Xavi cumple sus 100: sus 5 mejores y 5 peores partidos como entrenador del Barça
El egarense cumplió la cifra redonda ante el Oporto en su segundo triunfo en esta Champions League.

Desde que Xavi llegó al Barça hará casi tres años, el equipo ha cambiado tanto y de tantas formas que escoger sus mejores y peores partidos resulta complejo, porque para hacerlo la sensación que queda es que se debe hacerlo en distintas épocas, como si en realidad este Barça fuera muchos equipos a la vez. Desde sus primeros partidos con los Ilias, Nico, Jutglà y Memphis, a un Barça con Lewandowski, Cancelo, Gündogan o Joao Félix.
En estos 100 encuentros, Xavi ha ganado una Liga y una Supercopa de España y ha regenrado la ilusión de muchísimos aficionados que asistían anestesiados al juego de su equipo. En este tercer año, el objetivo deberá ser competir en Europa, alzando las expectativas maniatadas de otros cursos, y seguir luchando hasta el final los títulos nacionales. En este texto, escogemos los cinco mejores partidos de Xavi, aquellos que deben marcar el camino a seguir, y los cinco peores.
Espanyol 2 - Barça 4
Quizás es el partido que mejor ejemplifica lo que fue el Barça de Xavi el curso 22/23: intensidad, concentración y un juego que, en sus mejores momentos, logró anular toda iniciativa al rival. El Barça ganó LaLiga ante el Espanyol con un gran partido, sobre todo un primer tiempo fantástico que dejó sobre la lona a los locales y representó todas las virtudes y fortalezas del Barça campeón. 0-3, con el 72% de la posesión y 10 disparos.

Por escenario, relevancia y nivel, Xavi lo eligió en una entrevista a Sport como su mejor partido en el banquillo azulgrana. Además, el encuentro escenificó todos los cambios tácticos que ayudaron al Barça a competir mejor: Balde de extremo, Koundé como lateral diestro cerrando en línea de 3, el Gavi falso extremo y un De Jong al lado de Busquets. Confluyó todo y el 3-4-3 de Xavi marcó las diferencias para que el Barça ganase LaLiga.
Nápoles 2 - Barça 4
El Nápoles, que terminó ganando la Serie A un año después, cayó vapuleado 2-4 en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League. El Barça, que había empatado en la ida con los italianos, desarboló por completo a los de Spalletti en un primer tiempo que fue un ejercicio de pirotecnia visual: 1-3 con dominio y ocasiones constantes. Marcaron Jordi Alba, Aubameyang, De Jong y Piqué; tres de ellos ya no están en el equipo, y el doble asistente de la cita, Adama Traoré, terminó siendo el suplente de Dembélé.
En un Barça que juntó a jugadores como Dest o Adama, Xavi logró no solo pasar de ronda, sino jugar un partido completísimo, siendo propositivos con la pelota, juntándose en campo contrario y minimizando las virtudes de un rival muy fuerte. El mes de febrero del Barça en 2022, con victorias a Valencia, Nápoles y Athletic anotando cuatro goles de forma consecutiva fueron, sin duda alguna, uno de los mejores momentos de juego del Barça de Xavi.
Real Madrid 1 - Barça 3
El punto de inflexión. Probablemente, el partido más completo del Barça y el más importante en toda la era Xavi. Los azulgrana vapulearon al Real Madrid en una final, ganando a partido único un título que hace un año el mismo conjunto les había negado en un encuentro que dominaron de cabo a rabo. Xavi repitió lo que ya hizo en el Wanda Metropolitano días antes: cuatro centrocampistas, sacrificando a un extremo y generando así superioridades constantes con Gavi y Pedri volviendo loca toda la zona central del Real Madrid.
Además de la victoria, el Barça logró anular el juego ofensivo del Real Madrid, que nacía y moría en Benzema y Vinícius, con un excelente trabajo defensivo que tenía su punto inicial en la circulación de balón. El partido confirmó la ascensión de Gavi (dos asistencias) y el dominio de la línea defensiva que se hizo fuerte el pasado curso, con Koundé, Araújo, Christensen y Balde.
Real Madrid 0 - Barça 4
Otro clásico que marcó un punto fundacional fue el 0-4 en el Santiago Bernabéu. Si bien aquel encuentro no tuvo relevancia a nivel clasificatorio, ya que el Real Madrid estaba a una distancia considerable, si fue un partido muy relevante a nivel anímico, de status. El Barça ganaba con comodidad y dominio en un escenario que le venía quedando grande, la primera vez sin Messi, y con las señas de identidad muy marcadas: Araújo como lateral para frenar a Vinícius, Pedri como eje interpretativo, y un equipo que mandó con la pelota en campo rival y dejó sin opciones de poder atacar al Real Madrid.

