Los jugadores más raros que pasaron por el Córdoba... ninguno como Salenko: jugó 109' sin gol y se fue rajando
El Bota de Oro en EEUU 94' fracasó en 1999. Por el Arcángel también pasaron Sanchis padre, Cáceres, Lauren, los culés Angoy y 'Dela', Reyes, Javi Moreno y hasta Raúl de Tomás.

Córdoba.- Cuando un partido internacional de tal enjundia como es este España-Serbia llega a una ciudad, Córdoba en este caso, en el que está en juego la clasificación para los cuartos de final de la Nations League, conviene ampliar el foco informativo. Para encontrar historias maravillosa alrededor de la Selección y también para hallarlas sobre el club que dará mimo, cobijo y estadio estos días a los internacionales. Hoy el equipo local volverá a estar en boca de todos, sobre todo porque hace años que desapareció de Primera y lleva bastante tiempo viviendo en el alambre de entrar y salir del profesionalismo.
selección española de fútbol
Y ya se sabe: es momento de recitar de memoria a todos los héroes locales con partidos más jugados, con Javi Flores (195) a la cabeza, y también a aquellos que, vestidos de blanquiverde, que no de verdiblanco, alcanzaron las convocatorias de la Selección. José Mingorance fue el único en lograrlo aunque no tiene el mejor de los recuerdos: disputó 35 minutos en su primera y única aparición ante Escocia en un amistoso de preparación para la Eurocopa 1964 (2-6) que se recuerda como una de las derrotas más sonrojantes y que le valió no ser llamado nunca más. Pero, además de curiosidades como ésta, también apetece mirar algo menos manido. Y son aquellos futbolistas no tan recordados que se enfundaron la camiseta del Córdoba alguna vez y que han caído en el olvido por fugaces y raros. El mayor de todos, por nivel y rapidez, fue el del goleador Oleg Salenko.
El delantero, que jugó también en el Logroñés y el Valencia, fue conocido sobre todo por destaparse en el Mundial de EEUU en 1994 con seis goles, siendo pichichi junto a Stoitchov, y por hacer cinco de ellos en un solo partido frente a Camerún. Su fichaje por el Córdoba se produjo en 1999 y, por unas cosas y por otras, sólo acumuló un puñado de minutos. El ariete de Leningrado creó tanta expectación al llegar como frustración posterior. Aterrizó con 29 años, una temporada antes de retirarse en el Pogon Szczecin, y tras una grave lesión de rodilla -con dos operaciones- que le dejó fuera de los terrenos de juego dos años. Con el Córdoba en Segunda, y marcando el paso Robert Fernández, demostró que no estaba para competir y que se encontraba muy alejado de su mejor forma. El internacional ruso llegó con vitola de estrella y fue despedido después de 73 días en la nómina del club.
El presidente, Palma Marín, acabó tirándose de los pelos. Cuentan las crónicas de la época que, antes que a él, un representante le había ofrecido fichar al Piojo López o a Aimar, pero declinó la invitación ya que aún no los veía hechos y eran caros para la edad que tenían. Salenko fue la apuesta personal del mandamás, así que llegó un 27 de septiembre, esta vez con el permiso de trabajo que no pudo lograr para ir al Tottenham, y sólo pudo jugar 32 minutos ante el Lleida (derrota por 1-4) y siete días después 10 minutos en Salamanca (4-1). Fue en Ipurua donde apareció por primera y última vez como titular. Escalante lo cambió en el 67' y no participó más. Se marcharía sin hacer ni un solo gol.
Salenko pactó cobrar un millón de pesetas al mes hasta final de año, con la condición de que entonces se le realizaría un chequeo para comprobar su estado. Si superaba la prueba seguiría hasta final de temporada y cobraría 12 millones, más uno adicional por cada gol que anotase. Pero le diagnosticaron una atrofia muscular y, con mucha polémica de por medio, en la que el propio ariete dijo que la plantilla carecía de calidad, se fue. Sus propios compañeros no le querían. Y aun hoy le recuerdan con poco cariño. Ahí comenzó su declive, hasta el punto de que en 2010 fue noticia por intentar vender su Bota de Oro del 94 a un jeque árabe y su testimonio a Relevo en diciembre de 2022 puso los pelos de punta. El Córdoba, por cierto, acabó siendo multado por esta operación y duplicidad de contrato, por lo que tuvo que pagar una indemnización de 36.060 euros a favor del Istambul Sport turco cerrando una operación ruinosa.
Otros casos peculiares
Salenko, siendo uno de los jugadores más random que vistieron la camiseta del Córdoba, no fue el único. Hay otros futbolistas en los que una mayoría ya ni repara que pasaron por aquí. Jaime Astrain, ahora contertulio en El Chiringuito, llegó a disputar un partido con el Córdoba. Fue en Murcia, en la Copa, antes de que se rompiera el cruzado. O el técnico Juan Carlos Mandiá, ahora psicólogo deportivo en Arabia en el equipo de Míchel, que disputó 63 minutos ante el Extremadura. Un partido también vistió la camiseta Pepe Murcia. Por allí, disputando más partidos, pasaron leyendas del fútbol nacional e internacional como Manolo Sanchis padre. Y madridistas ilustres como Vicente del Bosque o Miguel Ángel Portugal, que han presumido bastante, y por ello su paso por el club fue más conocido.
Sin embargo, hay otros como Lauren, que militó en el Arsenal, al que pocos recuerdan vestido con la camiseta del Córdoba. Después de ser un icono en la Premier (271 encuentros entre su paso por Londres y el Portsmouth) y disputar 86 encuentros con el Mallorca, llegó al Arcángel en 2010, en la segunda vuelta, y jugó sólo cinco partidos. Fernando Cáceres, el central argentino que fue un referente en el real Zaragoza, tampoco jugó mucho más. Allí cerró su paso por España en el sur en 2004. Y ahí está también Raúl de Tomás. El actual jugador del Rayo Vallecano llegó en agosto de 2015 cedido por una temporada del Real Madrid, donde ya había debutado en el primer equipo a las órdenes de Ancelotti en la Copa. Logró seis goles en 27 partidos, pero no fue indiscutible. Oltra prefería a Andone y Xisco.
Lo de Javi Moreno en la temporada 1996-97 es de sobra conocido en la tierra, porque lo dio todo y es un héroe en la ciudad, pero extramuros poca gente se acuerda o le relaciona con el Córdoba. El delantero del Alavés, Atlético y Milán, entre otros, volvió luego en 2005, dejando el Zaragoza por un equipo en 2ªB, y no paró de pelear y meter goles hasta ascenderlo a Primera en 2007. Todo el mundo da por hecho que regresará como entrenador. Lo de José Antonio Reyes fue más reciente (2018), y sólo fueron seis meses, pero queda en la memoria por su contribución a la permanencia y, sobre todo, por su posterior fallecimiento que nos ha hecho repasar y degustar cada uno de sus últimos pasos.
Puestos a desempolvar curiosidades, y debido a que el lector seguro que echa en falta en esta convocatoria a algún portero, es buen momento para resaltar que a Córdoba llegó Angoy, yerno de Cruyff, en 1996 para disputar la fase de ascenso antes de retirarse y cambiar de deporte y entregarse al fútbol americano. O que el actual preparador de porteros del Barcelona, José Ramón de la Fuente, también pasó por aquí y disputó dos partidos en la temporada 1999-2000.