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El misterio de la portada de La Vanguardia que dio como campeón de la UEFA de 1988 al Espanyol: "No puedo desvelar cómo la conseguí"

Se cumplen 36 años de la primera final de competición europea que jugó el conjunto blanquiazul.

Gabriel Martínez, con la portada que dio al Espanyol campeón de la UEFA. /RELEVO
Gabriel Martínez, con la portada que dio al Espanyol campeón de la UEFA. RELEVO
Marc Mosull

Marc Mosull

El 18 de mayo de 1988 es uno de los días más tristes para muchas generaciones de pericos que vieron como el Espanyol perdía su primera final europea tras dejarse remontar por el Bayer Leverkusen el 3-0 logrado en el partido de ida en Sarrià. Los alemanes levantaron la Copa de la UEFA al igualar la eliminatoria en la segunda parte -al descanso iban 0-0- del encuentro de vuelta y vencer en los penaltis. Pero hay una misteriosa portada de La Vanguardia que proclama al Espanyol campeón de aquella UEFA, y algunos pocos todavía la conservan.

"Se imprimió, pero nunca se distribuyó; no se puso a la venta", descubre a Relevo Juan Antonio Casanova, que en 1988 era el responsable de la sección de deportes de La Vanguardia. Pero, ¿por qué se diseñó y se imprimió una portada que daba al Espanyol campeón de la UEFA? Casanova tiene la respuesta: "En aquella época, los periódicos eran en blanco y negro. Algunas cabeceras como La Vanguardia, de forma muy excepcional, publicaban sus portadas a color. Pero era caro y laborioso porque, además, se tenía que preparar con muchos días de antelación; no era una cosa de hoy para mañana".

La técnica a la que se refiere Casanova es el huecograbado, un sistema de composición que daba como resultado una portada mucho más elegante de lo habitual, con un tipo de papel satinado que permitía el color, pero que tardaba muchísimo en secarse y que se solía preparar con una semana de margen. "Si lo hacíamos, no podíamos añadir ni una coma del partido, solo 'Espanyol campeón'. Ni el resultado. Las fotos eran del partido de ida", comenta el entonces jefe de deportes de La Vanguardia.

La portada de La Vanguardia que da al Espanyol como campeón de la UEFA de 1988. RELEVO

"Sucede que, tras la goleada de la ida (3-0) tuvimos un debate en el periódico para decidir si debíamos hacer algo especial. Era una ocasión única, un buen momento para lucir un poco, así que tomamos la decisión de tirar para adelante con el riesgo, muy pequeño, de que el Bayer Leverkusen remontara. Ideamos e imprimimos con antelación un encarte de varias páginas (12) a color que funcionaría como portada del diario convencional, que se imprimió en blanco y negro después del partido, ya con la crónica y toda la información del encuentro de vuelta en Alemania. De haber salido, la empresa hubiera hecho negocio porque había mucha publicidad en esas páginas a color, y en la época se pagaba mucho. Pero el Bayer remontó y los anunciantes no soltaron un duro porque la portada nunca llegó a los kioscos. Nos la comimos", admite Casanova, al que no le consta que ningún otro periódico decidiera hacer una apuesta como la que hizo La Vanguardia con aquella final de UEFA.

La portada, una pieza de coleccionista

La tirada de La Vanguardia en 1988 era muy grande, de más de 200.000 periódicos al día. Supone, pues, que se imprimieron más de 200.000 portadas que proclamaban al Espanyol campeón de a UEFA. ¿Dónde fueron a parar? "Se destruyeron, claro. Eso no podía circular por ahí. Yo me quedé una porque ya la tenía antes de la final, y supongo que otras más se extraviaron. Seguro que alguien del diario o de la imprenta se la metió en el bolsillo, pero no lo sé de cierto porque yo estaba en Leverkusen. Es evidente que aún corren algunos ejemplares… y que ahora es una pieza muy buscada", reconoce Casanova.

Una de esas portadas llegó a las manos de Gabriel Martínez, que es aficionado y coleccionista del Espanyol. "Mira, aquí la tengo", suelta con orgullo mientras la muestra. "Pero, no puedo desvelar cómo la conseguí, es un secreto. Un buscador de setas nunca dice donde las encuentra; pues yo, como coleccionista, tampoco reveló mis suministradores", descubre este perico afincado en el barrio del Carmel de Barcelona.

"Tuve que pedir un crédito de 85.000 pesetas para pagar el desplazamiento y la entrada para la vuelta de la final en Leverkusen"

Gabriel Martínez Aficionado y coleccionista del Espanyol

Como Casanova, Gabri también estuvo en el partido de vuelta en Leverkusen, aunque le costó lo suyo. "Tenía que ir como fuera porque yo nunca había vivido una final del Espanyol; la última fue en 1957 y aún no había nacido. En 1988, tenía 25 años y mi situación económica no era la mejor, así que pedí un crédito por valor de unas 85.000 pesetas para pagar el desplazamiento en avión, una noche de hotel y la entrada al partido. Mes a mes, estuve pagando durante un año aquel viaje. Bufff… Imagínate lo que me vino a la cabeza cuando perdimos en los penaltis. También te digo, lo volvería a hacer sin ningún tipo de duda", expresa con una sonrisa este socio perico que, como no podía ser de otra forma, también estuvo en las posteriores finales que ha disputado el Espanyol (2000, 2006 y 2007).

Si tras el fallo de Losada en la tanda de penaltis, Gabri se acordó de su crédito, a Casanova le vino a la mente la portada: "Claro que me acordé porque nos implicamos mucho en hacerla. Tiempo después seguí pensando en este tema, pero me cabreó mucho más perder la final que no el tema de la portada. Fue una apuesta que salió mal".

El museo del Espanyol de Gabriel Martínez

"De niño yo lo coleccionaba todo: las chapas de la Coca-Cola, los cromos de la Bimbo, sellos, llaveros… Evidentemente, también muchas cosas del Espanyol. Conocí a Jordi Puyaltó, un mítico historiador perico, que me animó aún más a hacerlo", desvela Gabriel Martínez, que desde 2007 tiene su propio museo en un sótano cercano a su domicilio en Barcelona. Se trata de un auténtico santuario perico con centenares de piezas con un valor histórico incalculable.

El rincón más histórico del museo de Gabri.  RELEVO
El rincón más histórico del museo de Gabri. RELEVO

"Me estoy especializando en material antiguo, de los años 50 o 40 para abajo: fotos, carnets, insignias, entradas, revistas, etc. Sobre todo me interesa el tema de la Guerra Civil y los años de la República porque no hay mucho material de aquella época, desapareció casi todo. Me hace feliz encontrar piezas de esos tiempos", desvela Gabri, que mantiene la ilusión del primer día por recolectar objetos históricos del Espanyol y al que su actual local ya se le ha quedado pequeño. Próximamente, trasladará su exposición a otro espacio, el doble de grande, unas calles más arriba. Y ahí estará Relevo para contarlo.