrazo y disputan y defienden los intereses de sus equipos sin perjuicio uno de otro". Cuesta pensar que después de todo lo ocurrido haya abrazo entre ambos, pero quién sabe.