Misa Rodríguez y su suplencia con Vilda en el Mundial: "Fue difícil. Se puede intuir por qué, que no es lo deportivo, y te da más impotencia"
La portera del Real Madrid habla sobre todo lo que ha vivido en este último año en la Selección.

Fue mucho más que un Mundial. Para todas. Para Misa Rodríguez (24 años, Las Palmas de Gran Canaria), que vuelve a juntar las piezas para reconstruir todo lo que el huracán ha destruido a su paso. La portera del Real Madrid echa la vista atrás y se ve diferente. Distinta a lo que ha sido. El conflicto de 'Las 15', la Copa del Mundo, el 'Caso Rubiales' y el sufrimiento de su amiga y compañera Jenni Hermoso han hecho que este último año sea muy "difícil". Sufrió en cada una de estas etapas y, aunque resulte tópico decirlo, salió más fuerte de ellas. O, mejor dicho, aprendió a gestionar situaciones de este tipo para conseguir vivir "en paz" consigo misma.
La guardameta canaria atiende a Relevo durante la concentración de la Selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Respira aliviada. "Estoy bien. Ya mejor", indica nada más empezar una charla en la que insiste en que está "muy tranquila". Con todo. Con su nuevo rol en la Selección, en la que pasó de titular a suplente de manera brusca en medio del Mundial y trabaja de manera incansable para volver a ser fija bajo palos, con la nueva normalidad en el equipo, con el 'Caso Rubiales', en el que tuvo que declarar como testigo de las coacciones a Jenni Hermoso y sobre el que espera que se haga justicia, y también por el regreso de su amiga y compañera a la Selección tras una concentración en la que se le dejó fuera de manera inexplicable.
Es una Misa renovada. Ha aprendido a desconectar, a dar mérito a la lealtad que tuvo con sus valores y consigo misma durante la Copa del Mundo y, ahora, sólo quiere seguir con este rumbo. "Ahora mismo estoy en un momento de tranquilidad conmigo misma, de paz y de reconstrucción. De volver a sentirme la Misa que empecé en los primeros años en el Real Madrid, que se sentía muy bien. Siento que estoy en el camino correcto para volver a sentirme como era. Estoy bastante bien ahora mismo", asegura Misa.
¿Cómo te encuentras?
Ha sido un año difícil, con todo lo que pasó también en el Mundial. Lo aprendes a gestionar. Llega un punto en el que te pones en mano de gente que te ayuda y lo aprendes a gestionar de una manera diferente. Es lo que me ha ayudado. Mi nombre está en el foco a veces, pero porque es normal. Vienes a la Selección, eres portera del Real Madrid y sabes que eres muchas veces eco de una imagen que tienes dentro del campo y que se plasma fuera. Con normalidad y tranquilidad. Con la mente tranquila.
¿Qué herramientas tienes para evadirte y gestionar todo lo que se comenta en redes sociales?
Lo que me ha ayudado un montón es bloquear. No leo prácticamente nada. Muchas veces digo que es mejor no leer nada para no desestabilizarte porque hay gente que desde el sofá de su casa es entrenador, tiene los títulos posibles que se puede tener… Yo al final me dedico a entrenar. Tengo la conciencia tranquila cada día que me entreno, aquí y en el club también, doy lo máximo de mí y los entrenadores lo ven. Tengo que evadirme de todo lo que me reste y centrarme simplemente en el fútbol, que es lo más importante para mí.
¿Cómo viviste tu cambio de titular a suplente en el Mundial?
Fue muy difícil porque fue inesperado. Se puede intuir por qué, que no es lo deportivo. Aún más impotencia te da. Tuve mucha ayuda en ese Mundial. Alexia, Jenni, Codi (Laia Codina) e Irene Paredes me ayudaron mucho en ese Mundial. No podía salir de ese bucle en el que estaba. Te das cuenta de que lo único que puedes hacer es seguir entrenando y seguir demostrando para tener esa calma contigo misma de que estaba haciendo todo lo posible y hay cosas que no dependen de ti. Han sido momentos difíciles. Luego ganas el Mundial, hay un subidón, luego pasa lo de Jenni, que también afecta...
Dices que la gente lo puede intuir. ¿Qué pasó? ¿No te gustaría contar tu versión de lo que ocurrió para que no se especule?
Prefiero que no. Ya ha pasado. No quiero darle bombo porque es darle bombo a personas que no quiero. Tengo la mente tranquila. Al final se ganó un Mundial y me quedo con eso. Si se tuvo que dar así, se dio así. Yo mis motivos y las explicaciones se las di a quien se las tuve que dar y mis valores no se perdieron. Es una cosa que con el tiempo me sirvió para mí, para no perder esos valores que me definen como persona. Con eso estoy tranquila porque es lo que tuve que hacer en ese momento y ya está. Y te digo una cosa. Deportivamente, yo creo que no se me puede reprochar nada en cada entrenamiento. No tuve nunca ningún mal gesto hacia alguna compañera en el Mundial. Al final son cosas que pueden pasar y que te pueden gustar más o menos. Aprendí tanto del Mundial que ahora mismo estoy tranquila conmigo, con lo hice y con lo que soy ahora mismo.
