MERCADO DE FICHAJES

Verratti, rumbo a Catar: ¿amenaza de otra Arabia Saudí?

La liga catarí combina fichajes de edad avanzada con incorporaciones de jóvenes fuera de radar.

Verratti, en un partido con el PSG./PSG
Verratti, en un partido con el PSG. PSG
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Verratti, Coutinho... Catar ha esprintado a última hora para realizar varios movimientos a lo Arabia Saudí. Muchas son las coincidencias entre ambos países y, sin contexto, es lógico contraer el temor de que nazca un hermano gemelo del que ha sido el terror del fútbol europeo este mismo verano. Pero, ¿hay motivos para creerlo? Sí y no. Vayamos por partes.

En primera instancia hay que matizar que en este momento la liga catarí, conocida como Qatar Stars League, está a kilómetros de distancia de la de Arabia Saudí. El valor de mercado suele representar una buena herramienta de medición: 1.190 millones de euros frente a tan solo 244. Cinco veces más. Más allá de eso, hay más diferencias y similitudes a considerar...

ESTRELLAS CONTRA ¿ESTRELLADOS?

Cristiano, Neymar... ¿contra quién?

A continuación, los jugadores más populares de la liga de Catar: El recién fichado Verratti, Diallo, Roger Guedes, Coutinho, Giovani, Rodrigo Moreno, Boufal, Olunga, Gonzalo Plata, Rafinha, Rubén Semedo, Jeison Murillo o Mateus Uribe. El equipo más fuerte es el Al Duhail, con los mencionados Semedo o Coutinho y cuyo entrenador es Hernán Crespo.

Algunos de los nombres no resultarán especialmente reconocibles por el público general, ni eran jugadores destacados del continente europeo cuando emprendieron su aventura en Catar. La liga danesa, por ejemplo, no logrará la incorporación de esos futbolistas, es cierto, pero no por ello es comparable con la dimensión de lo logrado por Arabia Saudí.

Hagan una prueba. Antes de leer las siguientes líneas, piensen en jugadores que disputan la liga árabe. Les saldrán muchos nombres. Ahora, piensen en la de Catar, de la que han leído hace escasos segundos una buena ristra de nombres. Ni así serán capaces de recordar a más.

Ahora toca mencionarlos: Carrasco, Laporte, Mané, Cristiano Ronaldo, Neymar, Otavio, Bono, Gabri Veiga, Mitrovic, Jota, Saint-Maximin, Roger Ibáñez, Kessié, Fabinho, Mané, Henderson, Malcom, Alex Telles, Firmino, Brozovic, Mendy, Milinkovic-Savic, Koulibaly, Rubén Neves, Kanté, Benzema... Y hay más.

Por ejemplo, el fichaje más caro de la historia de Catar fue el japonés Shoya Nakajima en la 2018-19, por 35 millones de euros. Y también consiguieron convencer a estrellas para irse allí, pero mucho más cerca de su retiro que los de Arabia. En el recuerdo casos como el de los españoles Javi Martínez, Xavi Hernández o Santi Cazorla.

He aquí la principal diferencia: Arabia Saudí arrasa a Catar en jugadores y nivel medio de la liga. Ver un partido del campeonato catarí no es el plan estrella de un sábado por la tarde en España. Tampoco un Al-Hilal - Al-Ittihad, pero este al menos es una opción en esas tardes lluviosas invernales en las que necesitas varias capas para aventurarte a dar un paseo.

LA LEY

Dos ligas con sus propias reglas

Ya de base Catar y Arabia Saudí son diferentes a los principales campeonatos europeos. La liga árabe sí tiene 18 equipos y es más cercana a la concepción básica del fútbol que hay en las grandes ligas. La catarí, por el contrario, solo tiene 12 aspirantes, lo que supone un menor número de partidos, de ingresos... En definitiva, de interés.

