Un grupo de aficionados se une para recomprar el Espanyol: "Chen nos ha abandonado"
El objetivo es reunir entre 10 y 15 millones y buscar un inversor para que el propietario venda el club y haya socios en el Consejo.

Un grupo de socios, seguidores y accionistas del Espanyol han iniciado un proceso que probablemente lleve a ninguna parte, por la dificultad del mismo y el inmovilismo en el que se encuentra la entidad presidida por Chen Yansheng, pero que pretende amasar una gran parte del entorno blanquiazul para buscar un inversor que compre la entidad y al mismo tiempo que pueda haber representación perica en el futuro Consejo de Administración. "Chen nos ha abandonado", resumen estas mismas fuentes, que explican con pelos y señales el deterioro de una institución que cumplió 123 años y que atraviesa el peor momento deportivo de su historia.
Mientras el Espanyol navega en el playoff de ascenso a Primera, con mala señales deportivas, un cambio de entrenador y una plantilla que despierta dudas, y peñas activistas como la Curva han protestado con pancartas ("Chen go home", "Chen, vete a casa") en los consulados chinos en Barcelona, Madrid y otras ciudades europeas, la crispación ha llegado a colectivos distintos y la Asociación de Pequeños y Medianos Accionistas (APMAE) lo buen con ojos. Uno de esos movimientos es la llamada Ambición perica, en la que se han suscrito 1.153 personas que se han comprometido a poner 1.421.649 euros. Se han iniciado las llamadas a anteriores accionistas mayoritarios para que también respalden y se sumen. Y hay previstas otras.
Uno de los representantes de este movimiento destaca que el presidente solamente ha venido una vez a Barcelona desde la pandemia y ha renunciado a tener un profesional cualificado al frente del club. Mao Ye, licenciado en Derecho y quien entró como traductor, es desde 2021 el CEO, un cargo para el que "no está preparado aunque sea un representante ideal para la propiedad". Con unos activos como la Ciudad Deportiva de Sant Adrià y el RCDE Stadium, el patrimonio está valorado en unos 150 millones, el precio a pagar ahora en Segunda teniendo en cuenta que el balance de la entidad es deficitario entre 20 y 29 millones. "Solo se equilibra por la venta de jugadores o por los créditos de Chen", aseguran.
LIBERA AL RCDE#ChenGoHome
— Curva RCDE (@CurvaRCDE) February 10, 2024
París se intentó, pero no salió. Honor a todos, está guerra la vamos a ganar. pic.twitter.com/mjjtNm7uO1
«No estamos en contra de Chen, sino de su gestión»
Los movimientos se suceden a dos bandas. El primero de ellos es buscar un inversor que tenga la capacidad de comprarle el club a Chen, y el segundo es aglutinar esos 10-15 millones para poder tener al menos el 10% y poder conseguir dos sillones en el Consejo de Administración con personas pericas, algo que no ocurre ahora más allá de los miembros nombrados por Chen Yansheng con carácter representativo o simbólico. La normativa obliga que con un 5% ya se pueda tener acceso a una silla en el Consejo. Sería la fórmula que buscan.
Inversores capaces de poner esos 150 millones hay. De hecho, el anterior CEO, Josep Maria Durán, es uno de los más activos a la hora de buscar, explicar y filtrar los intereses que llegan al club, aunque se topen con el muro de hormigón de Rastar Group. Hay un motivo de peso. La empresa de Chen Yansheng, que cotiza en la Bolsa, se gastó alrededor de 220 millones entre la compra de acciones, los créditos y la liquidez de la deuda. Si ahora la venta es inferior a ese precio, que era el punto de partida en campañas anteriores en Primera, la operación afectará negativamente a la cotización de Rastar, que tiene otros accionistas importantes al margen de Chen con peso en la decisión. Eso tira para atrás al presidente chino. "No estamos en contra de Chen, sino en contra del modelo de gestión de Chen", añaden.
«Quizás si no subimos le viene bien porque perdemos menos dinero»
Estos responsables desgranan la negligencia de la gestión desde años atrás, como el coste del mercado de invierno que acabó en descenso en 2020, la desinversión con los canteranos, el nombramiento de Domingo Catoira como director deportivo hace dos campañas o los vaivenes y falta de criterios a la hora de fichar entrenadores y jugadores. También son catastrofistas con el futuro que les espera, incluso afirman que "podemos convertirnos en un Deportivo". Y apuntan que: "Quizás si no subimos le viene bien a Chen porque perderá menos dinero tras el reajuste económico en salarios. Pasaremos a tener un presupuesto la mitad que la actual". Los socios ya piensan mal por la concatenación de decisiones funestas.
El Espanyol de Chen, que acumula ya ocho años al frente de la entidad en los que el club perico ha vivido dos descensos y dos campañas en Segunda, se agota mientras que se llena el vaso de la impaciencia de los aficionados. El devenir del curso irá marcando el termómetro de la atmósfera mientras accionistas de antaño empiezan a organizarse. El reloj de arena del presidente de Chen empieza a vaciarse.