El Espanyol se vulgariza ante el Andorra de un Piqué que ve aprobado su "gran proyecto"
El equipo perico no arranca (1-1) y cada vez está más lejos del ascenso. El club, por su lado, del empresario tiene luz verde para su nuevo estadio.

"Hoy es un partido especial", gritaba con entusiasmo el 'speaker' del Estadi Nacional de Andorra, mientras Gerard Piqué, con gafas de sol, se acomodaba en el palco junto a sus amigos seis minutos antes del comienzo; entre ellos, su excompañero Riqui Puig. Un "partido especial" por esa rivalidad con el excentral del Barcelona, quien ha confesado en numerosas ocasiones que le encantan los derbis ante el Espanyol, y que por eso quiere que consiga el ascenso. Pero era un partido especial por lo que se juega un Espanyol que no arranca, que hizo una primera parte horrorosa, que se agarró a la vida con un gol de Diego Pampín en propia puerta, pero que no supo cerrar la victoria. Un punto insuficiente (1-1) para una racha preocupante también con Ramis (9 de 18 puntos).
Los blanquiazules solamente tienen un plan A. Y este es subir. Todo lo otro le lleva a un colapso económico de negras consecuencias después de llevar tres ejercicios con pérdidas y de depender de la billetera de Chen Yansheng, a quien se le espera en Barcelona el mes de enero. Fiado todo el proyecto deportivo a Fran Garagarza, el director deportivo ya despidió a Luis García y ahora confía en Ramis para enderezar una plantilla que rinde por debajo de sus posibilidades. El drama en el Espanyol no cesa, en el peor momento deportivo de su historia. "Con esto no subimos a Primera, pero queda mucho. Seguro que lo cambiaremos", aseguró Ramis. "Por arte de magia no saldrá. Son jugadores de categoría... No podemos lamentarnos después de...", añadió y sentenció: "Está costando más de lo que creía".
Mientras los 300 aficionados pericos que llenaron la grada visitante se desesperaban, el aficionado andorrano se marchó para casa más satisfecho. Su equipo dominó con su juego de largas y pacientes posesiones, con remates al palo o que despertaron los reflejos de Pacheco, pero finalmente fueron de más a menos y se conformaron con un empate que les ayuda a seguir sumando. Los de Eder Sarabia acumulan siete puntos de los últimos 21 y se quedan a las puertas de la zona de descenso. "Le hacen falta jugadores más experimentados", cuenta uno de los representantes que vive en Andorra y que acostumbra a ver los partidos. La plantilla de Sarabia es la cuarta de menor edad de la categoría (25 años). Pese a esas dudas deportivas, el proyecto de Piqué está más consolidado que nunca. Esta semana se han sucedido una serie de noticias que refuerzan su compromiso a largo plazo.
𝗚𝗿𝗮̀𝗰𝗶𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗹 𝘃𝗼𝘀𝘁𝗿𝗲 𝘀𝘂𝗽𝗼𝗿𝘁 🤝🤍💙#AndorraEspanyol pic.twitter.com/PA1JJxN2hc
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) December 16, 2023
Aprobado el nuevo estadio del Andorra por 50 millones
El proyecto de Piqué en Andorra se consolida. Esta semana el gobierno daba luz verde a la construcción del nuevo estadio de fútbol en los terrenos de la Borda Mateu, que deberán albergar los encuentros del club presidido por Piqué en el futuro, lo que afianza su propiedad, respaldada por empresas importantes del principado, como Morabanc. Un estadio que se firmará para 50 años, con una capacidad para 7.000 espectadores y la mitad del coste será pagado por el propio club que preside Piqué.
A la espera de solucionar dónde jugarán la próxima temporada hasta que no finalicen las obras del otro estadio que está construyendo la Federació Andorra de Futbol y que deberá sustituir el actual estadio (donde regresará el rugby), el proyecto de Piqué en Andorra sigue más vivo que nunca. "Al espectador andorrano le cuesta, aquí no hay tradición de fútbol. Viven unas 80.000 personas y al estadio van unas 2.000. Es muy difícil crecer, pero la llegada de este Andorra ha dado impulso", explican desde Andorra la Vella, donde se ubica actualmente el estadio.
Mientras Andorra vive un sueño y espera ir a mejor, el Espanyol sigue en su pesadilla. No queda tanto margen para engancharse a la zona de ascenso. "Tu trayectoria se puede hablar entre semana, pero todo se iguala el fin de semana. Tenemos que espabilar, las cosas no saldrán solas", replicó Ramis después. El Espanyol se vulgarizó ante un Andorra de Piqué que en el descanso se tomaba tranquilo una cerveza junto a sus amigos en el reservado.