ASCENSO A PRIMERA | ESPANYOL 2 - OVIEDO 0 (2-1)

¡Un doblete de Javi Puado devuelve al Espanyol a Primera y le convierte en leyenda!

El canterano marcó los dos goles de la remontada en apenas tres minutos.

Javi Puado, héroe en Cornellà-El Prat. /EFE
Javi Puado, héroe en Cornellà-El Prat. EFE
Marc Mosull

Marc Mosull

Puado ya es eterno para el espanyolismo. El canterano perico, a ratos querido y a ratos criticado por parte de su afición pese a sus 16 goles, se ha erigido en el héroe del ascenso con un doblete en apenas tres minutos que ha frustrado el sueño de un Oviedo que quería volver a LaLiga 23 años después. Se han quedado a las puertas de lograrlo, a algo más de cuarenta minutos de conseguirlo en un Stage Front Stadium que rugió y vibró como nunca en la mejor noche de su historia. Un año después de su traumático descenso, el Espanyol es equipo de Primera.

Joder. Es que el playoff de ascenso es una locura. Lo fue en Gijón y en Oviedo. También en Eibar. Y lo ha vuelto a ser esta tarde en Cornellà. Nunca antes había vivido un ambiente así el estadio blanquiazul, inaugurado en 2009. Tampoco un recibimiento al autobús del equipo como el de la previa. El colofón fue el himno, cantado a capella los 33.107 espectadores que se han dado cita en el Stage Front Stadium.

Entre tanta euforia, salió sobrexcitado el Espanyol, con más corazón que fútbol, ante un Oviedo que se limitaba a circular con Leo Roman, iniciando casi siempre como un futbolista de campo más. Y cuando no había opción, balonazo a Alemao, un seguro de espaldas. Pero los de Carrión tampoco son de hielo y de a poco fueron sintiendo en el cogote el aliento de un rival que olía la sangre y que en el 10' encontró un agujero en el costado diestro para un Jofre Carreras que puso un balón al corazón del área que Pere Milla no acertó a rematar por muy poco. Pidió tímidamente penalti Braithwaithe, pero no lo entendió así el colegiado. Asfixiaba el local.

Lo enfría el Oviedo

Sabedor que no le interesaba un partido a muchas revoluciones, pues el empate le valía para ascender, lo enfriaba el Oviedo como podía, a la espera de cazar alguna para poner más tierra de por medio. Y la tuvo en el ecuador del primer acto tras un malentendido entre Joan García y Calero, que casi aprovecha Seoane. Mientras tanto, público y futbolistas pericos se desesperaban con el árbitro, poco amante de utilizar el silbato, al entender que no debería haber pitado alguna falta más a su favor.

Si algo hace bien este Oviedo de Carrión es defenderse, con y sin balón. No en vano, no había encajado ningún gol en los tres primeros partidos de playoff. Lo sentía el Espanyol, dominador, pero incapaz de dañar al rival en estático. Cuando no era un mal control, era un pase impreciso o una mala toma de decisión en tres cuartos de campo. El caso es que ni Puado ni Braithwaite recibieron ninguna con ventaja para amenazar a Leo Roman, tranquilo pese al asedio. Hasta que se desató el tarro de las esencias.

Puado celebra uno de sus dos goles ante el Oviedo.  EFE
Puado celebra uno de sus dos goles ante el Oviedo. EFE

Y apareció Puado

El que lea estas líneas, si ha obviado el inicio y se ciñe a la cronología de los hechos, dará por hecho que el partido llegó al descanso con empate a cero. Pues no, el Espanyol se marchó a los vestuarios ganando 2-0. Es lo que tiene el fútbol, si no que le preguntan al Nàstic. En los tres minutos más locos de la historia de Cornellà-El Prat brilló el vilipendiado Puado, tan criticado pese a ser uno de los máximos goleadores de la categoría. En el 44' empujó libre de marca un saque de esquina de Melamed y, prácticamente a continuación, culminó un control de Pere Milla que se convirtió en asistencia tras un desplazamiento en largo de Cabrera para el delirio del Stage Front Stadium, en ebullición con el segundo.

En el descanso, Carrión sustituyó a Pomares y Moyano para dar entrada a Abel Bretones y Borja Sánchez. Y adelantó líneas el Oviedo en busca del gol que llevara la eliminatoria a la prórroga. Manolo González, un tipo pasional como pocos, lo sufría como el que más, fuera de su área técnica. Y Braithwaite trataba de pescar en río revuelto, a sabiendas de que encontraría espacios; antes del cuarto de hora, recuperó un balón y cruzó en exceso para frenar el arranque fulgurante de los carbayones.

Carrión se la juega con Cazorla

En vistas que los cambios no hacían efecto, Carrión jugó la carta Cazorla, entre algodones desde hace días. El internacional español salió al terreno de juego para tratar de vestirse de Cid Campeador. Lo cierto es que desde su entrada, el Oviedo amenazó mucho más la portería de un Joan García, impecable en la vuelta. Hizo vista el portero de Sallent en un disparo de Bretones que se estrelló contra el lateral de la red en uno de los avisos carbayones.

Aficionados del Espanyol celebran el ascenso. EFE
Aficionados del Espanyol celebran el ascenso. EFE

Animaba y sufría a partes iguales Cornellà-El Prat, al borde de la taquicardia en muchos momentos. Y Manolo decidió poner tres centrales, dando entrada a Víctor Ruiz. Se marchó Keidi Bare, muy ovacionado en su último partido como blanquiazul. El albanés, siempre en un segundo plano, ha sido fundamental durante los playoffs.

Sostuvo el Espanyol como pudo las acometidas de un Oviedo a la desesperada que casi encaja el 3-0 en un contragolpe mal ejecutado por parte de Álvaro Aguado. Y a cinco del final, Puado fue sustituido, marchándose como un héroe. En su lugar salió Pol Lozano, que ha subido en los últimos tres playoffs, y que entró al césped como un miura con el único objetivo de aguantar el resultado.

Y sí, el Espanyol aguantó el 2-0, no sin sufrimiento, pues en el 93', un mal despeje de Joan García casi lo aprovecha el Oviedo para llevar el partido a la prórroga. No pudieron los de Carrión, que cayeron derrotados con honores por un Espanyol que, por sexta vez en su historia, vuelve a subir a Primera a la primera gracias a un Javi Puado que ya es eterno.

Ficha técnica

Espanyol: Joan Garcia; Omar El Hilali, Calero, Cabrera, Pere Milla (Oliván, min.67); Jofe Carreras (Sánchez, min.79), Keidi Bare (Víctor Ruiz, min.79), Gragera, Nico Melamed (Aguado, min.79); Puado (Pol Lozano, min.87) y Braithwaite.

Oviedo: Leo Román; Viti, Luengo, Dani Calvo, Pomares (Abel Bretones, min.46); Luismi (Cazorla, min.63), Colombatto; Dubasin (Masca, min.63), Seoane (Borja Bastón, min.76), Sebas Moyano (Borja Sánchez, min.46) y Alemao.

Goles: 1-0, min.44: Puado. 2-0, min.47+: Puado.

Árbitro: Cordero Vega (comité cántabro). Amonestó a Cabrera (min.21), Sebas Moyano (min.29), Viti (min.41), Keidi Bare (min.47+), Pere Milla (min.64) y Seoane (min.74).

Incidencias: partido de vuelta de la final de la promoción de ascenso a Primera División disputado en el Stage Front Stadium ante 33.107 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por Diego Orejuela Rodríguez, exfutbolista del Espanyol fallecido recientemente. Hubo invasión de campo después de la victoria local.