FC BARCELONA

Víctor Sánchez y el último Barça de Rijkaard: "Era un vestuario con mucha calidad, pero un vestuario duro"

El mediocentro repasa sus años como futbolista blaugrana.

Víctor Sánchez durante un partido de Champions con el Barça./AGENCIAS
Víctor Sánchez durante un partido de Champions con el Barça. AGENCIAS
Jordi Cardero
Joaquín Bacigalupo

Jordi Cardero y Joaquín Bacigalupo

No han pasado tantos años y aun así parece algo extremadamente lejano. Víctor Sánchez madrugaba cada mañana para salir desde Rubí y llegar a Montjuïc, donde estudiaba INEFC (Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña), justo al lado del Estadi Lluís Companys. Había días que tocaba hacer piscina, otros fútbol o cualquier otro deporte. Y cuando terminaba, se marchaba corriendo a los aledaños del Camp Nou para entrenar con el pueril Barcelona B de Pep Guardiola.

Las prisas fuera de las canchas eran inversamente proporcionales al temple y al saber esperar su momento sobre el verde. Víctor Sánchez creció, principalmente, en el Jàbac Terrassa. Y tras su paso por el Europa, comenzó a vestir de blaugrana. En aquella etapa coincidió con Sergio Busquets, Pedro o Víctor Vázquez. Debutó con Frank Rijkaard y en la historia quedará que fue uno de los integrantes del Barça que ganó el triplete.

"Cuando el Barça C desaparece, Guardiola nos cita y nos dice qué piensa de cada uno. De dos equipos sacaron uno. Tuve la suerte de que contó conmigo y terminé siendo un jugador importante", recuerda Víctor. El club decidió suprimir el tercer equipo y muchos jugadores quedaron entre dos costas. Pep, en su primer año como entrenador, tuvo que elegir con quién se quedaba. Aquella temporada logró uno de los títulos que el técnico más valora: el ascenso de Tercera División a Segunda B.

Pero no todo comenzó con Guardiola. Víctor Sánchez debutó con el primer equipo un año atrás, con Frank Rijkaard en el banquillo. El técnico neerlandés le citaba de vez en cuando para entrenar con la plantilla que un par de años atrás había levantado la Champions League en París.

"Los jugadores no querían ir a entrenar a la Ciudad Deportiva"

Víctor Sánchez Ex futbolista del Barcelona

"En aquel vestuario estaban Edmilson, Deco, Eto'o, Ronaldinho... Era un vestuario con muchísima calidad, pero un vestuario duro. Empezaron a haber problemas y fue un año deportivamente malo", revela. Con Guardiola, explica, comenzó el cambio. "Ya sabía a quién quería y a quién no. Nos fuimos a entrenar a la ciudad deportiva, el año anterior ya estaba construida pero los jugadores no querían ir. Al final nos terminamos juntando un equipo espectacular", añade.

El paso del filial al primer equipo es complicado. El salto, a veces, es demasiado vertiginoso. Víctor lo empezó a sentir en los entrenamientos, en los rondos y las posesiones. "Veías que era algo diferente. A mí quienes más me sorprendían eran Xavi e Iniesta, era totalmente imposible que perdieran un balón. Xavi siempre ha tenido el control del espacio y del tiempo, era impresionante cómo jugaba en espacios reducidos. Iniesta era un fuera de serie", comenta.

Víctor Sánchez y Samuel Eto'o firmando autógrafos. AGENCIAS
Víctor Sánchez y Samuel Eto'o firmando autógrafos. AGENCIAS

Pero no sólo los que llegaban desde abajo sufrían al entrar en ese nuevo universo cuyo idioma era el balón. Víctor expone el ejemplo de uno de los grandes fichajes de aquel Barça: David Villa.

Víctor no llegó a disputar la veintena de partidos con el primer equipo del Barcelona. Pero no le guarda ningún rencor a Guardiola, todo lo contrario. El año del triplete participó en Copa, Liga y Champions. "Fueron años muy buenos para mí, donde me curtí. Le estoy muy agradecido a Pep por muchas cosas, me dio mucho", comenta.

"Hay una cosa clave y es que cuando hago el primer año en el primer equipo, jugué poco. Y es complicado entrenar toda la semana con el primer equipo y el fin de semana bajar con el filial, donde hay gente que se deja la piel y al final juegas tú", relata. Y ahí es donde valora la figura de Guardiola. "Siempre le agradeceré que cuando acabó la temporada, Guardiola me llamó y me dijo: 'Víctor, creo que tienes que salir, buscarte equipo y jugar 30 partidos, ser importante, jugar minutos...'. Es un paso difícil porque nadie se quiere ir del Barça, pero a mí me lo dejó claro", cuenta.

Y fue así como Víctor salió cedido a Xerez y Getafe, con quien llegaría a jugar la Europa League. También competiría en Europa con el Espanyol, equipo del que fue capitán y del que, dice, entró sin "haber mamado Espanyol", pero cuando cerró su etapa como blanquiazul sabía que había formado una familia. "Si no hubiera salido, no sé que carrera hubiera tenido", dice Víctor. Se atrevió a saltar del tren en marcha y al final, con muchas alegrías y también algo de tristeza, el fútbol le terminó devolviendo lo que él le entregó.