MUNDIAL DE CATAR

Informe Marruecos: Achraf y Ziyech amenazan a España

La selección norteafricana vuelve a octavos 36 años después. El lateral del PSG y el mediapunta del Chelsea son sus grandes estrellas.

Achraf y Ziyech celebran el pase de Marruecos. /REUTERS
Achraf y Ziyech celebran el pase de Marruecos. REUTERS
Manuel Amor

Manuel Amor

Marruecos tiene ganas de revancha. España fue uno de sus verdugos en el Mundial de Rusia y el combinado del exracinguista Walid Regragui, rival de La Roja en octavos, quiere devolverle la moneda a la selección de Luis Enrique. Para los norteafricanos será un partido histórico: es la segunda vez que superan la fase de grupos, la primera desde 1986. Jamás han alcanzado los cuartos. Catar les ofrece la oportunidad de romper su techo.

Su ranking FIFA (ocupan el puesto 22) no hace justicia a lo ofrecido por los marroquíes en esta primera ronda. Su orden defensivo, rigor táctico y poderío al contragolpe han servido para superar a Croacia y eliminar a Bélgica, a la que derrotaron con total merecimiento en la segunda jornada (0-2). En la primera empataron contra el equipo de Modric (0-0) y en la última doblegaron a Canadá (1-2). Todavía no han perdido y solo han encajado un gol… en propia puerta.

Resumen de la victoria ante Canadá con la que Marruecos certificó el pase a octavos de final

Su banda derecha es el eje que estructura sus ataques. Desde el lateral emerge la figura de Achraf Hakimi, excelente defensor y arma decisiva en fase ofensiva. Su compañero en el costado es Hakim Ziyech, el líder que canaliza todas sus acciones en campo rival. El mediapunta del Chelsea estuvo apartado de la selección durante muchos meses por discrepancias con el anterior seleccionador, pero le ganó el pulso a las puertas de Doha (Halilhodžić fue despedido en noviembre) y ha recuperado su mejor versión con Regragui.

Ziyech festeja su tanto ante Canadá.  REUTERS
Ziyech festeja su tanto ante Canadá. REUTERS

Bono tiene las llaves del muro

Si algo caracteriza al próximo rival de España es su solidez. Llegó a la Copa del Mundo con cuatro porterías a cero consecutivas y ha mantenido su consistencia en Catar. El guardián de su arco es Bono. La jerarquía del meta del Sevilla va más allá del plano puramente futbolístico. Arrastra molestias en la cadera y no pudo jugar ante Bélgica por una indisposición, pero para Regragui no hay dudas: "Sigue siendo el número uno".

Todos los miembros de su línea defensiva juegan a altísimo nivel en Europa. De derecha a izquierda, Achraf es mucho más que un lateral para los Leones del Atlas. Influye en cada salida de balón y se incorpora al ataque como un extremo más, aprovechando que Ziyech tiende a ocupar zonas interiores y que él puede adueñarse de todo el carril. Jordi Alba o Balde, sea quien sea el elegido por Lucho, tendrán trabajo el martes.

En el eje de la zaga sobresalen las figuras de Aguerd, central del West Ham, y Romain Saïss, que cambió Wolverhampton por el Besiktas este verano. El primero aporta claridad en el inicio de las jugadas; el segundo, contundencia. La presencia de Achraf desplaza al lateral izquierdo a Mazraoui, uno de los grandes valores del Bayern. Los bávaros pagaron 20 millones al Ajax por él en verano. A pie cambiado pierde fuerza, pero su talento defensivo le convierte en otro de los hombres claves para Regragui.

Mazraoui, lateral derecho en el Bayern e izquierdo con Marruecos.  REUTERS
Mazraoui, lateral derecho en el Bayern e izquierdo con Marruecos. REUTERS

En-Nesyri se reencuentra

Por delante de los centrales juega Sofyan Amrabat, de la Fiorentina, la escoba que todo lo barre y que revienta el cuentakilómetros en cada encuentro. Es un perro de presa al que acompañan Ounahi (Angers) y Sabiri (Sampdoria), dos interiores de finura y buen trato de balón.

Los dos tratan de recibir a espaldas de los mediocentros rivales y surtir de balones a Ziyech y Sofiane Boufal, el extremo izquierdo. Pasó por LaLiga (estuvo cedido en el Celta en la 18-19) y ahora brilla en la Ligue 1, también en el Angers. Cuando Ziyech llega a línea de fondo, él ataca el corazón del área.

Marruecos ha avanzado con buen pie desde que comenzó el Mundial, pero si algo echaba en falta era a su gran goleador: En-Nesyri. El delantero del Sevilla, negado de cara a puerta con su club, volvió a ofrecer su mejor versión en el choque que cerró la fase de grupos. Rompió su sequía tras atacar un servicio en profundidad de Achraf y pudo firmar un doblete, pero el colegiado anuló su tanto por fuera de juego de un compañero. Él conoce mejor que nadie a España y puede ser una amenaza al espacio.

A la caza de la historia

El de Catar es el sexto Mundial en el que participa Marruecos y el segundo en el que alcanza los octavos. El primero fue en México 1986. Aquella clasificación supuso un antes y un después para el fútbol africano, que comenzó a mejorar de forma exponencial su participación en los Mundiales. A los Leones del Atlas, sin embargo, les costó resurgir: no se clasificaron para cinco de las siguiente siete ediciones y vivieron sumidos en una pesadilla… hasta que la mejor generación de futbolistas de su historia ha vuelto a darles luz.

Walid Regragui lidera a Marruecos desde el banquillo.  REUTERS
Walid Regragui lidera a Marruecos desde el banquillo. REUTERS

Hasta esta Copa del Mundo, el talento de sus jugadores no se había traducido en resultados. En la Copa África, su termómetro habitual, no superan los cuartos desde 2004. Regragui les ha devuelto la competitividad y ha encontrado la manera de potenciar a sus figuras. Sus palabras tras lograr el pase fueron sintomáticas: "No tenemos miedo". Llegan sin presión y con la moral por las nubes.