Iván Morante, el Bruno Soriano de la cantera del Real Madrid que 'espabiló' a las órdenes de Raúl: "En el Villarreal me vino todo de cara"
El centrocampista del Burgos, colíder de Segunda, se formó en la cantera groguet antes de dar el salto a La Fábrica.

Con la tranquilidad que le caracteriza, impasible ante situaciones en las que el caos se apoderaría de cualquiera, Iván Morante (León, 2001) atiende la llamada de Relevo desde Burgos. Allí ha encontrado un segundo hogar y, también, un contexto favorable que le permite, un año más, soñar con el ascenso a Primera División. Su trayectoria, marcada por su irrupción en la cantera del Villarreal, le llevó a ser considerado por muchos el sustituto de Bruno Soriano. Compartió generación con Álex Baena ("dormíamos en la misma habitación, pero él era más trasto y yo, más calmado"), 'espabiló' a las órdenes de Raúl en el Castilla, aprendió de Nolito en el Ibiza y conoció el lado más cruel del fútbol en el Racing de Santander, después de caer en La Cerámica contra el Villarreal B en la última jornada del curso pasado.
El Burgos es colíder y tiene mucho mérito teniendo en cuenta cómo de exigente es LaLiga Hypermotion.
Todos tenemos parte de culpa de lo que está pasando ahora con el Burgos. Creo que estamos haciendo un buen trabajo, tanto el cuerpo técnico como los jugadores y todo lo que rodea al club. La afición nos está apoyando mucho y es importante que mantengamos esta unión porque la segunda división es muy complicada. La mayoría de equipos tiene el objetivo de ascender y, obviamente, no todo el mundo puede. Lo importante es estar ahí día a día y competir al máximo todos los fines de semana.
Y, del presente, al inicio de todo. ¿Cómo recuerdas tu llegada a la cantera del Villarreal?
Yo empecé en un club de barrio. El Villarreal se fijó en mí y allí estuve siete u ocho años. Para mí, fue un momento bastante impactante porque en León no hay el mismo nivel que en la Comunidad Valenciana. Hay niños que suben bastante el nivel y tú vienes de otra ciudad, un contexto nuevo... Fue un poco difícil al principio, era pequeño, pero luego me fui adaptando. Hice muchos amigos y la vida en la residencia me fue superbién.
Pero a veces no se valora lo suficiente lo que hace el Villarreal con su cantera.
A ver, es que... [piensa] Justamente en España los equipos como Barça, Madrid y Atlético eclipsan mucho a otros clubes como la Real o el Villarreal, que están haciendo un gran trabajo en la cantera y están sacando muchos jugadores, y creo que habría que darle más mérito. Del Villarreal están saliendo grandes jugadores, al igual que de otras canteras como las que te digo.
España produce muchos centrocampistas, de hecho. En tu caso, ¿siempre jugaste en esa posición?
Sí, pero un pelín más adelantado. A mí me ficharon, como te dije antes, cuando tenía 12 años, pero me ficharon porque mi característica principal era meter goles en aquel momento. Pero con los años he ido retrasando la posición y ahora soy un mediocentro más organizador que llegador, que era lo que era en aquel momento.
Mucha gente te comparaba Bruno Soriano.
Con las comparaciones, presión ninguna. Al final está muy bien que te comparen con ese tipo de jugadores, pero cada uno tiene su carrera y su camino. De Bruno Soriano te puedo decir que me encantaba ver los entrenamientos del Villarreal y fijarme en él. Yo creo que cogí bastantes conceptos de lo que podía ver en los entrenamientos y sus partidos. A día de hoy me ha ayudado mucho [lo que aprendió de Bruno Soriano] y yo siempre he dicho que ha sido el jugador referente para mí.
Eras uno de los socios de Álex Baena en la cantera del Villarreal. ¿Siempre ha sido tan determinante?
