LIGA DE VENEZUELA

Diego Merino, el entrenador español que ha sido campeón en Venezuela y que estará en la Libertadores

El entrenador del Carabobo atiende a Relevo y se sincera antes de volver a Venezuela.

Diego Merino./Carabobo FC
Diego Merino. Carabobo FC
Miguel Ruiz

Miguel Ruiz

Decía Amin Maalouf que no hemos de vacilar a la hora de irnos lejos. Quizá es por eso por lo que Diego Merino no dudó en perseguir su sueño más allá del Atlántico para llegar a Venezuela, donde el Carabobo le ofreció el banquillo para poder crecer al amparo de un club con ambición de seguir creciendo junto al técnico español. Con la maleta llena de enseñanzas y experiencias en el Carabobo, campeón del Apertura de la liga de Venezuela, Diego Merino no lo duda un momento: "Ha sido todo espectacular".

El entrenador español, nacido en 1988 en Mérida, logró hacer de su gran pasión por el fútbol una profesión que le ha llevado a dirigir al otro lado del océano. Una pasión que antes había podido demostrar en banquillos diversos en contextos muy distintos: Vallecas, Mérida, Astorga, Cáceres, Toledo, Coria y ahora, Valencia… pero la de Venezuela, para entrenar al Carabobo FC. "Yo ya había conocido Caracas anteriormente, también estuve en Cali, así que en ese contexto latino ya me había hecho una idea de todo. Y me he adaptado muy bien, la verdad".

Tras la llegada a Valencia, capital de la región de Carabobo, el trabajo fue tomando forma en un equipo con mucha mezcla entre veteranos y jóvenes que a menudo podía llegar a ser un motivo de fricción pero que Diego ha resuelto de manera perfecta. "El trato es diferente, sobre todo inicialmente. Yo creo que es muy importante la humildad con la que uno llegue. El jugador te está mirando, eres extranjero, vienes de un país como España y puede pasar que si uno se agranda o se crea algo que no es, genere rechazo. Por eso hemos tratado de ser como somos desde el primer minuto y buscar siempre hablar con honestidad".

Y parece que la labor ha funcionado. Desde su llegada al Carabobo, Merino logró un quinto puesto en la temporada regular para meterse con los suyos en el cuadrangular del Apertura. Tras esa primera etapa, con 5 victorias, 6 empates y 2 derrotas, Carabobo firmó un bagaje de 11 puntos () para llevarse el liderato del cuadrangular y enfrentarse en la final ante Metropolitanos, un club con un poso espectacular en los últimos años y que fue campeón en 2022. Del enfrentamiento ante el equipo de Caracas, un rotundo 3-0 que otorgaba el primer título nacional al conjunto dirigido por el español, con goles de Aponte, Ortíz y Franner López.

Algo a lo que la afición ha respondido de manera increíble, con un apoyo enorme a quienes lo han hecho posible. "A veces no me lo creo. A mí me gusta salir todos los días a correr y hay momentos en los que me he tenido que parar, porque la gente me pide un abrazo. Y yo mismo me sorprendo aún porque me uno se siente a veces un poco incómodo, porque no sé cómo reaccionar, no estoy acostumbrado a ese tipo de cosas. Pero es maravilloso vivirlo y sentir todo ese cariño".

"Siempre he sido un apasionado del fútbol pero con sólo 20 años tuve que dejarlo porlesiones. Y mi padre me dijo: "Oye, ¿por qué no coges algún equipo de fútbol base?"

Cruzar el charco para seguir en el sueño

El entrenador español, sin embargo, reconoce que hay que persistir y que muchas veces no sabes de dónde puede salir la oportunidad para seguir viviendo de lo que te apasiona. En su caso, sus buenas relaciones con otros compañeros de profesión y su experiencia le llevaron a dar el salto de su vida hacia Venezuela. 

"Yo tuve la suerte de conocer a Rafael Dudamel, que es un técnico excelente. Nos enfrentamos cuando él estaba en las inferiores de la Vinotinto y nosotros estábamos en el Rayo Vallecano. Hicimos buena relación y en un parón que tuve tras entrenar en Toledo me invitó a ir para allá y conocer el contexto y demás. Él estaba entonces en Deportivo Cali, en Colombia, así que fui para allá para verle trabajar", comenta el español, que afirma que "fueron unos días magníficos".

"Estoy muy agradecido por las muestras de cariño que he tenido de tantísima gente desde España que valora lo que hemos hecho"

Ese viaje cambiaría su vida. La decisión de tomar ese tiempo para aprender junto a Dudamel le llevó a conocer a Salvatore Simeone, director deportivo de Carabobo, que le ofrecería en noviembre de 2023 poder ir a entrenar al club y tomar las riendas del equipo venezolano: "La verdad es que conectamos muy rápido. El primer día estuvimos cinco o seis horas hablando de fútbol, luego quedamos quince días después e igual. Y ya me dijo que quería contar conmigo cuando fuera posible. Y es algo que le tengo que agradecer, esa valentía".

