El penalti de Mijatovic y una encerrona en Génova: el año que coincidieron en la UEFA un Sporting y un Oviedo que ahora pelean por subir a Primera
En el curso 1991-92, los dos clubes asturianos jugaron por última vez competición europea.

Faltan dos jornadas para el final de La Liga Hypermotion y a cuentagotas se pueden enumerar los equipos que ya no se juegan nada; la cosa está que arde tanto por abajo como por arriba. Y precisamente, están inmersos en la pelea por el ascenso dos equipos asturianos que están separados por tan solo 28 kilómetros de distancia: Real Oviedo y Sporting de Gijón.
No hace tanto los derbis asturianos se disputaban en Primera e, incluso, hubo una temporada en la que Oviedo y Sporting jugaron competición europea: "Fue muy bonita e intensa para las dos ciudades. Los dos teníamos la ilusión de ser el equipo que llegase más lejos por nuestra afición", recuerda a Relevo Emilio Isierte, portero de aquel Sporting de Gijón. La de 1991-92 siempre será recordada por ser la única temporada de la historia en la que los dos clubes más grandes del Principado jugaron la antigua Copa de la UEFA, un hecho inédito hasta la fecha que recuerdan con mucho afecto en Asturias. Ahora, ambos compiten por un sitio en el play-off de ascenso a Primera.
El penalti detenido a Mijatovic
El Sporting de Gijón consiguió el billete a Europa gracias a una última jornada agónica en LaLiga 1990-91. Los hombres de Ciriaco Cano visitaron Mestalla con la necesidad de ganar. Y así fue. Los gijoneses vencieron 0-1 y se clasificaron quintos, puesto que les dio acceso directo a la Copa de la UEFA. El sorteo les deparó una primera ronda complicada contra un Partizan de Belgrado con jugadores muy jóvenes. Además, la vuelta se disputaría lejos de Gijón.
1991, hace hoy 32 años, la actuación memorable de Emilio Isierte en los penaltis, nos clasificaba para la siguiente ronda de UEFA.
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Quedaba apeado el Partizan de los Mijatovic y compañía...
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El partido de ida lo ganó el Sporting por 2-0 en El Molinón con goles de Monchu y Luhovy, en la que fue una fiesta para la ciudad de Gijón. La guerra de la antigua Yugoslavia provocó que el partido de vuelta no fuera en Belgrado, sino en Estambul, una pequeña ventaja añadida para los de Cano. Pese al 1-0 en contra, el encuentro estuvo controlado por el Sporting en todo momento. "Lo teníamos hecho, pero se nos torció todo", explica Emilio Isierte, el portero que llegó esa misma temporada del Castellón para sustituir a Juan Carlos Ablanedo, un mito en el club rojiblanco.
El Partizan anotó el segundo gol y forzó la prórroga. Los problemas se le acumulaban al Sporting que tuvo que jugar con 10 el tiempo extra por la lesión de Luis Sierra. "Sufrimos mucho. Llegamos a los penaltis con mucho viento y lluvia que caía allí en Estambul", explica Isierte. Emilio paró el primer lanzamiento a un joven Predrag Mijatovic. Poco después, se consagró como el héroe inesperado de la eliminatoria tras detener la última pena máxima al esloveno Novak. Fue su gran noche como futbolista.
El equipo apenas pudo celebrarlo, ya que dos días después se enfrentaba en El Molinón al Real Madrid. Emilio se acuerda de todo el cariño recibido en la vuelta del equipo a Asturias: "Al día siguiente por la tarde volvimos a entrenar y recuerdo un Mareo lleno de gente. Todos estaban muy contentos, aunque nosotros reventados".
En la siguiente ronda, el conjunto gijonés se enfrentó al Steaua de Bucarest. La ida se volvió a jugar en El Molinón, y de nuevo, con un ambiente espectacular. No cabía ni un alfiler. Los hombres de Cano se llevaron un empate a dos a Rumanía, donde cayeron eliminados tras perder por 1-0. Isierte cree que el encuentro de la ida fue clave: "Con un mejor resultado en casa creo que podríamos haber ganado". De esta manera, acabó la sexta aventura, y hasta el momento última, del Sporting de Gijón en Europa. A los sportinguistas siempre les quedará el buen recuerdo de haber llegado más lejos en Europa que el Oviedo, eterno rival, en la inédita temporada que situaron Asturias en el mapa europeo.
