Kylian Mbappé se conjura con sus compañeros para despedirse con la Champions
El delantero informó el viernes a sus compañeros de su decisión de irse en junio.

Kylian Mbappé ya cuenta los días para poner fin a su ciclo en el PSG. El francés abandonará el club el 30 de junio con más de una decena de títulos nacionales y varios récords individuales a sus espaldas, pero sus siete temporadas en París todavía tienen un gran lunar: Europa. A pesar de la fuerte inversión, el club de propiedad catarí sigue sin conquistar la Champions, su gran obsesión, y a Mbappé sólo le queda una oportunidad para no marcharse del Parque de los Príncipes con el mal sabor de boca de haber fracasado en el Viejo Continente. Según le ha transmitido de viva voz a sus compañeros, no piensa desaprovecharla.
Este viernes fue el día elegido por el astro de Bondy para advertir al vestuario de su decisión irrevocable de irse en verano, que ya había trasladado al presidente Al-Khelaïfi el martes. En sus tira y afloja con Nasser el pasado verano, después de que Mbappé confirmase por correo electrónico que no activaría la opción de renovación hasta 2025, el futbolista le prometió al dirigente que sería el primero en enterarse de qué sucedería con su futuro en 2024, como así fue.
Los acontecimientos se han ido sucediendo con velocidad desde entonces: el miércoles los parisinos ganaron a la Real Sociedad (2-0), el jueves se difundió la noticia y el viernes Kylian habló personalmente con sus compañeros en la ciudad deportiva para anunciarles su salida. Algunos, como contó Le Parisien, ya lo sabían o se lo esperaban; otros, en cambio, se enteraron como el resto de los mortales en cuanto la información comenzó a correr por los medios afines a la entidad gala.
La conversación se produjo antes del entrenamiento matinal y a las puertas del partido de este sábado en Nantes (21:00). Según pudo saber Relevo, el 7 tranquilizó a sus compañeros y les lanzó una promesa: se dejará la piel hasta el último día para poner fin a su etapa en el PSG con una Champions bajo el brazo.
El delantero, que ha ganado cinco Ligas o tres Copas en París, siente frustración por no haber podido extender su dominio a Europa. Su balance en la Champions con el PSG es, cuando menos, deficiente: cuatro eliminaciones en octavos, una en semifinales y una derrota en la final de 2020, la que se disputó en formato exprés en Lisboa por la pandemia y en la que el Bayern de Flick le dejó con la miel en los labios.
Ahora, Mbappé desea despedirse por la puerta grande y reservándose un lugar privilegiado en la historia del club. Con la Liga encarrilada (tienen 11 puntos de ventaja sobre el Niza) y en cuartos de la Copa, la Champions volverá a centrar los esfuerzos del equipo de Luis Enrique. Levantar la Orejona es el ansia del atacante y para ello, como garantizó al vestuario, lo dará todo hasta el último día.
Una oportunidad para renovar su plantilla
Como avanzó este medio, el PSG se olía desde hace semanas las pretensiones del galo y ya ha empezado a remover el mercado en busca de sustitutos. La marcha de Mbappé dejará un vacío casi inigualable a nivel futbolístico, pero liberará un importantísimo espacio salarial y dará a Luis Campos la oportunidad de renovar y rejuvenecer la plantilla. Uno de los objetivos del asesor deportivo es Rafael Leão, extremo portugués del Milan al que Campos conoce a la perfección (coincidieron en Lille) y al que sigue de cerca un agente con gran influencia en París: Jorge Mendes. Su cláusula es de 175 millones.
Otro atacante muy valorado por Campos es Osimhen, delantero del Nápoles… y al que también tuvo en el Lille. El nigeriano acaba de renovar con los italianos, pero saldrá en verano (tiene una cláusula de 130M€). Para la defensa se ponen los ojos en el prometedor Leny Yoro, del Lille. La mejora de contrato del centrocampista Zaïre-Emery (17 años) es otra de las prioridades.