¿Cómo es el modelo que sugiere Roures para salvar al Barça?
Expertos en economía explican a Relevo en qué consiste la propuesta sugerida por Roures.

El debate está servido y encima de la mesa. Con 200 millones anuales de pérdidas y una deuda de 1.200 millones de euros sin contar con los 1.500 millones de inversión del Espai Barça, la conversión del club a Sociedad Anónima Deportiva lleva ya varios años sobrevolando las oficinas del Camp Nou. La delicada situación económica no deja mucho margen de maniobra.
Por ahora es una opción que está descartada desde la directiva azulgrana encabezada por Joan Laporta. Actualmente no se contempla ni se pone en tela de juicio un modelo que no sea propiedad exclusiva de los socios. Esta mañana, Jaume Roures, exaccionista y fundador de Mediapro, defendió en declaraciones a El Món a RAC1 la necesidad de plantear un debate sobre el actual modelo de propiedad del club azulgrana para dejar atrás sus problemas económicos.
Roures lo comparó con el modelo del Manchester United. "Es una manera de proteger la propiedad colectiva", ha explicado Roures. "Ahora que el Manchester United está en venta y se habla de cinco o seis mil millones, el Barça puede valer cuatro o cinco mil y, si vendes el 25%, arreglarías las cosas con 1.500 que entrarían de ese 25%. Ya estaría todo solucionado", matizó el empresario.
«Es una manera rápida de conseguir financiación»
Las palabras de Roures abrieron el melón de un debate que pulula por el Barça desde que su situación económica está cogida con alfileres pese a la reducción de gasto del último ejercicio. Un prestigioso economista catalán, consultado por Relevo, da luz a la fórmula que planteó este martes Jaume Roures. "Es una manera rápida de conseguir financiación", anticipó antes de desgranar la fórmula y poner ejemplos.
Roures puso como modelo el funcionamiento de La Caixa. El economista explica que "cuando se creó CaixaBank, el 40% lo pasó a controlar la propia Fundació La Caixa y el otro tanto por ciento restante pasó a manos de accionistas con participaciones en Bolsa". Una fórmula diferente a la del Bayern de Múnich, pues la entidad germana se divide en un 75% de propiedad de los socios y un 25% de tres empresas de la ciudad (Audi, Allianz y Adidas) que se reparten el pastel a partes iguales (8,33%).
Según el último informe de LaLiga Stock Market, de mayo de 2023, el Barcelona tiene un valor de mercado de 4.224 millones de euros, por lo que para reducir la deuda a la nada el club debería poner a la venta alrededor de un 30%.
Los socios del Barça seguirían teniendo el control del club
Esta fórmula híbrida es la que propone Roures, aunque para ello insta a "cambiar la mentalidad" del aficionado. Para el economista, e independientemente de que el Barça, fabulando su futuro según el comentario de Roures, no tenga el 50% de la propiedad, no le haría perder el control del club ya que "los accionistas suelen ser minoritarios, gente que forma parte de una entidad por prestigio ya que no se reparten dividendos".

¿Y cuál es el retorno? "Los accionistas pueden vender sus acciones si éstas suben en Bolsa y tener beneficio. Pero insisto en que el objetivo es más sentimental o de prestigio. Los que lleguen al 10% del accionariado (o al porcentaje que marquen los estatutos) tendrían derecho a tener una silla en el Consejo de Administración".
Al ser una asociación deportiva al igual que Real Madrid, Athletic y Osasuna, el Barça tiene potestad de crear sociedades anónimas, así lo hizo con Barça Studios, y de configurar otra sociedad o fundación que sea la que tenga la propiedad del club. Un proceso burocrático sencillo que mantendría a los socios como los propietarios de la entidad a la hora de escoger el presidente.
No obstante, y como apuntó Roures "es mentira que el socio tenga la propiedad". "Cada junta hace lo que considera" el poder del socio sería limitado, como ocurre también en otras entidades como el Real Madrid, donde incluso los requisitos para presentar a presidente son exponencialmente más leoninas.
Roures, persona próxima a Joan Laporta, al que ha ayudado en dos momentos clave de su nuevo mandato, lanzó este globo sonda justo cuando sale de la escena pública como alto cargo de Mediapro. Una fabulación, quizás, o una idea a debatir y a considerar en el futuro de la entidad azulgrana.