LEVANTE

Quico Catalán deja de ser presidente del Levante: "Me he dejado el alma"

Le sustituirá Pablo Sánchez.

Quico Catalán, en una rueda de prensa. /
Quico Catalán, en una rueda de prensa.
Agencia EFE

Agencia EFE

El Levante confirmó este lunes la salida del club de Quico Catalán, quien ha sido presidente de la entidad valenciana desde enero de 2010, así como el nombramiento de Pablo Sánchez como máximo dirigente, Braulio Pastor como vicepresidente y Jose Dánvila como consejero delegado.

Tras la reunión del consejo de administración del Levante, el club emitió un comunicado para confirmar su marcha, aunque Catalán ya anunció su intención de abandonar la presidencia del club el pasado 28 de junio.

Catalán llegó al Levante en 2009 como director general y solo unos meses después, en enero de 2010, accedió a la presidencia. Su mandato acababa el próximo mes de diciembre de 2023.

Ahora, y tras no subir a Primera el curso pasado, Catalán ha decidido poner punto y final a su etapa en el Levante. "Ha sido un honor", dijo de forma breve al llegar a la reunión del consejo.

Junto a Catalán también abandonan el Levante los consejeros Luis Calero, Marisa Blay, Miguel Ángel Ruiz y Juan José Alabau.

Del anterior consejo se mantienen por tanto Pablo Sánchez, Pepe Danvila, Braulio Pastor, y Paco Fenollosa, que además seguirá siendo el presidente de Honor del Levante, y entran a formar parte del mismo Maribel Vilaplana, Ruth García y Héctor Blasco.

Carta de Quico Catalán

"Me despido emocionado, porque han sido más de catorce años intensos, muy intensos, donde las vivencias han sido máximas, donde el trabajo y el esfuerzo han sido innegociables y la ilusión por hacer de nuestro club un proyecto diferente y un referente en nuestra sociedad, era la mayor de mis ilusiones", escribió Catalán en una extensa y emotiva carta en la que también quiso pedir disculpas: "Quiero pediros perdón porque a lo largo de este tiempo he cometido errores y como levantinista que ama este club como creo que lo he demostrado, cada uno de ellos, han sido para mí una carga y un pesar como lo habéis sufrido vosotros. Es por ello que humildemente quiero aprovechar esta carta para pediros perdón".

El hasta hoy presidente del Levante se marcha con la cabeza alta por todo lo realizado y, quiso hacer hincapié, con la conciencia tranquila: "Nunca me he guardado nada en el vestuario, me he dejado el alma cada una de las veces que he representado y defendido a este club, y siempre, siempre, he peleado cada balón como si fuera el último, y así ha sido hasta el último día, hasta el pasado viernes que poníamos fin a nuestro último mercado de fichajes, un mercado apasionante y complicado a la vez, pero que os tengo que reconocer que cada día me ilusionaba más".

"Y, muchas gracias de corazón a todo el levantinismo, a toda una afición que siempre me llevó en volandas, una afición regenerada en todo este tiempo, y que hoy es la fuerza de un precioso Ciutat de Valencia. Un levantinismo que durante todos estos años me ha dado su apoyo, que me ha elegido en tres procesos electorales obteniendo así también el apoyo mayoritario del accionista minoritario, y un levantinismo del que aprendí cada día, del que me siento parte y tremendamente orgulloso de haber sido su presidente", apuntó, antes de terminar: "Lo mejor está por llegar, desde la unión podemos conseguir todo lo que nos propongamos, ya que se han dejado unas buenas bases. Hay cosas que reconducir, aspectos a mejorar, hay retos que nos tienen que seguir ilusionando, hay proyectos que se han iniciado que serán seguro terminados y lo más bonito e importante es que esa fuerza del sentimiento sea lo nos permita a los levantinistas seguir creciendo en una sociedad donde el Levante UD hoy es respetado, querido y valorado".