Real Oviedo 1-0 Genoa (Bango)
— Tomás (@tomypravia) September 19, 2018
Copa de la UEFA.
19 de septiembre de 1991.
Después del bingo, Bango. pic.twitter.com/o66ijC2CFu
El Oviedo debutó en Europa el día de San Mateo
El Oviedo, por aquel entonces dirigido por Jabo Irureta, logró el billete a Europa por primera vez en su historia tras alcanzar una histórica sexta posición en LaLiga. Una de las claves de ese equipo fue la gran seguridad defensiva, en parte gracias a Viti, su portero titular que no concedió ningún gol en los últimos cinco partidos ligueros.
El sorteo quiso que el Oviedo debutara en Europa como local y lo hiciera el 19 de septiembre, día de San Mateo, patrón de la ciudad ovetense. Doble fiesta en la capital de la comunidad autónoma. Su rival fue el Genoa, un histórico del fútbol italiano, que también competía por primera vez en Europa. Se desplazaron más de 7.000 tifosis a Asturias. "No cabía nadie más en el aeropuerto por todos los italianos que vinieron", recuerda Viti, guardameta de aquel Oviedo. El comportamiento de los genoveses fue espléndido, integrándose sin ningún altercado al ambiente festivo que se vivió ese día. "Lo que vivimos en Oviedo es muy difícil que se vuelva a repetir", comentaba hace un tiempo el delantero carbayón Oli Álvarez en el documental El fútbol según Raul: Astures por Europa de Movistar+.
Así fue la noche mágica en el viejo Carlos Tartiere. La última vez que el Real Oviedo jugó una competición europea, con jugadores como Lacatus, Carlos, Bango y Jankovic. Y entrenados por Irureta.
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⚽️ Real Oviedo 1-0 Genoa
📆 19-9-1991
🏆 Ida 1/32 UEFA pic.twitter.com/5VUvc2Ohuo
Sin embargo, el ambiente caliente fue in crescendo a medida que el partido avanzaba en el viejo Tartiere. Fue tal la tensión que Viti recibió el impacto de una moneda por parte de unos italianos que tenía detrás de su portería. "Recuerdo que estuve unos minutos tendido en el terreno de juego, pero pude seguir jugando", comenta el guardameta. Pese a este incidente, el encuentro siempre quedará grabado en la memoria de los aficionados ovetenses por la histórica victoria por 1-0 gracias al gol de Bango que les concedió una pequeña ventaja para la vuelta en Italia.
"En Génova vivimos un ambiente impresionante. Recuerdo que nos costó muchísimo llegar al campo por la cantidad de gente que había", comenta el cancerbero. El estadio Luigi Ferraris, recién remodelado para el Mundial 1990 disputado en Italia, se llenó de 40.000 espectadores con ansias de remontada. Los locales empataron la eliminatoria en los primeros minutos, pero el conjunto carbayón logró empatar el encuentro antes del descanso con un tanto de Carlos Muñoz. Todo parecía ir viento en popa para el Oviedo, pero el Genoa marcó dos goles en los últimos minutos con decisiones muy polémicas de parte del colegiado alemán Schmidhuber que todavía recuerdan en la capital asturiana.
Pese a la eliminación, aquel mítico equipo formado por sus arietes Carlos Muñoz y Oli Álvarez; su capitán Berto Martínez; Bango y el portero Viti, entre otros, logró pasar a los libros de historia por llevar al Oviedo a Europa por primera vez en su historia. Entre otros relatos destaca el de Viti, el portero que dejó el fútbol y se convirtió en granjero. El exjugador ovetense es un tipo cercano, agradable y muy familiar. Cuando se retiró se dedicó a cuidar unas tierras que heredó de sus padres y abuelos. "También tuve una pequeña ganadería y estos últimos años he estado produciendo leche ecológica. Aunque ahora ya lo estoy dejando porque me llega la hora de la jubilación", comenta Viti, uno de los héroes carbayones que hicieron historia jugando la Copa de la UEFA con la camiseta del Oviedo.