FC BARCELONA

La pregunta que también se hacen en el Barça: ¿Por qué Nico no y Oriol Romeu sí?

El canterano azulgrana regresa de su cesión en el Valencia y hay dudas respecto a su posible adaptación al pivote.

Nico González con el Valencia. /GETTY
Nico González con el Valencia. GETTY
Albert Blaya

Albert Blaya

El futuro de Nico González (2002) es incierto. Tras su cesión al Valencia, su regreso al FC Barcelona no está asegurado y apenas hay voces en el club que lo reclamen para ser una de las opciones del mediocentro azulgrana tras la marcha de Sergio Busquets. Mientras Joan Laporta, en una entrevista a La Vanguardia, ha hablado de cuidar a los jugadores de La Masia como Pau Prim (2006), Marc Casadó (2003), Gerard Hernàndez (2005) o Marc Bernal (2007), el nombre de Nico no ha salido a la palestra. Oriol Romeu coge fuerza y Nico, que hace una temporada hacía de Busquets en pretemporada, va perdiendo peso.

Nico debutó con Koeman en 2021 tras hacer un segundo tramo de temporada maravilloso con el Barça B de García Pimienta. El canterano, que venía jugando de interior, se situó como mediocentro por la lesión del pivote titular, Jandro Orellana, y ya no lo movieron de ahí durante los últimos meses de la 20/21. Con un físico llamativo y una técnica depurada, su nombre empezó a sonar con fuerza para el primer equipo. Y debutó junto a Gavi la siguiente temporada, pero no como mediocentro.

El azulgrana es un jugador que se siente cómodo en la base de la jugada, pero con cierto grado de libertad, algo que implica contar con un acompañante que le dé cobijo y resguarde sus movimientos. Desde su entorno aseguran que se ve más en un doble pivote que como mediocentro único,yXavi no parece ver en él un candidato lo suficientemente potente como para confiar en Nico y descartar una opción contrastada.

Las principales dudas que se ven en Nico son a nivel defensivo y de colocación, dos aspectos en los que tiende a desordenarse (algo parecido a lo que sucede con Frenkie De Jong) y perder la posición, desprotegiendo demasiado su espalda. Sin ser lento, sí es un futbolista pesado por su constitución, y le cuesta corregir situaciones en las que se ve sobrepasado, quedando en tierra de nadie. Nada de lo citado es imposible de corregir, pero sí requeriría un trabajo específico que podría llevar meses, algo que el club parece no estar dispuesto a aceptar.

Nico no está situado donde debe para evitar la conducción hacia dentro del rival.  WYSCOUT
Nico no está situado donde debe para evitar la conducción hacia dentro del rival. WYSCOUT
Nico no llega a cortar la conducción, dejando desprotegido todo el carril central.  WYSCOUT
Nico no llega a cortar la conducción, dejando desprotegido todo el carril central. WYSCOUT

Defensivamente, Nico tiene muchas carencias posicionales. ¿Son corregibles? Por supuesto, pero requieren tiempo y dedicación. Y pensando en el corto plazo, De Jong (que será pieza capital para Xavi y el Barça) va a demandar de su escudero unas virtudes que Nico no puede ofrecer a estas alturas de su carrera. El canterano prefiere conducir a pasar, volar a quedarse quieto, y eso coincide con lo que Frenkie quiere. Ambas necesidades necesitan de alguien que les de sentido.

Oriol Romeu no necesitará ningún máster acelerado ni ninguna clase preparatoria. Su función ha sido siempre la de facilitar contextos favorables a los jugadores de mejor pie y más creativos con los que convive, algo que sabe hacer gracias a su inteligencia táctica y su buen posicionamiento una vez el equipo avanza. En el famoso "progresar juntos", Romeu es el pegamento. No tiene la cintura de Nico ni su regate en seco, pero eso es algo que Xavi está dispuesto a no tener a cambio de mayor orden.

Pero el punto decisivo en toda esta historia parece resumirse en que Xavi confía en otros mediocentros de la cantera antes que en Nico. Esta pretemporada, en la que seguro estará Marc Casadó y está por ver si Pau Prim, servirá para seguir testando a futbolistas del plantel que llevan toda la etapa formativa jugando en una posición que ya les es familiar. El Barça no va a quedarse huérfano de mediocentros en casa aunque Nico pueda salir del club. Como con todo en esta vida, la clave es apostar si se cree en lo que hay. ¿Saldrá del Barça el siguiente mediocentro del club?