Bueno, con Baena he coincidido siete u ocho años en la habitación, que íbamos juntos también, y es un gran amigo mío. Ahí ya se le veían cosas especiales. De Baena valoro la toma de decisión. Tiene una toma de decisión buenísima, además de un gran golpeo. Lo que le está haciendo ser tan diferencial ahora mismo en el fútbol español es su toma de decisiones, que siempre decide bien y está consiguiendo hacer grandes números.
Estabas bien valorado en el Villarreal, pero decides marcharte.
Tuve varias ofertas de diferentes equipos [City y Barça, entre otros, se interesaron], pero al final me decanté por el Real Madrid porque yo veía al Castilla como una muy buena plataforma en la que los jugadores, si hacen buenas temporadas, lo más normal es que den el salto al fútbol profesional y, sin embargo, en Villarreal te la juegas un poco más a ver si llegas ahí al primer equipo o no. Está claro que ahí [en el Villarreal] estaban apostando por mí y yo estaba muy a gusto, pero también era un poco salir de esa zona de confort que algunas veces necesitan los jugadores para seguir progresando.
¿Es tan diferente como parece la cantera del Madrid de la del Villarreal?
Yo venía del Villarreal, que es un club superfamiliar y está dentro de un pueblo de 50.000 habitantes. De repente, te encuentras en las instalaciones del Real Madrid, que es el mejor equipo del mundo y de primeras te impacta. Pero es verdad que después estuve dos años [en La Fábrica] en los que creo que me sirvieron para crecer y para prepararme para el fútbol profesional, que es donde estoy ahora, y considero positivo mi paso por allí.
¿Hay mucha competencia en el Madrid? En tu caso, el otro pivote era Antonio Blanco.
Noté que había una competencia alta desde un primer momento. Ahí también se respeta mucho la etapa de los jugadores y yo tenía delante a Antonio Blanco. Cuando yo llegué, seguían apostando por él [por Antonio Blanco], y era algo que ya venían haciendo muchos años. Y sí que es verdad que eso de que apostasen por Antonio más que por mí hizo que muchas veces tuviese que jugar en posiciones a las que no estaba acostumbrado. Que después me han valido, porque ahora tengo más recursos de los que tenía antes, pero en ese momento es verdad que me costó más por ese motivo.
Conseguisteis algo que ninguna otra generación del Real Madrid había logrado: ganar la Youth League.
Fue un momento de muchísima alegría cuando el árbitro pitó el final. Veníamos de la etapa de la COVID-19, que fue un momento duro para todos porque estábamos encerrados en casa e hicimos una gran pretemporada para prepararnos para la Final Four [la temporada se detuvo, pero se jugó una Final Four en Nyon]. Según iban pasando las rondas, nos lo fuimos creyendo más.
El entrenador de aquella generación en el tramo final de temporada fue Raúl. ¿Es tan exigente como parece?
Yo creo que con él y con el contexto que se me dio esos años en el Madrid [menos minutos y en posiciones a las que no estaba acostumbrado], mejoré mucho mentalmente, que era un debe que yo tenía viniendo del Villarreal, que allí siempre me han venido las cosas muy de cara y creo que me ha ayudado a la hora de asentarme mejor en el fútbol profesional.
Es superexigente. También los entrenamientos, que son superfísicos, muchos circuitos de fuerza... Pero todo también es alrededor del balón, por eso el Madrid tiene grandes jugadores, con mucho talento. Si le pones la otra parte, que es lo que te da él, es una muy buena combinación.
Hubo tramos en los que te costó hacerte un hueco en el once. ¿Cómo lo llevaste?
Así es el fútbol. Al final, hay muchas etapas de altibajos. Como te he dicho antes, en el Villarreal me iba todo hacia arriba. Nunca había tenido altibajos, no había tenido lesiones. En el Madrid, desgraciadamente, tuve alguna lesión muscular y tuve una de rodilla casi en mi mejor momento. Y, como te digo, eso ha hecho que hoy en día sea mejor jugador y agradezco todo lo vivido porque hoy en día soy bastante mejor de lo que era.
Y consigues dar el salto al Ibiza de Nolito, Coke Andújar, Pape Diop...
