Las Palmas jugó con fuego... pero tendrá a Luis Carrión como técnico
El catalán tomará las riendas del club canario tras no ascender con el Oviedo y haber tenido en tensión al club insular durante un mes, que decidió esperarle hasta las últimas consecuencias.

Las Palmas respiraba anoche tranquilo cuando Puado anotaba un doblete al Oviedo que dejaba sentenciada la lucha por el ascenso. No, no es que en las islas tengan algo contra del conjunto asturiano, más bien todo lo contrario. Pretendían tanto una cosa que les pertenecía, que su ascenso les hubiera alejado de ella: al entrenador Luis Carrión. El catalán tomará las riendas de la Unión Deportiva tras unas semanas en las que el club canario ha estado casi paralizado.
Nadie, o al menos pocas personas en Las Palmas, confiaban en que el Oviedo entrara en playoff. De ahí que el club llegara a un acuerdo con Carrión hace ya un par de meses para que cogiera a la entidad al término de la presente temporada. Por el camino quedó firmado un precontrato que vinculaba a ambas partes y dejaba al club insular tranquilo: García Pimienta se iba, pero ya tenían atado a su recambio, que quedaba libre. Pero no iba a ser todo tan fácil.
El Oviedo entró en playoff, el Oviedo se metió en la final del playoff... Y así pasaron las semanas. Las Palmas no tenía entrenador y Carrión se aseguraba la Primera División: si subía, renovaba automáticamente con el Oviedo; si no subía, tenía una vinculación con la UD prácticamente hecha. Pero claro, mientras, los canarios estaban paralizados.
La UD decidió no hacer ningún movimiento hasta tener entrenador. De hecho, tuvo a muchos jugadores libres atados a los que pretendía no anunciar hasta que tuvieran a su entrenador. Pero la demora de ello llevó a que, finalmente, decidieran anunciarlos. El club no quería hacer movimientos firmes hasta no tener a su técnico. El mejor ejemplo es que Eray Cömert, central che, lleva días esperando una respuesta por si aceptan pagar su salario y amortización o no, algo a lo que Las Palmas no ha respondido todavía.
Aun así, los canarios lo tuvieron claro: aunque se la jugaran, querían esperar a Carrión, su plan A, su opción más convincente, el que más les gustaba. Igualmente, procuró cubrirse las espaldas. Al ver el riesgo real de que Carrión subiera y quedarse sin entrenador, reabrió un 'casting' que parecía cerrado.
Carlos Corberán fue el primero al que se llamó, pero el West Bromwich le pidió los 2,5M de su cláusula para firmarlo y dejaron esa opción apartada. Francisco o Eder Sarabia también estuvieron en la órbita, siendo el segundo el elegido en caso de haber subido Carrión. Finalmente, este embrollo terminó con el final que la UD deseaba: Luis Carrión entrenará a las Palmas y hará valer el precontrato que se firmó hace ya más de un mes.