La receta del líder Eibar: resiliencia y capacidad de adaptación ante la adversidad
Encadena cinco victorias seguidas y abre distancia, olvidando el ascenso frustrado de la temporada pasada.

En una categoría tan igualada como LaLiga Smartbank, lo más probable es que en la última jornada de la competición todavía quede mucho que decir y camino por recorrer para refrendar un éxito. Siempre se ven las dos caras de la moneda: los que consiguen el objetivo tras las inquebrantables 42 jornadas y los que se quedan en la orilla, sin premio y con la obligación de levantarse después de la decepción.
El Eibar llegaba a la última cita de la temporada pasada en un escenario propicio para certificar su vuelta a Primera, con 80 puntos en su haber y visitando, como líder, el campo de un Alcorcón, que era colista y había confirmado su descenso varias semanas atrás. El equipo alfarero no llegaba como un desahuciado que se deja llevar por las circunstancias del farolillo rojo. Estaba dignificando la competición. Muestra de ello es que le negó el ascenso al Almería la semana anterior, empatando (1-1) en tierras andaluzas. Los almerienses debían jugárselo en Leganés y el Eibar en Alcorcón
Gio Zarfino puso patas arriba la categoría con su gol en el minuto 90, que hizo estallar la alegría en Butarque, donde el Almería estaba consiguiendo un punto insuficiente (hasta el tanto del uruguayo) y ya se veía en la obligación de batirse el cobre en el playoff de ascenso si quería una plaza para volar a Primera. La otra cara, en Santo Domingo, donde al Eibar se le escapaba la fiesta de entre los dedos. El empate, por los resultados en otros campos, les servía a los armeros, pero acabaron cayendo (1-0), sumando un "alcorconazo" más para la historia del fútbol.
Jodidos. Muy jodidos.
— SD Eibar (@SDEibar) May 29, 2022
Por los desplazados hasta Alcorcón. Por los aficionados armeros que no han podido estar hoy aquí.
Por los que sentimos y defendemos estos colores.
A partir de mañana, nos ponemos en modo play off.
Nadie dijo que fuera fácil.
Juntos!💪🔵🔴#BetiArmaginak pic.twitter.com/Vg179KqjoX
"El vestuario está destrozado, lógicamente, pero al final en la vida cuando llevas mucho tiempo en el fútbol recibes golpes de estos y lo que te queda es levantarte. Nos vamos a levantar. Hoy pasas el día jodido y a partir de mañana a pensar en el Girona. Felicitar al Almería y al Valladolid, que han conseguido merecidamente el ascenso y nosotros nos quedamos fuera. Es así de sencillo, así de cruel, pero es deporte y es así", comentaba Garitano, técnico del Eibar, tras perder el ascenso en Alcorcón y tener que jugar el playoff.
Vuelta a empezar para el Eibar
Al Eibar lo que no le mata le hace más fuerte y este varapalo, sumado a la eliminación a manos del Girona (que acabó ascendiendo), le ha servido de impulso para dar continuidad a un proyecto que sigue comandando Gaizka Garitano. Los armeros, actualmente, a falta de diez jornadas son líderes de Segunda División, haciendo gala de una resiliencia envidiable y de una capacidad de adaptación ante la adversidad, que sólo tienen los equipos que acaban consiguiendo grandes cosas.
Sin excesivos alardes en el mercado invernal, el conjunto eibarrés, desde lo más alto de la tabla, aventaja en cuatro puntos a su más inmediato perseguidor, sumando una renta que ningún líder ha podido acumular en las 32 jornadas de liga disputadas en la categoría. No es el equipo que más veces ha ocupado el liderato (Las Palmas, 15 jornadas esta temporada), pero sí el que más distancia ha puesto.
La clave del Eibar está en la solvencia como local y el equilibrio lejos de Ipurúa. En casa, los armeros sólo han perdido un partido (frente al Cartagena, 0-3) y han rentabilizado los goles anotados de manera brillante. Con sólo 20 goles a favor en 16 partidos como local, los azulgranas han vencido por la mínima en nueve de sus once victorias. Sólo ante Granada (4-0) y Villarreal B (2-0) han acumulado más distancia para conseguir los tres puntos en su feudo.
También es el segundo mejor visitante de la categoría, no basando su única fortaleza en el fortín de Ipurúa. En este caso, de las siete victorias logradas por el equipo de Garitano lejos de la ciudad armera, seis han sido por la mínima. Estos datos dejan claro que el Eibar ha aprendido a sufrir y a moverse en el alambre para evitar errores anteriores. Además, acumula cinco victorias consecutivas, siendo el segundo equipo que logra esto (sólo lo hizo el Alavés) y pudiendo ser el primero que encadena la sexta, si vence al Andorra en la próxima jornada.
De esta forma, la SD Eibar tiene licencia para soñar de nuevo. Con la crudeza de lo sucedido el pasado 29 de mayo en Alcorcón y el amor propio de los que defienden su mínima ventaja para comandar la tabla, puede rubricar su vuelta a la Primera División, la categoría en la que estuvo durante siete años. Desde su descenso, trabaja sin descanso al mando de Gaizka Garitano, el técnico que lo llevó a la gloria en el primer ascenso de su historia.