Escándalo en la Selección de Irlanda tras un cántico pro IRA
Jugadoras y Federación han tenido que pedir perdón públicamente. El asunto ha llegado hasta el Gobierno irlandés.

La Selección femenina de la República de Irlanda vivió este martes un día histórico tras clasificarse para jugar el Mundial de 2023 al ganar a Escocia por la mínima. Un momento que se ha visto eclipsado por la polémica celebración de sus jugadoras tras el triunfo en Glasgow. Y es que el equipo de Vera Pauw ha recibido fuertes críticas tras un vídeo en el que entonan una canción pro IRA.
"Ooh ah, up the 'RA", cantaron las jugadoras irlandesas en el vestuario tras imponerse con un gol de Amber Barrett a Escocia en Hampden Park. Un cántico que en Reino Unido e Irlanda está fuertemente asociado al IRA, tal y como se conoce al Ejército Republicano Irlandés por sus siglas en inglés.
Here is footage of the Republic of Ireland players singing 'Ooh ah up the 'Ra' in their dressingroom. The manager, players and FAI have subsequently apologised #rtesoccer https://t.co/k3XLuHblmU pic.twitter.com/KhC9YTbn3J
— RTÉ Soccer (@RTEsoccer) October 12, 2022
La polémica ha provocado que tanto Federación como jugadoras tengan que pedir perdón por lo sucedido en un asunto que ha llegado hasta el Gobierno. "Presentamos nuestras excusas desde el fondo de nuestros corazones", han asegurado en un comunicado conjunto todas las partes. "Revisaremos esto con las jugadoras y les recordaremos sus responsabilidades al respecto", dijo Pauw.
A esto se sumó el arrepentimiento público de algunas jugadoras durante este miércoles. "Nos gustaría disculparnos a cualquier persona que se haya podido sentir ofendida", afirmó también Áine O'Gorman en RTÉ Sport. A ella se sumó su compañera de equipo Chloe Mustaki, que aseguró en Sky Sports News: "Nuestro objetivo no era causar ningún agravio, fue una falta de juicio en el momento. Nos sabe muy mal".
El apoyo al IRA sigue generando gran controversia en Reino Unido e Irlanda por la violencia de sus ataques en la lucha por la independencia y por acabar con el dominio británico en Irlanda del Norte. Estas ofensivas terminaron en 1998 con un acuerdo de paz, pero la herida sigue abierta. Así, el asunto ha llegado hasta el Gobierno irlandés, con el ministro de Relaciones Exteriores, Simon Coveney, debatiendo sobre esta polémica con los responsables de los partidos políticos de Irlanda del Norte.