Era un vestuario de gente más veterana que que ha vivido el fútbol profesional y había gente como Nolito, Pape Diop, Coke Andújar... Llevan muchos años en la élite y salí de un vestuario joven y con jugadores de mucho talento y me metí en el fútbol profesional, que se lleva todo a competir el fin de semana y a ganar los tres puntos. Eso es lo que vale.
"De Nolito aprendí que tenía que ser yo mismo y mostrarme tal y como soy"
Seguro que Nolito era uno de los que llevaba la voz cantante en el vestuario.
De Nolito aprendí mucho en el día a día, porque me daba muchos consejos dentro del campo y, sobre todo, aprendí de él que tenía que ser yo mismo, tenía que mostrarme tal y como soy porque si he llegado hasta ahí es por lo que he hecho y por lo que yo era. Tanto él como Pape, que lo tenía en mi puesto, me han ayudado a ser mejor futbolista.
Llegas al Racing y hacéis una muy buena temporada que acaba con un final cruel en La Cerámica. ¿Cómo se repuso el vestuario de no jugar el playoff?
Fue una temporada muy bonita porque yo tengo familia allí en Santander y me han podido seguir muy de cerca el año pasado. Además, desde un principio ya arrancamos bien, creo que hicimos un fútbol bastante vistoso para el aficionado y creo que el que venía a ver nuestros partidos se lo pasaba bien y disfrutaba. Hasta el último momento estuvimos luchando por el playoff y es verdad que fue una pena al final, que se nos escapó en los últimos dos partidos, pero hicimos una gran temporada el año pasado y me llevo unos grandes compañeros.
Tuve la mala suerte de que justo ese partido lo viví desde la grada porque el anterior cumplí ciclo y, bueno, [piensa]... El aprendizaje que sacamos todos de ese partido es que no fuimos nosotros. Creo que la presión y todo lo que se generó alrededor del equipo nos quedó grande. En ese partido se vio reflejado que a lo mejor no estábamos preparados para jugar ese playoff. Creo que todos los jugadores de esa plantilla hoy en día, gracias a esa experiencia, son mejores jugadores de lo que éramos la temporada pasada. El Racing, como ves, ha arrancado superbién la temporada, yo personalmente en el Burgos estoy supercontento, hemos arrancado también superbién y creo que eso también es en parte a lo que vimos en el final de la temporada pasada.
Eras uno de los nombres más sonados del mercado de Segunda, ¿por qué te decantas por el Burgos?
Sí, al final yo siempre me muevo por la parcela deportiva, porque creo que es lo que te va a hacer ser mejor cada día. En el Burgos creo que hay un contexto muy bueno para mí, es un club muy familiar, también que me queda cerca de casa y, sobre todo, que no tienen el perfil de jugador que yo les puedo ofrecer, alguien con mis características... Y, bueno, lo que hable con Michu [director deportivo] y con Bolo [entrenador] me convenció. De momento hemos arrancado genial y esperemos que siga así.
¿Por qué el Burgos es colíder de Segunda? Alguna clave habrá.
Sobre todo, competir todos los partidos. Creo que en los siete partidos que hemos jugado hasta ahora, quitando el del Castellón, que puede ser que nos pasase un poco por encima, aunque tampoco lo diría así porque tuvimos muchas ocasiones, hemos competido en todos los partidos. Y creo que los equipos, en cuanto ven al Burgos en el calendario, dicen 'no va a ser un equipo fácil de ganar, desde luego, vamos a tener que pelear mucho para ganar esos tres puntos'. El trabajo en el día a día también es lo que nos está haciendo crecer mucho e ir sacando resultados, que al final es lo que cuenta.
Y el objetivo de Iván Morante es...
A mí personalmente me gusta todas las temporadas decir que he mejorado, que soy mejor que la temporada anterior. Ese es mi objetivo personal de todos los años. Colectivamente, pues quedar cuanto más arriba posible. Si puede ser en playoff y luchando por algo bonito, pues mucho mejor, pero ya te digo que acabamos de empezar, esto es muy largo y no nos tenemos que desviar.