París se prepara para el andamio de Luis Enrique: todo empezó en el hockey hierba
Ya es una seña de identidad del entrenador.

Si hay algo que ha acompañado a Luis Enrique durante gran parte de su carrera como entrenador ha sido el famoso andamio. Desde las alturas dirigió centenares de entrenos. Cuando uno entra en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, casa de la Selección, todavía puede ver el andamio al que se subía el asturiano. El mismo que se llevó a Saint George's Park durante una pretemporada con el Barcelona o a Catar para el Mundial. Ahora será el turno de París.
La relación de Luis Enrique con las alturas comenzó durante su primera etapa como técnico en el Barcelona, entrenando al filial. "Xavi, baja al campo del filial que hoy empieza Luis Enrique", le dijo Pep Guardiola a Guilà, encargado de desarrollar el análisis de vídeo en Can Barça durante los primeros años del de Santpedor en los banquillos.
Xavi Guilà fue uno de los primeros en recibir a Luis Enrique el día que debutaba como entrenador del filial. En los primeros días no le hicieron falta andamios: ya tenía un sistema de cámaras instalado en la ciudad deportiva. El Barcelona apostó por ello durante los años anteriores, también en el Camp Nou. La tecnología les permitía a los analistas poder editar vídeos a tiempo real y ofrecer a Guardiola los cortes al descanso para que pudiera tener un campo de visión del partido mayor.
El origen de los andamios, en un campo de hockey hierba
La idea del andamio de Luis Enrique nació sobre el verde, pero no de un campo de fútbol. Años atrás, Xavi Guilà y Lluís Casas eran entrenadores de hockey hierba. Había algo que les movía a ambos y era el ímpetu por dar pasos hacia el futuro, por intentar descubrir ventajas que fueran diferenciales respecto a sus competidores.
"Yo he llegado a entrenar con el Barça y pedirle al conductor del autobús que lo aparque detrás de la portería rival para poder poner cámaras y tener un ángulo perfecto", comenta Xavi. Guilà y Casas eran rivales, pero el destino les llevó a fundar Vibliotec. "Nuestro sistema imita el andamio. El primero que lo montó fue Luis, con el hockey hierba", reconoce Guilà.
"Luis Enrique no tiene miedo a progresar en nada"
Fundador de VibliotecA pesar de que Luis Enrique y Guardiola siguieron el mismo camino, dando el salto del filial al primer equipo, Guilà cuenta que "son diferentes, no tienen nada que ver, pero se han ayudado mucho el uno al otro". "Luis Enrique no tiene miedo a progresar en nada. Hace lo que haga falta para imponer cambios, mejoras, para que todo tire adelante. Sigue con el mismo staff de casi siempre", añade. De hecho, Luis Enrique se reencontrará con un antiguo compañero de cuerpo técnico. Isidre Medir comenzó parte de su equipo de analistas. Un tiempo después, se marchó a Niza con Galtier. Luego le siguió a París, desde donde recibirá a Luis Enrique.

Con la selección española, ya en Doha, se pudo ver a Luis Enrique con una derivada del andamio. Desde las alturas, utilizó un walkie-takie para comunicarse con los jugadores, que llevaban un pinganillo. "¡Buena, Gavi, buen movimiento!", "Gavi y Busi, perfecto. Ahora buscamos a Marcos por dentro y Ferran que se quede por fuera", "No hace falta ritmo alto corriendo pero sí velocidad de pase", se le escuchaba decir a Luis Enrique.
En Las Rozas todavía sigue en pie el andamio de Luis Enrique. El técnico intentó, mediante Guilà, que se pusieran cámaras en varias parcelas del campo. Pero la Federación se negó. "Pensaron que por cuatro días que entrenaban no valía la pena invertir. Hay que cablear, agujerear el suelo... Es una obra", revela.
"Luis Enrique está a las ocho de la mañana en la ciudad deportiva y si tiene que irse a las doce de la noche, lo hace. Y así durante once meses al año. Su staff ya puede terminar a las once, que él seguirá trabajando", desvela Xavi Guilà. Luis Enrique, entrenador de equipos de autor, tiene el reto de construir sobre un proyecto que nunca ha terminado de ser reconocible.