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Un cáncer, un enigma y nueve meses marginado: la odisea de Damián Musto

El futbolista del Cartagena se enfrentó a una sanción por doping que le mantuvo alejado de los terrenos de juego. "Todavía me pregunto cómo llegó eso a mi cuerpo", asegura.

Damián Musto, durante un partido con el Cartagena esta temporada /GETTY
Damián Musto, durante un partido con el Cartagena esta temporada GETTY
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

Diciembre de 2018. Huesca. Una llamada telefónica paraliza, por unos segundos, el corazón de Damián Musto (Casilda, Argentina, 35 años). "Pensé que todo había terminado y, de repente, la película estaba empezando de nuevo". El ahora futbolista del Cartagena se refiere a una sanción por doping  que le mantuvo tres meses alejado de los terrenos de juego. "Todavía me pregunto cómo llegó eso a mi cuerpo", confiesa. Pagó su castigo. Fichó por el Huesca que acababa de ascender a Primera División. Estaba "limpio" hasta que esa llamada entrante lo removió todo. "Me llamó mi abogado y me dijo que FIFA había apelado el fallo y que tenía que cumplir una nueva sanción de seis meses". La pesadilla comenzaba de nuevo.

Cinco años más tarde de aquel episodio, Damián es feliz junto a su familia en San Pedro del Pinatar. A treinta minutos en coche de Cartagena, cada mañana da gracias a Dios antes de ir a entrenar. Porque si la sanción le cambió la forma de ver la vida, más lo hizo la enfermedad de su mujer. "Ella es mi mayor ejemplo. Si luchó contra un cáncer y lo superó, cómo no iba a pelear yo por una sanción antidoping". El apoyo de Míchel y su paciencia para lidiar con los conos -sus nuevos compañeros de entrenamiento- también fueron determinantes.

El doping en Argentina y la sanción en México

El inicio de su calvario tiene su punto de partida en la ciudad mexicana de Tijuana. Era la temporada 17-18 y Damián estaba siendo uno de los jugadores más destacados del Club Tijuana. Titular indiscutible, en sólo seis meses logró despertar la atención de equipos como River Plate. "La negociación entre los clubes estaba encaminada. Hablé incluso con Marcelo Gallardo, que en ese momento era el entrenador del equipo. Ir a River habría sido un paso importantísimo para mí". Pero habla en condicional porque la sospecha de un presunto doping lo frenó todo. 

Damián Musto explica qué tipo de sustancia encontraron en su cuerpo Relevo

"Fue todo muy raro", arranca su discurso. Durante su etapa como jugador de Rosario Central, después de un partido resultó escogido para pasar un rutinario control antidoping. En principio no había nada de lo que preocuparse y tras no recibir noticia alguna de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), meses más tarde firma por el Club Tijuana. Todo marchaba según lo esperado o por lo menos eso parecía.

"No me lo podía creer. En el control que me habían realizado meses antes habían encontrado dos diuréticos en las muestras", dice. Se refiere a un tipo de sustancia que, tras ser ingerida, ayuda a eliminar agua y electrolitos de nuestro organismo a través de la orina. "Me pareció muy extraño. Es una sustancia barredora que elimina otras sustancias que puedes haber consumido. Si quieres que desaparezca algo, te tomas una, no dos ¿no? Encontraron pocos nanogramos lo cual hablaba de que posiblemente era una contaminación", relata, aún con la duda de lo que sucedió. "Que te avisen seis meses después de que haya pasado...".

Su fichaje por el Huesca y el apoyo de Míchel

Conocido el positivo y pese a su incredulidad, FIFA le impone una sanción de tres meses sin competir. Completada la temporada y teniendo ahora sí que pagar su pena es entonces cuando surge la posibilidad de empezar de cero al otro lado del charco. "Como el campeonato en España arrancaba más tarde y yo tenía que cumplir aquel castigo, me salió la opción de venir a jugar al Huesca". No sabía que "el golpe más duro" de su carrera estaba aún por llegar.

"A los cuatro o cinco meses de estar en Huesca, cuando el equipo no iba todo lo bien que tenía que ir, me llamó mi abogado. Me dijo que FIFA había apelado el fallo y que tenía que cumplir una nueva sanción de seis meses. Mentalmente fue el golpe más duro que he tenido en mi carrera. Creía que todo había terminado y de repente la película estaba empezando de nuevo". 

