Sprint final de un grupo americano representado por Andrés Fassi para comprar el Espanyol
Hay otro grupo interesado pero los norteamericanos ya se han comprometido, intercambiado documentación y acordado un precio de venta tanto en Primera como en Segunda.

Después de recibir el interés de diez grupos inversores diferentes en los últimos meses, la venta del RCD Espanyol está muy cerca de concretarse, con la prudencia habitual en este tipo de operaciones y a la que tiene acostumbrado el presidente Chen Yansheng. No obstante, el último proceso al que ha tenido acceso Relevo ha avanzado hasta llegar a un punto en el que la documentación se ha intercambiado y existen penalizaciones en caso de que el comprador se eche atrás sin un motivo justificado.
En esta ocasión se trata de un inversor norteamericano, liderado por Paul Foster y Alejandra de la Vega, con múltiples negocios en la zona de Texas, que está representado por el empresario argentino Andrés Fassi, expresidente de Talleres de Córdoba y con amplia experiencia en este tipo de negociaciones. Llevan más de tres años estudiando el mercado, no sólo el club perico sino también otros como el Granada o el Valladolid; pero es ahora, con el Espanyol, cuando parecen muy cerca de que el acuerdo fragüe.
El precio de la venta por ahora no ha trascendido pero sí que están manejando una cantidad en caso de que el club permanezca en Segunda División, y otra (que podría pagarse durante los próximos tres años) si finalmente asciende. Rondaría, en cualquier caso, los 110-130 millones de euros, con un extra añadido si suben. Los ingresos del Espanyol crecerían exponencialmente en Primera ya que, sólo en concepto de derechos de TV, se irían por encima de los 50 millones de euros, superando ampliamente el doble de lo que recibían en la LaLiga Hypermotion.
Por ahora, la operación ha avanzado hasta un punto en el que todas las cartas están sobre la mesa. El siguiente paso será formalizar la due diligence, algo que llegados a este punto de acuerdo entre ambas partes va a ser muy rápido. Comprador y club pactan un precio de venta y, cuando llegan a un acuerdo firman un contrato de confidencialidad muy estricto (por eso es tan complicado confirmar información sobre estos procesos). Suben todos los datos económicos a una nube. Allí, el comprador puede ver uno a uno todos los contratos, deuda, obligaciones y compromisos fiscales. Si todo está bien según lo hablado, tienen el compromiso de cerrar la venta. De hecho, si por lo que sea deciden retirarse después de esta due diligence, deben afrontar una penalización monetaria (normalmente cuantiosa) para compensar las molestias.
Tienen tres meses para estudiar los documentos y es este el punto en el que están ahora. Si no hay ninguna irregularidad en los mismos, esta operación debe llegar al Consejo Superior de Deportes, que serán los que autoricen la venta (no suele haber ningún problema en esta fase) en aproximadamente una semana. Lejos quedan otros intentos de compra o proyectos como el de unos aficionados que formaron la plataforma Ambició Perica y que pretendían recomprarlo tras un proceso de recolecta. La vía de Fassi parece, ahora mismo, la más realista de todas.
Aunque de este grupo se conocen bastantes detalles, otras fuentes conocedoras del proceso en el que se encuentra sumido del Espanyol explican que la venta será el único escenario final, pero que podrían darse otras circunstancias ya que hay otros grupos muy interesados que también podrían llegar con más dinero. Pero ninguno ha llegado tan lejos hasta el momento como el grupo de Fassi.
Una vez se cierre el proceso si este llega a buen puerto, este debe anunciarse en la Bolsa de China, ya que Rastar es una empresa que cotiza en el parquet asiático. Ahí es cuando se da la definitiva luz verde a la venta de la entidad. Curiosamente, esta misma semana se ha conocido, como publicó el Diario As, que Chen Chuanghuang, que así se llama el hijo del propietario, ya es con 31 años presidente y CEO de Rastar Group, y consejero y representante mercantil en el Espanyol.