Aun así, tienen otra serie de reglas comunes que van en pos del bien común. Catar y Arabia Saudí intervienen en los campeonatos ligueros y tienen vínculos con los clubes para impulsar el crecimiento deportivo y de paso mejorar la imagen internacional del país y aproximarse a la europeización.

Otro detalle a considerar es que se han convertido en el coco de Europa. Arabia Saudí, que cerró el mercado el pasado 7 de septiembre, advirtió que podrían llevarse a más jugadores, pese a que sus clubes de origen no pudieran incorporar a sustitutos. La liga de Catar, que cerrará su ventana de transferencias el próximo 17 de septiembre, se une a esta moda.

Mientras que en Europa las grandes ligas acuerdan un punto de entendimiento común para salvaguardar sus intereses, Catar y Arabia Saudí compiten con sus propias reglas, sin ningún tipo de intención de consenso y con ayudas de gobiernos millonarios que quieren que los campeonatos crezcan exponencialmente en los próximos años.

Para lo bueno y para lo malo. La pasada campaña, el Gobierno ordenó que los 27 mejores jugadores nacidos bajo suelo catarí se concentraran antes del arranque de la temporada y prepararan el Mundial hasta que diera comienzo. Como país anfitrión, buscaban firmar un buen papel en su Copa del Mundo. No lo lograron, aunque, desde luego, lo intentaron.

Por supuesto, aquello repercutió negativamente en el interés del campeonato, que perdió algunos de sus jugadores más sonados. Resultaría impensable aplicar esta norma en un torneo con grandes futbolistas. Fue una excepción, sí, aunque como parte de un campeonato sin ley.

LA ESTRATEGIA

Millones contra formación

Arabia Saudí ha roto en pedazos todos aquellos comentarios que ya especulaban con que solo los futbolistas en los dos o tres últimos años de su carrera deportiva viajarían al país a despedirse así del deporte profesional. Este mismo verano ha incorporado a Milinkovic-Savic o Brozovic, dos jugadores que bien podrían ser titulares e importantes en cualquier aspirante a ganar la Champions League.

El fin definitivo a esta teoría fue la irrupción de Gabri Veiga, que tuvo ofertas de clubes europeos como el Nápoles y acabó desembarcando en el campeonato árabe. Un joven que aún no había dado el salto a un gran club se lanza a ser una de las estrellas de allí con la mente puesta en hacer una gran carrera en Europa en un futuro.

En resumen, Arabia Saudí ya incorpora a jugadores de todo tipo, aunque, por supuesto, les resulta más sencillo de convencer a aquellos que ya ven el ocaso de sus carreras más cerca. Catar puede parecer de primeras que sigue la misma estrategia. Estos últimos días ha incorporado a Coutinho o Verratti, tres futbolistas que relativamente cumplen con esas características. Sin embargo, su hoja de ruta guarda otro secreto menos mediático.

En marzo de 2022, incorporaron a Antero Henrique como asesor. Su labor real es ser una especie de director deportivo de los clubes de la primera y segunda categoría y gestionar la llegada al país de jugadores jóvenes de Europa u otros grandes campeonatos. Cabe recordar que el mandatario fue el encargado de fichar a Kylian Mbappé para el Paris Saint Germain.

Así han llegado jugadores como Taabouori, Ibra Bamba, Benaissa o El Hannach. De primeras no resultan tan conocidos, pero llegaron al torneo con menos de 22 años con el objetivo de crecer a la par que lo hacía su propia liga. También Simo Keddari, del Espanyol, que desembarcó en el Al-Arabi con la mayoría de edad recién cumplida.

Catar o Arabia. Arabia o Catar. De una manera o de otra, han cambiado el fútbol tal y como lo entendemos a día de hoy. Con sus similitudes y sus diferencias, se han autoproclamado como enemigos de los equipos españoles a la hora de planificar temporadas. Los millones árabes y la ambición catarí. El nuevo deporte.