Hay encuentros que se miden no solo por su resultado final, sino por las sensaciones que dejan en la retina. Y aquella victoria abultada en el Bernabéu supuso un cambio de chip en la mentalidad del aficionado azulgrana: de ir al feudo de tu máximo exponente tiritando a poder permitirte cierto orgullo de quien sabe las posibilidades que brindaba la renovada plantilla.
Barça 5 - Betis 0
El tiempo dirá si la victoria ante el Betis, en un partido rutinario, significa algo o queda como una más. La sitúo en esta lista porque fue la primera vez de los Joao's como titulares en un partido de Liga y porque el juego y lo que se originó a partir de ambos futbolistas dio pie a la ilusión. Con Cancelo por dentro como un centrocampista máss, Félix asumiendo galones y siendo clave en los goles, un De Jong comandando la salida de balón ya sin Busquets y el nivel de Gavi como interior. Todo ello conformaron pistas sobre las que construir este nuevo Barça. El tiempo marcará si el juego mostrado ante el Betis evoluciona a algo más y el aficionado vuelve a este punto como el inicio de algo mayor.
Barça 2 - Eintracht 3
Por lo que sucedió fuera y dentro del campo, esta es la peor derrota de la era Xavi. La invasión de aficionados del Eintracht de Frankfurt obligó al club a cambiar la política a la hora de atender este tipo de eventos, marcando un hito en la historia del club. Tras cosechar un empate en tierras alemanas, el Barça cayó 2-3 en un partido que llegó a perder 0-3 en el minuto 67.

Xavi sufrió su primera gran derrota como entrenador ante el 5-2-3 que propuso Glasner, un sistema que se le atragantó al egarense y ante el que el Barça sufrió para tener estabilidad con la pelota. A pesar de tener un 75% de posesión, el Eintracht disparó hasta en 15 ocasiones (por solo 10 del Barça) y los azulgrana no supieron estar a la altura del reto. Además, la lesión de Pedri abrió la primera gran duda de la era Xavi. ¿Qué sucede si no etá el canario?
Barça 0- Bayern 3
El propio Xavi reconoció que esta fue su peor derrota. El Bayern ha sido el gran ogro del FC Barcelona los últimos años, con el 2-8 que sirvió para que el club detonase en 2020, y las eliminaciones en 2021 y 2022 en fase de grupos. El Barça no logró vencerles en ninguna de las cuatro ocasiones que se enfrentaron. El 0-3 en el Camp Nou certificó la enorme distancia que seguía existiendo entre ambos equipos a pesar de que en la ida el Barça compitió de tú a tú en un partido que ilusionó a la afición: ¿Y si este año sí?

En la vuelta, ya sin opciones de pasar después de que el Inter ganase al Pilsen, el Barça salió con un once marcado por las circunstancias, con Alonso de central, Bellerín de lateral o Kessie de interior. El Bayern jugó con la desafección del Barça y destrozó el orgullo de los azulgrana con una muestra de superioridad a la que, un año después, el Barça ya ha minimizado.
Barça 0- Real Madrid 4
El clásico más doloroso del Barça en la era Xavi. Después de cosechar un resultado fantástico en la ida (0-1) con un equipo de mínimos, los azulgrana cayeron vapuleados en un segundo tiempo flojísimo donde el Real Madrid logó marcar tres goles y dejar sin respuesta al Barça. Realmente, el partido fue parejo hasta el descanso, con un gol tardío del Real Madrid tras un error en el repliegue de los azulgrana, que hasta ese punto habían estado jugando a buen nivel.
Tras el descanso, algo se rompió. La ansiedad se apoderó del equipo que fue incapaz de gestionar la inferioridad en el marcador con cabeza, y empezó a descoserse, transformando su solidez en un aparente ataque de nervios que terminó por dejarles en la lona cuando estaban a un paso de una final. El Resultado final, quizás abultado, fue el reflejo de otro punto que a este joven Barça a veces le ha jugado una mala pasada: interpretar de forma errónea un resultado adverso, sin dar tiempo a que se maduren las jugadas.
Athletic 3 - Barça 2
Es una derrota ciertamente olvidada, como si perteneciese a otra época. Xavi apenas llevaba unos meses en el cargo y el equipo acababa de recuperar a Pedri y se había fichado a Ferran Torres. El Athletic de Bilbao, entrenado por Marcelino, le planteó un partido repleto de trampas a un Barça que juston estaba arrancando. La presión altísima de los vascos evidenció las carencias colectivas que había en aquel entonces, y el equipo no pudo superarlas en ningún momento pese a mostrar signos de competitividad, sobreviviendo hasta la prórroga.
Más que por el resultado o por la eliminación, lo sitúo en esta lista para señalar el camino que tuvo que recorrer el equipo desde que Xavi lo recogió en noviembre de 2021. Superado en escenarios de muchísimo ritmo, con jugadores que dejaban debes importantes a nivel competitivo y sin unas jerarquías sólidas que le permitiesen competir de tú a tú. El camino ha sido largo.
Barça 3 - Inter 3
No fue una derrota, pero sí uno de los partidos más dolorosos de todos. El Barça llegaba al Spotify Camp Nou con la necesidad de sumar los tres puntos después de dos derrotas que dificultaban mucho su pase a la siguiente fase. El escenario era ideal. Un estadio a rebosar, un ambiente a noche grande, una afición volcada que recibió al Barça como si de una final se tratase. Y el equipo, que terminó adelantándose 1-0 tras salir en tromba, se cayó. Quizás fue, en el fuero interno de Xavi, el partido que forzó al técnico a meter un cuarto centrocampista.
Con el 1-0, en vez de bajar el ritmo para que el Inter saliese a buscar al Barça y se empezase a poner nervioso, el Barça siguió atacando sin control, sobrecargando las bandas para centrar y facilitar que el rival jugase su partido preferido: transiciones. Sin Koundé, Araújo ni Christensen, la defensa del FC Barcelona no existió, y los visitantes pudieron sentenciar el partido (que el Barça igualó tirando de épica) mucho antes. Aunque no fuese aquel el día en el que el Barça quedó eliminado de la Champions de forma matemática, sí lo fue emocionalmente. De esa decepción nació el equipo campeón de Liga.