Damián Musto habla sobre la sanción y el apoyo de Míchel Relevo

El máximo organismo del fútbol mundial volvía a castigarle después de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) desestimara su recurso. "No tenía ganas de seguir jugando. Creía que la sanción era muy injusta", reconoce. Fue entonces cuando el actual entrenador del Girona, Míchel, se convirtió, con permiso de su mujer, en un gran apoyo para él. "Fue impresionante lo que el cuerpo técnico hizo por mí. Míchel, David, Salva, Jordi... Ellos iban a entrenar por las mañanas con todo el equipo y por las tardes me citaban a mí, a las cuatro, para ejercitarse conmigo. Tenían que planificar una sesión para un sólo jugador. Era una locura y lo estuvieron haciendo durante seis meses. Fue clave para que siguiera sintiéndome futbolista".

Al igual que ocurriera durante su etapa en México, cumplió su castigo una vez finalizada la temporada 2018-2019. El Huesca descendió a Segunda División y él iniciaba de nuevo un arduo trabajo en la sombra. "Ir a entrenar me daba la vida. Competíamos, organizábamos juegos... Todo para que mentalmente siguiera manteniéndome fuerte. A Míchel le debo mucho", apunta.

El calvario con los conos y la enfermedad de su mujer

Las sesiones con el cuerpo técnico le daban la vida. Sabía que tarde o temprano todo volvería a la normalidad, pero hasta llegar hasta ahí hubo días donde las dudas y los miedos afloraron en su cabeza. "Había mañanas que me despertaba y no tenías las mismas ganas de ir a entrenar. No es lo mismo trabajar con conos que hacerlo con tus compañeros. Te diría que el día más importante después de la sanción no fue cuando volví a jugar, sino cuando volví a entrenar con los compañeros. Meterte de nuevo en el grupo, compartir vestuario, charlas, risas... Aspectos básicos que antes no valorabas".

Volver a experimentar esa sensación requería de un lento proceso y su mujer, que permaneció a su lado durante todo ese tiempo, se convirtió en el espejo donde mirarse. "Fue mi pilar más importante. La que me sostuvo en esos momentos duros y la que me empujó a seguir cuando no quería jugar más. Es mi mayor maestra de vida". María Florencia tenía motivos para no dejarle caer. En 2014 con sólo 28 años le diagnosticaron cáncer de útero.

"Nos acabábamos de casar, éramos muy jóvenes y no entendíamos nada. Las personas que parecen más frágiles por fuera después son las más fuertes cuando les toca afrontar algo así. Me lo demostró. Acabó curándose y por cómo lo superó me cambió la perspectiva hacia todo. Me di cuenta de que muchas veces hacemos problemas de cosas que no son nada".

Damián Musto explica qué fue lo más complicado para él durante la sanción Relevo

En homenaje a su mujer lleva el brazo derecho entero tatuado con distintas imágenes bíblicas. "Somos muy creyentes. Ellos le dieron la fuerza que necesitaba para encarar el tratamiento. Una de las imágenes que tengo tatuada es la del padre Ignacio. Un cura radicado en Rosario que ayuda a muchas personas. A nosotros nos ayudó y le prometí que me lo iba a tatuar. Cuando fui a enseñárselo me dijo: 'Vos estás loco'".

Su vuelta al fútbol en Brasil y el regreso a España

En diciembre de 2019, el Huesca confirma su cesión, hasta final de temporada, al Internacional de Porto Alegre. Por fin todo había terminado. "Me acuerdo de todas esas sensaciones que experimenté al volver a competir. Para mí lo más importante no era jugar al fútbol de nuevo, fue el cómo me mantuve esos seis meses pensando en que iba a competir el fin de semana".

Internacional de Porto Alegre primero y Peñarol después fueron sus caminos hasta regresar de nuevo a España de la mano del Cartagena. "No tuve miedo de volver por todo lo que me pasó estando aquí. Sentía que me quedaba una etapa en el fútbol español. El año que estuve en Primera con el Huesca no lo pudo disfrutar por todo lo de la sanción. Ahora quería vivirlo de manera diferente".

Feliz y centrado cien por cien en el futbol, no rehúye hablar de su pasado porque ahí radica el éxito de su presente. "Soy el primero que cree que el que hace las cosas mal debe pagar. No todo es justo en la vida y lo mismo sucede en el fútbol. Sabía que tarde o temprano todo iba a terminar. Todo lo que vino después fue muy bueno".