Lo que se cumplió y lo que no de una tanda de penaltis perfecta
Croacia volvió a avanzar desde los once metros... cumpliendo algunos de los aspectos clave pata triunfar.

Croacia se ha metido en semifinales del Mundial tras derrotar a Brasil en la tanda de penaltis. Una vez más, los croatas salieron indemnes desde el punto fatídico, tal y como sucedió contra Japón. Las estadísticas son demoledoras. Desde 2002, les habían lanzado 19 penaltis, con solo 11 goles en contra. Contando los de hoy, serían 23 disparados y 13 convertidos. Desde la edición de 2002, para poner un contexto más igualitario respecto al resto de selecciones, está igualado con España en cuanto a penaltis en contra recibidos (23 en total contando tandas). La siguiente selección es Japón junto a Países Bajos, ambas con 13.
Los datos a veces pueden resultar fríos, pero no engañan: las tandas no son una lotería. Algunos jugadores de España recurrieron al azar ante los medios de comunicación, pero hay una ciencia detrás. José Manuel López Nicolás, autor de 'La ciencia de los campeones' (Planeta, 2021), atendió a Relevo para explicar todos los factores que influyen en una tanda de penaltis, más allá de que también entra en juego la suerte y la calidad del deportista. Mirando la tanda, ¿qué se cumplió y qué no de una tanda de penaltis perfecta?
Lo que sí se cumplió
Empezar tirando
Elegir tirar primero en las tandas de penaltis aumenta considerablemente las opciones de un equipo... o al menos eso se dice. Pero no es del todo verdad. José Manuel López Nicolás explicó que realmente la probabilidad crece exponencialmente siempre y cuando el que empiece tirando, también lo marca. Y así fue: Croacia ganó el sorteo, pidió tirar primero, convirtió y acabó ganando.
Por dónde tirar un penalti
Entre todos los caminos posibles, el más eficaz es chutar fuerte y al centro. Parece mentira, pero es un estudio basado en que los porteros nunca se quedan en el sitio debido al runrún que puede existir por no moverse. Varios porteros comentaron al autor de 'La ciencia de los campeones': "Sabemos que hay un alto porcentaje que los tiran por el centro, pero si nos quedamos quietos y va por un lado, la prensa y el público se ceba con nosotros, nos dice que hacemos la estatua". José Manuel López Nicolás añade: "Estadísticamente hay un ángulo impecable: el centro". Vlasic y Majer chutaron ahí y convirtieron.
El penalti decisivo
Hay un dato demoledor: el 93% de los futbolistas que van a chutar sabiendo que si marcan, ganan, acaban convirtiendo. Pero menos del 50% de lanzamientos son convertidos si el futbolista que va a chutar es consciente de que su equipo puede caer eliminado tras su error. Efectivamente, Marquinhos lanzó con esa presión y erró.
El perfil de los jugadores
Lo más natural, tal y como desvela el autor de 'La ciencia de los campeones', es chutar a lado natural. Es decir, un diestro a la derecha del portero (siempre desde la perspectiva del guardameta) y un zurdo, por tanto, a la izquierda. Es el ángulo de confianza, el más sencillo para el lanzador. Pero claro, eso los porteros también lo saben. Así lanzaron Orsic y Modric y ambos convirtieron. También Casemiro, Pedro y el que falló: Marquinhos.
Lo que no se cumplió
El mejor lanzador, al principio
"Muchas veces el ego lucha contra la ciencia", explicó José Manuel López Nicolás. Más que especialistas, partían con más galones dentro del vestuario. Neymar no lanzó, probablemente porque se estaba reservando para el quinto y decisivo. Modric, por el contrario, tiró a mitad de tanda, en tercera posición, a la hora de la verdad.