¿Has hablado con Montse Tomé sobre los planes que tiene en la portería?
Yo con la seleccionadora donde tengo que hablar es en el campo. No creo que se tenga una conversación de ningún tipo. Al final, fueron decisiones que se tomaron en su día y yo al final siempre intento entrenar al máximo y corregir todo lo que puedo para acercarme a lo que quiero ser, que es una portera completa en todos los sentidos. Sobre Cata, ella no tiene la culpa de nada. Muchas veces se piensa que por que yo no juegue tiene que tener ella la culpa y al final ella es como yo. Quiere entrenar para jugar y es el objetivo de cada una. Si la entrenadora decide que Cata está mejor que yo, yo lo único que puedo hacer es seguir entrenando y seguir mejorando en lo que puede demandar la entrenadora para llegar a jugar. En eso, no tiene culpa nadie. Yo lo que tengo que hacer es centrarme en entrenar y fin. Luego la entrenadora decidirá lo mejor para el equipo. Si ella cree que lo mejor para el equipo es que juegue una, que así sea.
¿Ha cambiado mucho la gestión del vestuario con Montse o sigue habiendo una línea continuista?
Hay que tener respeto a la figura de Montse. Jorge Vilda era una persona y Montse Tomé es otra diferente. Puede gustar más o menos a la gente y a la opinión del público y nosotras como futbolistas la respetamos. Es una figura de entrenadora. La RFEF ha decidido que lo mejor para nosotras es ella y es totalmente respetable. Al final es una entrenadora que tiene muchas ganas de entrenar y de demostrar la persona que es. Respecto a lo mío, yo donde tengo que demostrarle es en el campo. No tengo que hablar nada. Somos profesionales. Un día juega una. Otro día, la otra. Y lo intentamos hacer lo mejor posible. Si me toca jugar el primero o el segundo partido, yo voy a morder para comerme el césped como vengo haciendo de aquí para atrás. Con muchas ganas. Representar a tu país es lo más importante y ahora con una estrella tienes muchas ganas de verte en el césped. Y si no, me voy a dejar la vida en cada entrenamiento como he hecho siempre. Esa oportunidad llegará y la aprovecharé.
Ha vuelto a la Selección Jenni Hermoso. En la anterior concentración dijiste que te dolía que no estuviese con vosotras. ¿Cómo ha sido su regreso?
Para mí es una alegría que esté aquí. Jenni da vida a este vestuario. A mí me da mucha vida. Es una persona que ya sin conocerla era mi referente, porque era Jenni Hermoso, coincidí con ella en el Atlético y al final a Jenni la necesitas. En el Mundial creamos un vínculo enorme. Al final, no sólo como persona, sino que como deportista ha hecho muchas cosas por esta Selección. Es un referente en esta Selección. Agradezco que esté aquí porque para mí es un plus.
¿Qué es lo que más te ha dolido de todo lo que ha pasado en estos dos últimos meses?
Las palabras en la Asamblea de quien ya sabemos y ver a Jenni destrozada cada día. Para mí fue lo que me mató. Al final, detrás del futbolista hay una persona y muchas veces nos olvidamos de eso. Para mí todo lo que pasó, como persona y como amiga, me afectó porque la vi sufrir. Y eso es lo que duele, ver a una persona sufrir.
¿Qué supone su vuelta?
Al final, hay que darle normalidad. Ella lo necesita y todas lo necesitamos. Sabemos que su vida ha cambiado. Ayer lo hablábamos, que ha cambiado completamente y hay muchas cámaras que la siguen día tras día, pero aquí, en la Selección, hay que tratarla como una futbolista más. Ella es lo que quiere y nosotras intentamos dar la normalidad para que ella esté bien porque al final es muy importante que ella esté aquí. Se han dado muchos pasos que son importantes y con ella aquí, más ahora, todo es más fácil.
¿Es tabú el tema?
Intentamos no hablar tanto de ello. Al final, son cosas que están en la justicia. Yo he tenido que hablar también y Jenni ya sabrá con sus abogados. Aquí intentamos no hablar tanto de eso y darle normalidad. Ya está. Es un tema que intentamos que sea del pasado, pero que al final está presente y lo tenemos que dejar a un lado.
El otro día Aitana Bonmatí abría el debate sobre la falta de apoyo de los jugadores. ¿Qué opinas tú?
Yo sobre ese tema prefiero no hablar porque es entrar en un debate sobre estos sí apoyan, estos no apoyan. Prefiero no comentar nada porque cada uno tiene su opinión y ya está.