La emoción del aficionado que sigue al Alavés allá por donde va: "Ahora es una época muy buena, hay mucha ilusión"
José Manuel Salán lleva veinte años viajando con el Deportivo Alavés, llevando 'Alta la Frente' a todos los rincones.

"Qué bonito sería seguir al Deportivo Alavés en los campos". Así empieza la historia de José Manuel Salán, que hoy no esconde la emoción con la que vive el final de LaLiga SmartBank, que sitúa a su Alavés cada vez más cerca del ascenso. Una crónica de amor por el Alavés y por el fútbol, pero también de carretera, hoteles y kilómetros. Los que recorre desde hace más de veinte años para seguir al club babazorro a cada estadio y en cada ciudad. Ahí, precisamente, es donde demuestra con más orgullo sus colores, haciendo suyo el lema de 'El Glorioso': 'Alta la Frente'. "Empecé a viajar en la 2001/2002 y hasta la pandemia me había perdido cinco partidos", admite con satisfacción.
"Cada día de partido es un día de fiesta", cuenta desde su casa en Vitoria, un hogar que atestigua su pasión por el club blanquiazul y donde atesora las bufandas que colecciona desde hace dos décadas como recuerdos de sus viajes. Su vida se entrelaza por completo con la historia del equipo, desde aquel primer viaje a Vigo: "Lo hice solo y tuve que llegar con tiempo porque no sabía comprar la entrada".
De todos los viajes, cuyas fotografías comparte en su cuenta de Twitter @Alavesviajero, recuerda con especial ilusión el que le llevó a Melilla en una eliminatoria de ascenso: "Fue el más espectacular. Tuve que viajar hasta Málaga, tener hotel en Málaga, bajar en un barco rápido a Melilla, tener hotel en Melilla y un camarote de barco para la vuelta", recuerda entre la nostalgia y una sonrisa de inmensa felicidad. La misma que muestra cuando cuenta que tiene contacto con muchos aficionados de otros equipos a través de las redes sociales y que incluso le han invitado a ver los partidos. Un hermanamiento que vale todas las horas de viaje, que son muchas, y en las que la radio es su fiel compañera. "El Alavés para mí es ya una forma de vida", comenta con orgullo.
Pero ya dice el dicho que como en casa en ningún sitio y para José Manuel no hay otro estadio como Mendizorroza: "Hace frío y llueve pero Mendizorroza es mi casa". Y lo es porque lo ha vivido desde pequeño. Su padre le llevó de niño y nunca más se olvidó de un sentimiento que ha marcado su vida. Precisamente, estaba de camino a Mendizorroza cuando, al ver un cartel del Comité de Árbitros, decidió hacerse colegiado.

Una etapa que le ocupó 18 años de su vida y en la que llegó a arbitrar a su Alavés cuando 'El Glorioso' luchaba por volver al fútbol profesional español. Fue en esa época cuando José Manuel descubrió el placer que le producía viajar. Disfrutaba yendo de ciudad en ciudad para arbitrar, y ni en aquel momento, complicado tanto para el Alavés como para José Manuel por la cantidad de viajes, dejó de saber de su equipo.
Porque, después de todo, para José Manuel, "el Alavés es mi vida". Y da igual por lo que pase. "El auténtico aficionado del Alavés, ya puede descender el equipo, ya pueden ocurrir mil cosas, que no va a decir: 'No voy más al campo'". Esa es la esencia de una afición, la blanquiazul, que nunca ha dejado de lado a los suyos.
Siempre se dice que después de la tormenta llega la calma, y en Vitoria saben mucho de ello: "Ahora es una época muy buena, hay mucha ilusión, Mendizorroza siempre se llena", cuenta. No es para menos. En Vitoria sueñan con un ascenso que les lleve de vuelta a LaLiga Santander.
"Los días de fiesta desayuno con la taza del Alavés", cuenta en referencia a los días de partido. Su manera de celebrar que está más cerca de volver a acompañar a su Alavés por los estadios de la máxima categoría y sí, claro, con bien 'alta la frente'.
LaLiga SmartBank se acerca a su fin con más emoción que nunca. Una temporada con más alternativas, en la que los equipos no han llegado a la final con las posibilidades intactas. El Deportivo Alavés se juega el ascenso ante el Levante UD en una final de Playoff de Ascenso de altura, entre dos equipos que ya saben lo que es saborear la sensación de estar en LaLiga Santander.
El Deportivo Alavés representa la emoción de LaLiga Smartbank, la de pelear hasta el final por un puesto en la máxima categoría del fútbol profesional español. Una final de especial interés y un momento único que pone a clubes y a aficiones con la ilusión a flor de piel en cada partido, hasta el último minuto.