El sincero "te hacen sentir pequeñito" de Xavi que engloba la bipolaridad del Barça de Laporta
La temporada del entrenador, que espera la sentencia del presidente, no supone un agravio a nivel económico.

A finales de enero, Laporta accedió a no echar a Xavi y que fuera él quien se marchara por su propia voluntad a final de temporada. Después, cuando la situación dio un vuelco, Xavi convenció al presidente "en una conversación que duró dos o tres minutos" para seguir en el cargo. La rueda de prensa previa al Almería fue la gota que colmó el vaso, después de las caídas en Champions y Liga. Todo apuntaba a que el despido del técnico era algo inminente. Ahora, sin embargo, cuentan desde el club que no habrá cisma hasta el final de temporada.
Laporta y Xavi se reunieron durante no más de cinco minutos tras la victoria que confirmaba la segunda plaza. A las puertas de acabar una temporada en la que en el segundo tramo la continuidad del de Terrassa siempre estuvo a debate, el club saca la bandera blanca. Por lo menos, según cuentan, durante una semana. Sobre la teoría, en el excel económico del club, la temporada de Xavi es de aprobado.
A pesar de cerrar el curso en blanco, sobre el verde el equipo ha cumplido con los objetivos, como siempre remarca Xavi, "de mínimos". En Liga, la victoria contra el Rayo certificó la segunda plaza. Y con ella, un puesto para la Supercopa de España. En Champions, el equipo volvió a ilusionarse. Aunque el dolor de la eliminatoria en casa contra el Paris Saint-Germain fue significativo. Aun así, alcanzando los cuartos de final el equipo cumplió con lo presupuestado.
La presencia de Eduard Romeu
Curiosamente, contra el Rayo estuvo en el palco, como invitado, el ex vicepresidente económico Eduard Romeu. El que fuera directivo blaugrana nunca veía en directo los partidos del equipo de fútbol masculino porque se pone demasiado nervioso. Acudió en la vuelta contra el Nápoles para ver cómo su presupuesto se cumplía. En Copa, el Barça cayó en cuartos, en San Mamés. Deportivamente, el resultado fue malo. Económicamente, la eliminación tuvo un impacto menor.
El Barça-Rayo sirvió para que la masa social desplazada a Montjuïc ejerciera como juez de la situación que vive al club. La grada acalló con pitos los gritos contra Laporta que inició la grada de animación. Más unión hubo en los cánticos de apoyo a Xavi. "No sé qué habrá cambiado, pero a mí no me han comentado nada en ese sentido", dijo el entrenador en rueda de prensa. "En el Barça siempre hay ruido y a veces te hacen sentir pequeñito", añadió.
Dice Xavi que no tiene ninguna actualización sobre su futuro. Que simplemente le han transmitido confianza. Dos miembros de su staff se fotografiaron, quizá a modo de despedida, al acabar el partido. Uno de ellos fue Iván Torres, el preparador físico, que ya sabe que el próximo curso se incorporarán Julio Tous y Raúl Martínez. Aunque esto, no obstante, no implica que vaya a tener que hacer las maletas. Mientras Xavi todavía estaba en el Lluís Companys, Deco y Alejandro Echevarría abandonaban el estadio juntos.
Uno de los motivos por los que el club no quiere anunciar el futuro del banquillo esta semana es porque no se quiere opacar el evento más importante de los próximos días. Y muy probablemente el más importante a nivel de club de todo el año: la final de la Champions del femenino que disputará el próximo sábado en Bilbao. El masculino, al que le han cambiado el horario, jugará el domingo a las 21h en el Sánchez Pizjuán. Hasta entonces, en la agenda oficial del club no habrá ningún encuentro Laporta-Xavi.