Hyundai, el gran motor de la Corea del Sur de Son
La empresa asiática es dueña de los dos principales clubes del país, que aportan nueve jugadores a la Selección coreana, además de otros seis internacionales que pasaron por sus filas.

Hablar de Corea del Sur es hacerlo de Son Heung Min, estrella, líder y hasta escudo de una selección que llega al Mundial de Catar 2022 con la ambición de superar la primera fase y volver a soñar como lo hicieron hace 20 años en su Mundial. Pero, más allá del genial delantero del Tottenham, el equipo que dirige el portugués Paulo Bento es una selección construida bajo el paraguas de una de las empresas más importantes del país: Hyundai.
Una marca muy relacionada con el fútbol y que lidera en el país asiático un proyecto similar al que Red Bull inició en Europa y que cambió la forma de entender las propiedades de las entidades deportivas. Los datos son incuestionables: más de la mitad de los seleccionados por el técnico portugués juegan o han jugado en las filas de los dos mejores conjuntos de la K-League, el campeonato nacional coreano.
El Jeonbuk Hyundai, ganador de nueve de las últimas 14 temporadas de la liga nacional, es el conjunto más representado en la convocatoria, con seis internacionales. En segunda posición, con tres, aparece el Ulsan Hyundai, un club que acaba de proclamarse campeón de la K-League y que consiguió el subcampeonato en las cuatro últimas ediciones, cuando su 'hermano' celebró el título.
Es decir, la empresa motora aporta hasta nueve jugadores de forma directa a la selección asiática, pero también otros internacionales han defendido su escudo o se han formado en sus instalaciones. Uno de ellos es Kim Min-jae, quizá el mejor jugador del plantel después de Son. El central, que brilla en el Nápoles y que está enamorando a todos en este comienzo de temporada liderando a un conjunto italiano prácticamente invencible, es un producto del Jeonbuk, que vio en él una gran promesa cuando jugaba en ligas no profesionales.
Jugadores del Jeonbuk Hyundai
- Song Bum-keun
- Kim Jin-su
- Kim Moon-hwan
- Paik Seung-ho
- Gho Gue-sung
- Song Min-kyu
En dos años se convirtió en líder, ganó dos ligas y otros tantos premios como mejor jugador joven, antes de ser vendido al Beijing Guoan de la Superliga China, principal mercado en el que el Jeonbuk ha conseguido 'colocar' a seis de sus mayores ventas de la historia. Kwon Kyung-won, Lee Jae-sung y Son Jun-ho completan la lista, mientras que Kim Seung-gyu (Al-Shabab) y Hong Chul (Daegu) son los dos jugadores que vistieron la camiseta de Ulsan en sus inicios.
El Mundial 2002, germen de la inversión
Si bien el Jeonbuk es hoy el principal equipo del país, fue el Ulsan quien primero recibió la inversión de Hyundai. El conglomerado de empresas motoras inició en 1971 un proyecto de construcción de buques y petroleros en la ciudad costera, donde hoy se encuentra la empresa de construcción de coches más grande del mundo, con una producción de más de 5.000 vehículos al día.
En 1983 fundaron el Ulsan Hyunday FC. Entonces comenzó el verdadero crecimiento de la firma automovilística en el fútbol coreano, con tentáculos que llegan a todos los rincones. Chung Mong-joon, dueño de Hyundai Heavy Industries, fue presidente de la Asociación de Fútbol de Corea desde 1993 a 2009, logrando el Mundial de 2002, además de haber ocupado el puesto de vicepresidente de la FIFA hasta 2015, cuando fue expulsado por el Comité de Ética. Mientras, Kwon Oh-gap, presidente de Hyundai Oilbank, banco petrolero de la compañía, es también el presidente de la K-League.
La empresa vio otra gran oportunidad en Jeonbuk. Compraron el club en 1994, un año después de su fundación y cuando estaba en bancarrota, le cambiaron el nombre e iniciaron una nueva aventura con fuerte inversión que le ha llevado en 18 años a ganar el título en nueve ocasiones, además de tres subcampeonatos.
La marca está presente también en clubes formadores, en equipos universitarios y en conjuntos femeninos, apadrinando todo lo que tiene que ver con un balón de fútbol en el país. La apuesta ha tenido efecto, no solo por las semifinales vividas en 2002, cuando nunca antes habían ganado un partido en la fase final, si no porque Corea del Sur se ha convertido un habitual del Mundial. En Sudáfrica lograron el pase a octavos, algo que quieren repetir en Catar. Por todo ello, Hyundai es el gran motor de una selección que quiere acompañar a Son en su camino de brillar en un Mundial.