Una tarea que fue acompañada con apoyo por parte de la directiva, pero que requiere un sacrificio enorme por parte de Diego Merino y el equipo. "En mi caso personal, destacaría el hecho de seguir persistiendo. Es el trabajo de muchos años, de no darte por vencido, de que, cuando te ha tocado vivir situaciones negativas, estar en la sombra o no estar dirigiendo, seguir con toda la ilusión, levantarte cada día, formarte, prepararte. Hace falta todo ese esfuerzo, tras muchos años, para poder conseguir algo así".

En la clave del éxito, Diego Merino destaca el valor humano de la gente que ha trabajado por este objetivo, en la directiva y el staff, pero también en la plantilla. "Hemos sido naturales, normales, frontales, directos y se ha generado muy buena química. Hay evidentemente un buen equipo, una buena plantilla, pero a veces hemos tenido que ajustar expectativas, reubicarnos. Y luego ya encontrar la vía para ver cómo podíamos ser más competitivos, pero el equipo ha sido muy regular durante la temporada, hemos encontrado ese punto de equilibrio y hemos competido muy bien".

"Es el trabajo de muchos años, de no darte por vencido, de que, cuando te ha tocado vivir situaciones negativas, estar en la sombra o no estar dirigiendo, seguir con toda la ilusión"

Dentro del trabajo diario de cualquier equipo de fútbol son necesarios apoyos para llegar a la meta. En el caso de Diego Merino, ha podido contar con un grupo humano que ha facilitado toda la labor que han llevado a cabo en Carabobo desde su llegada a Venezuela. Incluso ha tenido algo de ayuda cercana en su mano derecha, Héctor Carrión, preparador físico y español como él, que le ha acompañado en toda esta aventura en Sudamérica que no ha acabado, pues queda el reto del Clausura en Venezuela, que en breve dará el pistoletazo de salida, y el gran premio especial: la Copa Libertadores 2025.

Carabobo, de nuevo en la Copa Libertadores

Cuando uno es niño, no es difícil soñar con vivir en esas imágenes con las que uno vive la pasión del fútbol. Jugar competiciones internacionales en Europa es una ilusión que, en su carrera como entrenador, Diego Merino va a poder vivir al otro lado del charco en la Copa Libertadores. "Veía todas las noches los partidos y yo decía: "ojalá, ojalá el día de mañana"… Y ya ha llegado ese día".

"Cuando los entrenadores nos sentimos respaldados por la dirección deportiva, todo es mucho más sencillo"

Un sueño cumplido para Diego Merino, pero que los aficionados de Carabobo ya han vivido en otras ocasiones en una competición en la que no han conseguido superar la segunda fase. La temporada de la Copa Libertadores de Sudamérica en 2025 será la quinta que juegue Carabobo en la competición (anteriormente, jugó en 2017, 2018, 2020 y 2023), con la esperanza de superar sus registros y dar una buena imagen tras haber logrado la gesta de conquistar su presencia en el gran torneo internacional inaugurando la sala de trofeos con su primera liga, bajo los mandos de Diego Merino.

Algo que vivirán de nuevo tras esa última experiencia de 2023, pero que tendrá al técnico español como director. "Es verdad que desde España tienes el conocimiento sobre todo de los grandes partidos, pero claro, cuando estás en Sudamérica notas porqué es de verdad la máxima competición en Sudamérica. Y la verdad en que sueño, sigo soñando con poder disputarla, con competir cada partido y vivir la experiencia". La verdad que, bueno, ya te digo, me encantaría lo antes posible poder disputarla.

Venezuela, fútbol en crecimiento

En medio de una Copa América en la que Venezuela está demostrando los frutos del evidente crecimiento de su fútbol en los últimos años, Diego Merino piensa que las cosas están cambiando a nivel deportivo y que es algo que motiva a seguir trabajando por ese ascenso del fútbol venezolano, ya no sólo enfocados en la "Vino Tinto", sino también en la infraestructura de la liga y los clubes de Venezuela. "Yo creo que Venezuela hace unos años, por todo lo que nos han ido contado, sí que estaba en una situación diferente y eso que el COVID golpeó mucho a todo el mundo, pero creo que ahora está en una situación de estabilidad donde las instituciones están creciendo, están dando pasos importantes a nivel de infraestructura".

"El paso de jugar un Mundial sería algo fantástico para el país"

Algo que hace que el interés desde Europa, aunque aún tímido, sí va estando también en las competiciones internacionales de Sudamérica y, por supuesto, en la evolución de muchos de los clubes venezolanos en torno a ellas. "Instituciones como Carabobo, como Academia, como Táchira, como Caracas, como Estudiantes, como Zamora, la capital con Metropolitanos, UCB, Deportivo La Guaira… hablamos de clubes que tienen una historia y una masa social importante, que juegan competiciones como Sudamericana y Libertadores. Yo creo que cada vez es más atractivo". Una realidad en la que Diego Merino y su staff seguirán compitiendo con la idea de crecer y ser parte de ese interés.