REAL MADRID

El Real Madrid le abre la puerta a Xabi Alonso, pero los títulos dictarán la sentencia de Ancelotti

Aunque hay voces que abogan por un cambio pase lo que pase, ganar salvaría al italiano, que por si acaso abre otras vías.

Carlo Ancelotti./Reuters
Carlo Ancelotti. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Están pasando cosas en el Real Madrid, aunque nada de forma definitiva. El club trabaja de cara a la temporada que viene con la dificultad que supone planear sin saber cómo va a acabar la actual y con un Mundial de Clubes que condiciona la preparación de manera directa. Encima de la mesa, varias posibilidades, aunque la directiva tiene claro qué zonas del campo merecen cambios y cuáles no. Entre las corrientes que circulan, algunas se refieren al banquillo, con un Carlo Ancelotti que puede estar despedido un día y confirmado en su puesto al siguiente.

Lo cierto es que el respeto del Real Madrid por el entrenador italiano es total. Valoran todo lo que ha conseguido estos años y cómo ha llevado a este equipo al mes de abril con los tres grandes títulos en juego a pesar de todos los problemas que se ha encontrado, además de haber ganado dos de ellos, Supercopa e Intercontinental. Por ello, aunque voces autorizadas abogan por un cambio, el futuro de Ancelotti está en sus manos. Primero, con los resultados del equipo a final de temporada. Lo más importante. Si gana, tendrá el beneplácito para seguir al mando del equipo. Si pierde, será difícil, pero no es nada que no sepa. Segundo, con su decisión. Con los títulos en la vitrina, él determinará qué es lo que quiere.

Ha repetido por activa y por pasiva que no se irá él, que le echarán, y que tiene contrato hasta 2026. Lo renovó cuando todos lo daban por muerto y esta temporada podría acabar de la misma forma. Por si acaso, maneja otras vías. Le queda cuerda y tiene muchos pretendientes. Sobre todo Brasil, que se ha recompuesto de su primer rechazo y está dispuesta a darle las llaves del proyecto de cara al Mundial 2026. Ya ha habido contactos. También Arabia piensa en el italiano para su millonario proyecto. Por parte del Madrid, estaría encantado en darle otro rol en caso de que quisiera dejar los banquillos.

Ancelotti habla sobre la posibilidad de entrenar a Brasil.

Al otro lado de la mesa, Xabi Alonso espera. Tiene la puerta abierta en el conjunto blanco y también ha habido contactos entre las partes, pero no le pueden asegurar el puesto este 2025. Dependerá de cómo acabe el año Carletto, que actualmente tiene la pelota en su tejado. En cualquier caso, esto no pone nervioso al tolosarra, que no ve con malos ojos quedarse un año más en Leverkusen. Tanto él como su familia son felices en Alemania, donde se le valora mucho.

El exjugador del Real Madrid se ve entrenando en el Bernabéu ahora o en un futuro cercano. Igual que sabe que las cosas en el coliseo de la Castellana van a ser muy diferentes a lo que ha vivido en el Bayer. En Valdebebas los márgenes están claros: hay un trabajo de despacho y otro de campo, y a él le toca sólo lo segundo. Le gustaría traer algún futbolista de su cuerda, pero sabe que es difícil convencer al club, con las líneas rojas muy marcadas y que no hace movimientos que no considere rentables a nivel económico y deportivo, por mucho peso que tenga el entrenador. Xabi, que conoce al dedillo lo que es el Madrid, lo acepta, aunque no quiere decir que no vaya a presionar.

En Chamartín siempre ponen un ojo en el futuro. Hay quien ya divisa en horizonte una dupla Alonso-Arbeloa con uno en el primer equipo y otro en el filial. Su relación es magnífica desde su época de jugadores, lo que facilitaría el trabajo. Pero para ello, no sólo queda por despejar la incógnita de Ancelotti, también la de Raúl. En Valdebebas crece la corriente de que este será su último año y que Alemania sería su destino, pero con el '7' nunca se sabe. Por algo siempre fue un jugador inmortal.

Cualquier movimiento queda a expensas de los resultados del equipo en los próximos meses. Ancelotti tiene las cosas de cara, con la final de Copa en el bolsillo, la Champions en los meses que mejor se le dan y una Liga que, aunque el Barcelona no afloja, sigue al alcance de su mano. Esto no quita que haya presiones y de que cualquier pinchazo pueda suponer un cambio. Tan cerca pero tan lejos. Ancelotti o Xabi Alonso...