MUNDIAL FEMENINO

La FIFA romperá otro techo de cristal en el Mundial de 2023: cuarteles generales propios

Por primera vez en una Copa del mundo femenina, cada selección dispondrá de su propia base de operaciones. La de España estará en Nueva Zelanda.

La selección de Estados Unidos celebra el título de campeona del mundo en el pasado Mundial de Francia. /AFP
La selección de Estados Unidos celebra el título de campeona del mundo en el pasado Mundial de Francia. AFP
Sandra Riquelme

Sandra Riquelme

Con la resaca de la Eurocopa todavía en el cuerpo, el próximo Mundial ya asoma a la vuelta de la esquina. Parece que fue ayer cuando Inglaterra venció a Alemania en la final en un Wembley lleno hasta la bandera. La élite del fútbol femenino mundial prepara su desembarco en Australia y Nueva Zelanda para la disputa del próximo Mundial y ya se van conociendo ciertos detalles. Algunos de ellos, muy significativos: por primera vez en la historia de este torneo (en su edición femenina), cada selección dispondrá de una base operativa específica.

España forma parte de las 32 selecciones que lucharán por levantar el trofeo de campeona del mundo el próximo verano, del 20 de julio al 20 de agosto. El combinado nacional ya conoce cuál será su base de operaciones: el Massey Sport Institute, ubicado en la región neozelandesa de Palmerston North, ubicada en el sur del país.

Se trata del Instituto de Rugby y Deporte de la Universidad de Massey, un centro de alto rendimiento con todo tipo de instalaciones deportivas: pabellones, campos de rugby, piscinas climatizadas... y que será la casa de España en el Mundial, donde se ejercitarán y también tendrán la opción de alojarse. Por ejemplo, durante la pasada Eurocopa, la Selección se hospedó fuera del Bisham Abbey National Sports Centre, el centro de alto rendimiento en el que entrenaba.

España disputará todos sus partidos en Nueva Zelanda, tan solo viajaría a Australia en caso de clasificarse para la final del campeonato. El Massey Sport Institute está a 139 kilómetros de Wellington, donde España debutará ante Costa Rica y cerrará su participación en la fase de grupos midiéndose a Zambia, y a 524 kilómetros de Auckland, donde se verá las caras con Japón en su segundo partido.

El Massey Sport Institute, que será la casa de España durante el próximo Mundial de Australia y Nueva Zelanda.  Massey Sport Institute
El Massey Sport Institute, que será la casa de España durante el próximo Mundial de Australia y Nueva Zelanda. Massey Sport Institute

¿Cómo elige cada selección su base operativa?

Por primera vez en la historia del Mundial femenino de fútbol, cada selección dispondrá de una base operativa específica. La pasada Copa del Mundo celebrada en Francia batió todos los récords, siendo un éxito de audiencias, de seguimiento y de asistencia en los estadios. Con la celebración del próximo Mundial de Australia y Nueva Zelanda, FIFA se ha propuesto romper todos los registros. Ya no solo en cuanto a cobertura, si no en cuanto al nivel del torneo. "La FIFA se ha comprometido a mejorar los estándares y las condiciones de las selecciones en cada Mundial Femenino, y la inclusión de bases operativas específicas es una clara demostración de ese compromiso y de nuestro empeño por desarrollar el fútbol femenino", afirmó Sarai Bareman, la directora de la División de Fútbol femenino de la FIFA.

Habrá 29 bases operativas: 14 estarán en Australia y 15, en Nueva Zelanda. Las árbitras también contarán con su propio cuartel general, ubicado en Sidney. Siete selecciones, entre las que se encuentra España, estarán alojadas en ciudades que no son sede del torneo, con el objetivo de expandir el sentimiento y la cobertura del Mundial por todos los rincones de ambos países, sin necesidad de centralizarlos en unas localizaciones determinadas.

Después del sorteo, que se celebró el pasado 22 de octubre y que determinó la fase de grupos del Mundial, las selecciones visitaron las bases operativas preseleccionadas del país en el que les había tocado jugar. Tras su valoración, las comitivas de cada federación le comunicaron a FIFA cuál querían reservar y el máximo organismo del fútbol mundial las adjudicó en bases a sus valoraciones.

El tercer Mundial de España

El próximo Mundial de Australia y Nueva Zelanda será el tercero que dispute España. El primero fue el de Canadá 2015, hace ya siete años. En aquella ocasión, la selección española, dirigida por aquel entonces por Ignacio Quereda, fue eliminada en la fase de grupos. Curiosamente, en aquella cita, España también compartía grupo con Costa Rica, al igual que en el próximo Mundial. Vicky Losada y compañía saldaron su participación en su primer mundial con un empate y dos derrotas.

Cuatro años después, y ya con Jorge Vilda en el banquillo, España disputó su segundo Mundial: Francia 2019. En aquella ocasión, la selección se clasificó como segunda de su grupo con cuatro puntos. Un segundo puesto que desembocó en un enfrentamiento contra Estados Unidos, una de las grandes favoritas al título, que después lo acabaría levantando. El combinado nacional perdió por 1-2 en un partido no exento de polémica, con un posible penalti en su tramo final sobre Irene Paredes, y en el que España llegó a empatar a uno con la selección norteamericana.

El año que viene, España tendrá la oportunidad de redimirse y de, por fin, mostrar su mejor versión en un gran torneo. La selección dirigida por Jorge Vilda está encuadrada en el grupo C, junto a Costa Rica, Japón y Zambia.Un grupo, a priori, asequible, gracias a su condición, por primera vez en la historia, de cabeza de serie. Si España lograse el pase a los octavos de final del torneo, se vería las caras con Nueva Zelanda (una de las anfitrionas), Noruega, Filipinas o Suiza, encuadradas en el grupo A.

Aunque la situación actual de la Selección española no invita al optimismo, el combinado nacional atraviesa su peor crisis tras la petición de no ser convocadas de 15 de sus mejores futbolistas, España tendrá ante sí una buena oportunidad para plantarse en las eliminatorias finales y dar el paso definitivo en un gran campeonato.