ATHLETIC CLUB

Valverde vuelve a mandar un mensaje a Sancet en busca de su mejor versión

El técnico argumentó la ausencia del navarro en el choque ante Osasuna como una decisión técnica y su preferencia por el canterano Canales.

Oihan Sancet lamenta una ocasión en un encuentro de esta temporada./Athletic Club
Oihan Sancet lamenta una ocasión en un encuentro de esta temporada. Athletic Club
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

En un duelo decisivo en la lucha por la Champions League, con el marcador igualado y con el Athletic Club necesitando un futbolista que cambiase el signo el partido, Ernesto Valverde apostó por Peio Canales en los últimos minutos. La noticia no tendría mayor trascendencia si en el banquillo, con su chándal largo, no estuviese sentado Oihan Sancet, que volvía a una convocatoria después de una lesión muscular moderada en el recto femoral de su pierna derecha que le dejó sin participación ante Atlético de Madrid, los dos duelos ante la Roma, Mallorca y Sevilla. El navarro ni siquiera calentó. 

El futbolista más diferencial en esta temporada, con 14 goles entre todas las competiciones, quinto máximo goleador de LaLiga y actual Zarra, tuvo que ver el partido sentado entre los suplentes y, junto a Iñigo Lekue, fue el único que no pasó por la banda para activarse. La duda era lógica en San Mamés, más aún tras recuperarse físicamente en estos últimos días aprovechando el parón internacional, pero el propio Ernesto Valverde descartó que fuese un problema físico al ser preguntado directamente por ello y con esa hipótesis en la pregunta.

Valverde explica la decisión de no dar minutos a Sancet.LaLiga

Su respuesta fue que prefirió optar por otra alternativa para desbloquear el encuentro ante Osasuna: "Tenía las dos opciones, es verdad que no ha calentado. También pensaba que Peio (Canales) nos podía venir bien en ese momento y en esa posición, pero no le doy mucha importancia", respondió el técnico en la última pregunta de su rueda de prensa posterior al encuentro, sin querer entrar en mayores detalles. Un día antes había evitado hablar de situaciones extra futbolísticas: "También hay ruido con respecto a muchos jugadores y no hay ningún problema", respondió en primera instancia, antes de ser cuestionado directamente por un presunto accidente de tráfico y si ello podía distraer al grupo: "No nos va a descentrar nada", lanzó, con rostro serio. 

No es la primera vez que Ernesto manda mensajes a Oihan a través de sus comparecencias. Incluso en los mejores momentos del navarro, el técnico ha insistido en que debía mejorar para alcanzar su plenitud futbolística, consciente de que tiene entre manos a un jugador diferencial y capaz de elevar el techo competitivo de los bilbaínos. Le pidió mayor trabajo en el césped, le pidió mayor presencia en el juego aéreo e incluso le puso "más deberes". "Hay que ponerle más deberes, es un jugador determinante cuando está bien, queremos que siga así, su entrada de nuevo al equipo está siendo muy buena", dijo en febrero.

La realidad es que Sancet no está consiguiendo tener la continuidad necesaria para ser el faro del equipo. Sus destellos alumbran al equipo por momentos, pero se ha perdido 16 partidos este curso, con cinco lesiones musculares que han lastrado su continuidad y también al equipo, que sin él no consigue los mismos números. Apenas ha tenido una disponibilidad del 62%, perdiéndose encuentros vitales. A nivel continental, por ejemplo, apenas ha participado en cinco de los diez choques de esta Europa League que tanto ilusiona en Bilbao y en la que es clave disponer de su mejor versión para poder soñar en grande.

A punto de comenzar el mes de abril, cuando se deciden las temporadas, Sancet tiene por delante partidos en los que espantar los fantasmas y dar un paso adelante como hizo en febrero, convertido en el mejor jugador de LaLiga. Si en el algo ha destacado a lo largo de toda su carrera Ernesto Valverde es en la gestión del vestuario y por ello en el club se confía en su figura para lograr la mejor versión del futbolista más determinante -con permiso de Nico Williams- de los que están en plantilla. Por delante, dos meses para volver a poner a Bilbao en pie y olvidar una semana de mucho "ruido".