"Vamos de puto culo": el 'caos' en Montjuïc a solo seis días del estreno del Barcelona
Cientos de currantes trabajan a contrarreloj para que todo esté listo de cara al estreno del Barça en el Olímpic Lluis Companys.

El FC Barcelona organizó este miércoles una visita guiada para explicar a la canallesca –periodistas de prensa escrita, fotógrafos, tipos de radio y televisión- dónde vamos a currar a partir del próximo día 8, cuando el el equipo azulgrana se estrenará en el Olímpic Lluis Companys, en la montaña de Montjuïc, contra el Tottenham. El club trabaja desde hace un año, de manera intermitente -por culpa de la celebración de conciertos, mayormente- para adaptar las instalaciones, de propiedad municipal, a sus necesidades.
Desde hace apenas unas semanas, lo hace a destajo. En medio de lo que hoy parece un caos absoluto, rodeado de cientos de empleados (en verdad, un caos absolutamente controlado, casi un ballet de cientos de cascos blancos y chalecos amarillos), nadie pudo dar razón de cuánta gente está trabajando, de sol a sol, a seis días de la disputa de Joan Gamper. Alguien, una veterana de obras enormes, se sinceró: "Vamos de puto culo".
La frase resume perfectamente por lo que están pasando. Ella, que ha bregado en obras de envergadura máxima, como subir la cubierta del Buesa Arena de Vitoria o en varias construcciones de Barcelona' 92, no duda de que lograrán terminar a tiempo, pero sabe que el reto es brutal. Las obras tenían que estar acabadas, en un principio, el 20 de agosto, con motivo del debut liguero del equipo de Xavi Hernández en Barcelona ante el Cádiz. Sin embargo, la fecha se ha adelantado 12 días. "Estará todo listo, seguro", aseguraban fuentes del club, subiendo y bajando escaleras por la tribuna principal del emblema de los JJ. OO. de Barcelona' 92, mientras explicaban a un grupo de periodistas, en dos pases, dónde vamos a trabajar los próximos meses.
Ya luce el 'Som Més que un club' pero sin asientos azulgrana
Lonas colgadas en los pasillos interiores advertían de que el Barça ya ha hecho suyo el Estadi. No sólo por la publicidad de los patrocinadores de la entidad, también por escudos y lemas. Mensajes como 'Força Barça' o 'Som Més que un club', que adornaban las paredes, o, por ejemplo, por tiendas de quita y pon ubicadas ya en el perímetro, bajo el mítico pebetero. Lo cierto es que se nota que el club se lo ha currado. Incluso hay enchufes en la sala de prensa. Y lavabos. Pero, ¿bares? Pocos para el gusto de algunos.
Hay mas de 150 asientos en la zona de prensa, donde se ha construido una pasarela colgante en la que se ubicarán las cabinas de radio y los pupitres para los periodistas de prensa escrita. Así que ha desaparecido la zona tradicional de un estadio olímpico, ubicada a la altura de la meta de los cien metros libres, en un córner del campo de futbol. Los días de Champions la capacidad aumentará en mas de cien sitios. También son nuevas las zonas de trabajo y el área de entrevistas para televisiones con derechos. También la zona mixta, aunque está por decidir su diseño. De hecho, casi todo está por acabar en el estadio. Falta el último toque, la última mano de pintura, el último cartel. Incluso la instalación de los asientos para los espectadores, que no serán azulgranas como en viejo Camp Nou, sino grises.
El plan de acceso
Mientras se derrumba el Estadi en Les Corts, crece en Montjuïc la nueva casa del Barcelona, un reto imponente. Semejante al diseñado por el departamento de Ecología y Movilidad del Ajuntament de Barcelona que, junto al club azulgrana, cerró en su día un acuerdo, que será presentado el viernes, para facilitar el acceso al Olímpic. El plan, al que ha tenido acceso Relevo, firmado por Sonia Frías (gerente del área de Ecología, Urbanismo, Movilidad e Infraestructuras), Iolanda García (secretaria delegada de Ecología Urbana del Ajuntament de Barcelona), y por el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, el vicepresidente económico del club, Eduard Romeu, y la vicepresidenta social, Elena Fort, tiene un presupuesto de 5.899.100 euros. De ellos el club asume el 56 por ciento de los costes, pagando mantenimientos de escaleras mecánicas, mejoras en las zonas de acceso –incluida iluminación de los caminos de accesos- y alquiler de zonas de aparcamientos. El acuerdo expira el 30 de junio del 2024 y garantiza la entrada de 27.000 espectadores cada partido en menos de 20 minutos desde los tres puntos principales de acceso: zona franca (la Fira), Plaça Espanya y Avinguda del Paral.el, usando funicular, escaleras mecánicas o lanzaderas, en el Estadi.
Se ha comprobado la hipótesis de que 11.000 espectadores harán uso de la oferta de lanzadera y, por tanto, el resto subirán a pie. Las escaleras mecánicas tienen capacidad para 8.000 personas/hora (16.000 si se ponen en el mismo sentido y las escaleras convencionales en el conjunto de tres posibles itinerarios pueden aportar hasta 30.000 personas más). El funicular, con el refuerzo de capacidad de 4.800 personas/hora (pasando a frecuencias de 5 minutos) puede desplazar a 9.600 personas en dos horas por una demanda estimada de 8.800.
En conjunto, una oferta de subida a pie de 46.000 personas/hora, por lo que se considera que en un proceso de llegada laminado los itinerarios peatonales tendrán capacidad suficiente. Además, se ha calculado que el 70 por ciento de los socios del Barça acceden desde los barrios de Les Corts, Sants, Sarrià y Sant Gervasi, así que la oferta de transporte público parece garantizar que el uso del automóvil está de más.
La capacidad del operativo de lanzaderas desde los puntos principales (Fira i Plaça Espanya) es de 10.000 personas. Se han supuesto 60 ocupantes por autocar. Estos autobuses deberían estacionar en la proximidad del estadio para favorecer su uso y reducir el del vehículo privado. También se prevé que en ocasiones especiales puedan estacionar autocares en el Sot del Migdia, en la Zona Franca.
El plan contempla que entre 900 y 1.000 taxis suban hasta las proximidades del estadio, donde podrán acceder motos, con aparcamiento para aproximadamente 3.500 a 4.000 motocicletas, 200 menos que en los alrededores del Camp Nou, que podrán subir a unas 5.400 personas. Más que suficientes. También se esperan 65 autocares de penyes, con capacidad para 3.600 personas en lo alto de la montaña. Igualmente estarán autorizados los vehículos de VIPs y de personas con movilidad reducida: se calcula que para 589 coches, unas 1.178 personas. Además de los vecinos y empleados del parque, que tendrán pase. El club también tendrá una deferencia con periodistas que deban cargar con material pesado y valioso. Es decir, técnicos de radio, de televisión y fotógrafos, a los que habilitará una zona de aparcamiento.
La primera prueba del estadio llegará con motivo de la celebración del Joan Gamper, el próximo martes. El Barça está acabando de adueñarse de un estadio que, obviamente, estaba dejado de la mano del ayuntamiento y que le ha supuesto una gran inversión. El Olimpic Lluis Companys de tiñe de azulgrana gracias al esfuerzo de trabajadores cualificados que están sacando adelante una obra trascendental a contrarreloj. Efectivamente, van de puto culo. Pero todo indica que el primer partido, a puerta cerrada, lo van a ganar.